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Māgha Pūrnimā, el fin de la Kumbha Melā

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Māgha Pūrnimā, el fin de la Kumbha Melā

Māgha Pūrnimā, el fin de la Kumbha Melā

Si bien oficialmente la Kumbha Melā 2013 dura 55 días, es decir hasta el 10 de Marzo, la realidad es que para la tradición más clásica la celebración acaba hoy, lunes 25 de febrero. Esto se debe a que es el día de Māgha Pūrnimā, es decir la luna llena del mes hindú de Māgha y, por tanto, su final. A partir de mañana entramos en el mes de Phālguna.
Según la tradición, el especial beneficio de bañarse en la confluencia de los ríos GangāYamunā y el invisible Sarasvatī está maximizado por la posición de los astros en el mes de Māgha. De allí que cada año, en Prayāg, también se realice la llamada Māgha Melā, una celebración idéntica a la Kumbha Melā pero con una afluencia de peregrinos mucho menor.
A pesar de mis lecturas y pesquisas no he podido dar con un número certero de las personas que asisten a la Māgha Melā cada año, aunque lo cierto es, a juzgar por imágenes que pude encontrar, que se trata de un evento que también requiere bastante infraestructura, pues se trata de montar una ciudad de la nada y para millones de personas.
Volviendo a la actual Kumbha Melā, son muchas las organizaciones espirituales y los peregrinos que consideran la luna llena del mes de Māgha como la última oportunidad de tomar un baño auspicioso en las aguas del sangam de Allahabad. De hecho, después del pico máximo de asistentes de este año en Mauni Amāvāsyā (10 de febrero), situado entre 20-30 millones de personas, el número de habitantes de la temporaria ciudad ha ido claramente en descenso.

Vista parcial del sangam, en el día de Mauni Amāvāsyā (10 de febrero), el más multitudinario de todos (la imagen se amplía clicando).

Como ejemplo, el día de Vasanta Pañchamī (15 de febrero), tercer y último día de shahī snāna (‘baño real’), los datos indicaron una afluencia de peregrinos inferior a la prevista. Se habla de que 7 millones de personas tomaron su baño en ese día, en lugar de los 15-20 millones esperados (la previsión y concreción de lluvia para ese día fue probablemente un factor determinante).
De todos modos, por mi experiencia y lo que he visto en directo, me parece muy complicado calcular de forma medianamente certera la cantidad de personas, pero sin duda puedo decir que noté una clara disminución de las multitudes a partir del 11-12 de febrero (aunque siempre seguimos hablando de millones de personas).
Peregrinos bañándose en la fría mañana de Vasanta Pañchamī (15 de febrero), con un cielo encapotado que presagiaba la lluvia que vendría (la imagen se amplía clicando).

Por diferentes informaciones y hechos (como el cierre de campamentos o la partida de personas específicas) supe que después del día de Mauni Amāvāsyā todo comenzaba a menguar y la mayoría de las personas empezaban el éxodo, entre ellos los peregrinos/turistas occidentales. De todas maneras, es recién después del último baño de hoy (Māghī Pūrnimā) cuando la mayoría de los peregrinos restantes dan por concluida la celebración.
Por su parte, los sadhus toman rumbo hacia la ciudad sagrada de Varanasi, lugar donde por tradición celebran Mahashivaratri, la gran noche del Señor Shiva, este año el 10 de marzo, la misma fecha en que oficialmente acaba la Kumbha Melā en Allahabad.
Por tanto, sin muchas de las organizaciones espirituales presentes, sin las ávidas cámaras del periodismo internacional, sin los reverenciados sadhus y sin los variopintos occidentales, la Kumbha Melā comenzará mañana su fase final de despedida.
De una ciudad temporaria construida en base a la fe de millones de devotos, la Kumbha volverá lentamente a ser el lecho medio seco de tres ríos (dos físicos y uno sutil), al menos hasta dentro de doce años. Los que tuvimos la fortuna de estar allí difícilmente lo olvidaremos y, aunque el calendario se deshoje, espero saber mantener para mí la especial vibración de la celebración espiritual más grande del mundo.

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