El blog sobre Yoga, la India y su filosofía

Desde 2008 y con más de 500 artículos

Kumbhabhishekam al templo del Ashram

Kumbhabhishekam al templo del Ashram

Kumbhabhishekam al templo del Ashram

Kumbhabhishekam al templo del Ashram

Kumbhabhishekam al templo del Ashram

Durante los últimos cinco años he viajado al Sri Premananda Ashram de la India por estas fechas, pues es en febrero/marzo cuando se celebra Mahashivaratri, la noche auspiciosa del Señor Shiva. Mal que me pese, este año no estoy ni estaré en la India para participar de los eventos y, por tanto, lo viviré de forma diferente.
Asimismo, a principios del mes de febrero, también en el Sri Premananda Ashram, se llevó a cabo la inauguración del Templo de Shiva-Shakti. Se trata del templo que Swami Premananda había comenzado a construir en el año 2008 en honor al Señor Shiva y que, actualmente, es también su Mahasamadhi, es decir su tumba.

El templo en construcción en 2009
El templo en construcción en 2009

El templo listo para su inauguración
El templo listo para su inauguración

Al no existir, en cuanto a la institución religiosa, una estructura organizativa tan sistematizada como en Occidente, en la India, los templos son tradicionalmente financiados por devotos particulares y no por una ‘Iglesia’. En la tradición de la India, ayudar con la construcción de un templo (financiera o manualmente) es considerado un acto con muchos beneficios kármicos.
Swami Premananda dijo: «Lo especial acerca de este templo es que se lo está construyendo del modo en que se construían los templos miles de años atrás y de acuerdo con los procedimientos descriptos en antiguos grabados sobre piedras. En la antigüedad, muchos reyes construyeron templos a Shiva, pero incluso entonces, ellos no utilizaban su propio dinero, ya que los rishis y muchos otros santos y sabios sagrados decían que un templo a Shiva debe ser construido con donaciones recaudadas por los devotos y discípulos de Shiva«.
Cuando Swami comenzó la construcción del templo de Shiva en el Ashram, dio a todos los devotos la posibilidad de donar dinero (o mano de obra) para su conclusión. Este gesto fue muy bienvenido ya que, por poco que fuera el dinero que uno pudiera aportar, uno iba a formar parte de las privilegiadas personas que habrían financiado y construido un templo de Shiva, lo que se considera una gran bendición.
El templo estuvo finalizado hace unos pocos días y, entonces, entre el 3 y el 6 de febrero de 2012 se llevaron a cabo en el Ashram las ceremonias de inauguración correspondientes, siguiendo la tradición védica.
Inauguración

La ceremonia con que se inaugura oficialmente y con auspiciosidad un templo se denomina kumbabishekam. En general, un abishekam es un tipo de ritual religioso hindú realizado con agua, mientras que un kumbam es un tipo de vasija que se llena de agua, mientras se hace una oración a la deidad a la que se está por realizar el ritual, pidiéndole que su energía Divina ingrese en esa agua. En el caso del templo, a quien se pidió que residiera dentro del agua fue a la energía de Swami Premananda.
El kumbabishekam consiste en, luego de una serie de rituales específicos, verter las aguas de los kumbam en la torre principal del nuevo templo. En concreto, hubo nueve vasijas que fueron llenadas con agua del sagrado río Koveri por los sacerdotes brahmines, también a cargo de los rituales védicos.

De esta manera, los kumbam en los cuales se pidió a Swami que residiera fueron llevados, sobre las cabezas de los sacerdotes, a una ubicación especial en donde se realizaron los yagam, es decir los rituales de fuego. Entonces, se llevaron a cabo once yagam al mismo tiempo.


Kalasam
Un kalasam es una especie de pináculo, de adorno terminal, que remata una construcción arquitectónica. En el caso del templo del Ashram había nueve kalasam, siendo el principal de cobre chapado en oro. Éste fue subido a lo alto del templo y fue puesto sobre la torre principal. Los otros ocho kalasam fueron también colocados, uno sobre el altar en el que se instaló una estatua de Swami, uno sobre el templo de Ganesh de la entrada, uno sobre el templo de Nandi frente al gran shivalingam, y cinco más en el techo del templo, sobre la fachada.


El día 6 de febrero, a las 9 en punto de la mañana, el esperado momento llegó: ¡el abishekam a lo alto de la torre del templo! A la hora más auspiciosa de este día tan auspicioso, el agua del kumbam en la cual se había pedido a Swami que resida, fue vertida sobre el kalasam principal en lo alto del templo. Ahora, el templo de Swami Premananda está cargado al máximo con su energía.
Swami había dicho que «los devotos recibirán el Poder Divino que reside en mí por más de 2.500 años. De acuerdo con las instrucciones de Dios, este Poder Divino residirá en este templo».


Por tanto, desde ahora el templo se conocerá con el nombre de Premeshvarar, que significa ‘Señor del Amor Divino’ y refiere a la gran cualidad de su fundador.

[slideshow]

0 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

CURSO DE HISTORIA Y FILOSOFÍA DEL YOGA

Inscripciones abiertas

Abril – Junio 2024

Profundizarás en la filosofía del yoga de forma directa, amena, fructífera y a tu ritmo.

RECURSOS GRATUITOS AQUÍ

LIBROS PUBLICADOS
de Naren Herrero

Sobre la historia del Yoga:

Hinduismo para la vida occidental:

Primer libro en español sobre el festival espiritual más grande del mundo:

Mis viajes, aprendizajes y experiencias en India (ahora sólo en digital):

Artículos anteriores

Tapas en la sociedad de la queja

¿Qué recomienda el yoga y la espiritualidad hindú como antídotos contra la queja? En este artículo lo abordamos desde el concepto de tapas, especialmente en su vertiente verbal. Hace treinta años, el escritor Robert Hughes publicó «La cultura de la queja» acerca de la decadencia norteamericana en materia de política y cultura. No leí el libro pero el título me pareció adecuado para también etiquetar a nuestra sociedad actual y, además, hoy me sirve para abrir un tema que, intuyo, al lector le suena familiar: la recurrente lamentación de que las cosas no son como nos gustaría que fueran.   ¡Atención! No estamos entrando en el juicio de

Los hijos como gurús

Con la relativamente difundida afirmación «mis hijos son mis gurús» en mente, agregando la legitimidad que me da la paternidad, más algunas referencias tradicionales hindúes, he escrito este artículo para analizar la cuestión. En la luna llena que sigue al solsticio de verano en el hemisferio norte (21 de junio) se celebra Guru Pūrṇimā(guru púrnima), el día anual,que suele caer en julio, en que honramos a todos los preceptores espirituales que nos guían en el camino del autoconocimiento y la liberación.   A lo largo de los años, he escrito muchos artículos sobre este tema para llegar a la conclusión (que también es canónica) de que tener un gurú es imprescindible para avanzar en

Mantra para antes de comer (con recitación)

Incluye la recitación del mantra ahaṁ vaiśvānaro que aparece en Bhagavad Gītā 15.14 Para la cosmovisión hindú «el alimento es Dios» (annam brahma) y, como en muchas otras tradiciones, no se debe tratar de forma irrespetuosa ni malgastar. Asimismo, al tratarse de un elemento que nos es proveído por la Madre Divina no deberíamos darlo por descontado, sino más bien agradecerlo.   Para la tradición yóguica, comer ignorando esta relación de dependencia con la Naturaleza es una forma de «robar» pues, por más que hayamos pagado nuestra comida, estamos ignorando que el alimento llega a nosotros gracias al esfuerzo y la generosidad de la Tierra.   Como forma

Hiraṇyagarbha y el Día internacional del Yoga

Otra vez se celebra el Día Internacional del Yoga, una fecha instaurada en 2014 por la Asamblea General de las UN, en coincidencia con el solsticio de verano en el hemisferio norte. En este artículo aprovecho para contarte algunos detalles no tan difundidos de la relación entre el Sol y el Yoga. Quizá sabes que el nombre más popular del dios hindú del Sol es Sūrya, de donde deriva el apelativo del famoso ejercicio de haṭha yoga sūrya namaskara o «salutación al Sol». A la vez, el Sol tiene cientos de otros nombres, entre ellos Hiraṇyagarbha, que es el que me interesa hoy.     Literalmente, hiraṇyagarbha significa

Kumbhabhishekam al templo del Ashram