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Cómo hacer tu altar personal en casa

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A diferencia de Occidente, en la cultura de la India todavía es normal tener un altar en casa; incluso una habitación exclusiva para fines espirituales. Quizás por esa falta de hábito es que muchas personas occidentales se preguntan cómo crear su propio altar de la nada. De acuerdo a la tradición hindú hacer un altar personal y hogareño no es difícil ni tiene especiales misterios en cuanto a su estructura u ordenación; aunque el punto a tener en cuenta es que el altar, en esencia, se trata de un lugar de adoración y de práctica más que de un rincón donde poner un montón de objetos “inspiradores”.

Por este motivo, es muy importante el sitio donde se ubica el altar. Muchos maestros recomiendan tener, si es posible, una habitación dedicada de forma exclusiva al altar, la meditación y otras prácticas. Evidentemente esto no es siempre posible. La idea de una habitación separada es que al entrar en ese recinto uno ya se predisponga a la práctica espiritual.

En nuestro piso, por ejemplo, no tenemos suficiente espacio para dedicar un ambiente completo al altar, por lo que lo hemos colocado en una reducida zona al lado de mi reducido “estudio” (junto con elementos de ritual y cojines de meditación, entre otras cosas). Si bien espacialmente está muy cerca, sólo pisamos esa área para cuestiones espirituales.

En su libro Raja Yoga, Swami Vivekananda recomienda “no dormir” en la habitación del altar, “entrar bañado y limpio de cuerpo y mente”; “quemar incienso”; “poner imágenes placenteras”; y “no tener discusiones, ira o pensamientos profanos allí”. El objetivo de estos hábitos, dice el Swami, es crear una “atmósfera de santidad, de manera que cuando te sientas miserable, afligido, lleno de dudas, o tu mente esté alterada, el solo hecho de entrar en esa habitación te traiga calma”.

Hubo un tiempo (muchos tiempos) en que yo compartía piso y mi altar estaba en mi propio dormitorio, por lo que yo dormía allí, tenía discusiones allí y también malos pensamientos. De todos modos, ese pequeño rincón que yo le reservaba al altar, si bien en el mismo ambiente, era especialmente propicio para la práctica. Asimismo, mientras uno más realiza rituales o medita o canta mantras más se llena de buena vibración el lugar que sea y, en última instancia, el dormitorio también se va ‘santificando’.  Por eso las iglesias o templos son sagrados, al menos en origen.

Como oportunamente acota el sacerdote hindú Krishna Kripa Dasa (Juan Carlos Ramchandani),  es importante siempre entrar descalzo a la habitación del altar. Si este altar se encuentra en una habitación de uso múltiple, entonces al menos estar descalzos durante la ceremonia de adoración o la práctica espiritual que uno haga.

Sobre la ubicación, y como bien sugiere Álvaro Enterría, en la medida de lo posible, el altar debe estar situado en el noreste, norte o este de la casa o habitación.

Pasando a los detalles prácticos, el maestro Sivaya Subramuniyaswami dice que el altar debería estar en el suelo, “ya que la mayoría de los rituales se realizan sentado”. Y aunque uno no haga rituales, la meditación, el pranayama y la recitación de mantras se suelen hacer también en posición sentada. Obviamente esto no es obligatorio y el altar también puede estar elevado, algo que se recomienda si hay niños en la casa para que no puedan romper nada.

Sobre esto, y a pesar de la innata curiosidad de nuestra pequeña hija, nosotros hemos dejado el altar a nivel del suelo, teniendo especial atención con que ella no agarre la estatuilla del toro Nandi, que le atrae particularmente.

El altar puede ser una mesa baja o una repisa o incluso una caja. Cualquiera sea el soporte elegido, se debería cubrir con una tela que no esté rota ni quemada y que en lo posible sea bella. Entonces uno puede colocar las imágenes u objetos de adoración. Si el altar está dedicado a una deidad o a un maestro en particular, entonces se recomienda que la imagen de esa deidad o maestro vaya en el centro. Si el altar está dedicado a más de una deidad, maestro o manifestación divina, entonces el centro del altar puede “repartirse”. Es puro sentido común.

También influye el tamaño y el tipo de imágenes u objetos que queramos colocar en el altar. Si tenemos una estatua o foto grande, puede que sea más armonioso estéticamente ponerla en el centro, pero también depende del resto de objetos y de la composición que forman. Ya saben cómo es de relativo esto del diseño: si alguien viene a nuestro altar probablemente querría cambiar el orden, así que la norma primera es que la composición final nos inspire.

Ejemplo de altar extra-simple, sin siquiera tela que cubra la mesa.

Set de cinco estatuas con inclinación shivaíta para un altar más sofisticado.

Una vez hecho el altar cada uno realizará las prácticas que quiera o pueda, pero en cualquier caso también hay que recordar que es importante limpiar con frecuencia el altar, ya que puede juntar polvo y, además, se trata de un signo de respeto a lo Divino. Si en al altar hay algún elemento especialmente sagrado se considera mejor tenerlo cubierto (bajo una campana de cristal; en una caja; envuelto en un pañuelo…) y sacarlo en los momentos de adoración o práctica.

Como detalle extra, por más que estos consejos tengan una base hindú, es posible que algunas personas quieran poner en sus altares imágenes u objetos sagrados de otras religiones o culturas. Desde mi punto de vista, que se basa en que todos estamos yendo a la misma meta aunque por distintos caminos, considero que no hay ningún problema con eso siempre y cuando sea hecho con respeto y sea fuente inspiración para el buscador espiritual.

Un altar ecléctico con aspectos femeninos de la Divinidad de religión hindú y católica.

Finalmente, el factor fundamental: todo lo anterior puede ser modificado o adaptado siempre y cuando exista devoción.

La clave del éxito para construir tu altar personal es, entonces, la devoción; sin olvidar que, en última instancia, y como dicen los maestros, el verdadero altar está en tu propio corazón.

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  1. Interesante texto y sugerencias!! Tengo un mini altar donde conviven deidades hindues y cristianas…todas son en mí el mismo camino!!

    Responder
  2. Álvaro Enterría

    Un detalle más: en la medida de la posible, el altar debe estar en el noreste, norte o este.

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  3. Gracias, Naren. Siempre tan inspirador.

    Responder
  4. Pingback: Crea tu propio Altar -básico- – Los viajes de Facundo

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