El blog sobre Yoga, la India y su filosofía

Desde 2008 y con más de 500 artículos

Bolitas de coco para el día de Ganesha

Bolitas de coco para el día de Ganesha

Bolitas de coco para el día de Ganesha

Bolitas de coco para el día de Ganesha

Bolitas de coco para el día de Ganesha

Para honrar a Ganesha se le pueden hacer múltiples ofrendas. Una de ellas son las bolitas dulces de coco cuya receta te explico aquí.

Ganesha (Gaṇeśa), el popular dios con cabeza de elefante, es muy goloso porque su cuerpo humano es, específicamente, el cuerpo de un niño y, como todos sabemos, los niños aman los dulces. La prominente barriga de Gaṇeśa es, en parte, resultado de comer tantos dulces, pero más bien es la natural estructura anatómica de un niño que todavía no ha pegado el “estirón”.

 

Al mismo tiempo, a su amor por las golosinas se le suma su compasión hacia sus devotos, por lo que él nunca rechaza las ofrendas que recibe, que son muchas y, naturalmente, muy dulces, incluidas las frutas, de las cuales tiene varias favoritas.

 

Entrando en lo simbólico, el epíteto Lambodara, que significa “barrigón”, refiere a que toda la manifestación cósmica está contenida en Gaṇeśa, ya que él es la deidad que se adora antes de comenzar cualquier actividad y está directamente relacionado con la primigenia sílaba AUM (o OM), la vibración sonora que manifiesta el universo. Para sus devotos, Gaṇeśa es el Absoluto, el Dios Supremo, la causa primera de creación y quien sostiene el universo (viśvādhāra).

 

laddu2
En esta misma línea, Gaṇeśa está relacionado con el kumbha o kalaśa (kalasha), que es una vasija que mitológicamente está llena del néctar de la inmortalidad y que, a nivel litúrgico, se llena con agua (idealmente de los ríos sagrados) y se puede envolver con hilo de algodón o decorar con pasta de sándalo, polvo de kuṅkuma, hojas, telas y generalmente con un coco en su apertura. De esta forma, el cántaro es un símbolo del cuerpo de Gaṇeśa, que contienen todo el mundo manifestado y que, a la vez, representa prosperidad material y espiritual.

 

Todo esto es para decir que cada año se celebra Gaṇeśa Caturthī (Ganesha Chaturthi), es decir el día anual en honor a Gaṇeśa, o como le decimos a nuestras hijas, “el cumpleaños de Gaṇeśa”. Este día cae siempre en el cuarto día de luna creciente del mes hindú de Bhādrapada, es decir agosto o septiembre según las lunas de cada año. Para celebrarlo es tradicional hacer una pūjā o ritual a una imagen de la deidad. Hay muchos tipos de rituales y, para los interesados, hace tiempo ya expliqué un ritual simple aquí.

 

De todos modos, hoy quería centrarme en lo que técnicamente se llama naivedya, que es la ofrenda de alimentos a una deidad. Esta ofrenda debería ser adecuada a la deidad que uno adora e idealmente no es un alimento industrial, empaquetado, sino algo hecho por uno mismo o, al menos, frutas. Como es un alimento pensado para lo Divino debe ser lo más puro y sano posible y, como signo de respeto, no debe ser probado por uno mismo hasta haber sido ofrecido a la deidad. Una vez ofrecido, este alimento se convierte en prasāda, es decir alimento consagrado o bendecido que el devoto puede ingerir con deleite.

 

laddu

 

Como hablamos de Gaṇeśa, lo ideal (aparte de frutas) son los dulces y especialmente Gaṇeśa tiene debilidad por las bolitas de coco, que tienen muchas variantes, desde los llamados modakam tradicionales del sur de la India (y bastante complejos de preparar), hasta los más populares laḍḍus, que son bolitas dulces hechas con diferentes ingredientes, especialmente leche de vaca.

 

En nuestra casa, donde la dieta es vegetariana/vegana con muy poca leche de vaca, hace unos años que descubrimos, en este libro, una receta de bolitas de coco vegana muy fácil y rápida de hacer, bastante sabrosa y aceptablemente sana.

 

Con las modificaciones que nosotros hemos incorporado comparto la receta:
Ingredientes (para unas 20-25 bolitas medianas):

1 taza de coco rallado
½ taza de harina de almendra (si no tienes harina puedes triturar las almendras enteras)
½ taza de avena triturada
¼ taza de aceite de coco
¼ taza de sirope de ágave (u otro endulzante)
¼ de cucharadita de sal
Opcional: Coco rallado para rebozar las bolitas
Opcional: Trocitos de dátiles o de pasas de uva

Preparación (30’ + 2 horas para enfriar):

  1. Si el aceite de coco no está ya líquido (sobre todo si es invierno), lo introducimos en una olla y lo calentamos a baño maría hasta que quede líquido.
  2. En un bol se mezcla el aceite de coco con la taza de coco rallado, la harina de almendra, la avena, el sirope y la pizca de sal hasta obtener una masa bien homogénea y compacta. Si está demasiado pegajosa o líquida agregar harina de avena. Si está muy seca y no cuaja agregar aceite de coco. 
  3. Con la masa y usando las manos damos forma a las bolitas y las rebozamos (o no) con coco rallado.
  4. Como el aceite de coco se endurece con el frío, metemos las bolitas en la nevera durante un par de horas y estarán ideales para servir. Si hace calor las bolitas se ablandan rápidamente.

 

En lo posible, al hacer las bolitas, uno debería repetir un mantra o canto a Gaṇeśa, para que la vibración de la ofrenda sea lo más espiritual posible. Porque si hay algo que a Gaṇeśa le gusta más que las bolitas de coco, eso es la devoción.

 

Scan0001
Así lucen las bolitas en el libro original…
ganesha_bolitas2
Así lucen mis bolitas caseras… que están exquisitas, por cierto

 

Deseo que Gaṇeśa, el Señor de los obstáculos, de los inicios y del conocimiento, se complazca con nuestras ofrendas y que nos guíe otro año más en el dulce camino del amor devocional.

 

¡Jaya Gaṇeśa!

Suscríbete al boletín para recibir las novedades y accede gratis a la serie de video-sesiones:

4 comentarios

  1. Hola, no entendiendo muy bien si una vez hechas las bolitas las hay que cocinar en el horno o en una sarten o solo meterlas en la nevera.
    Muchas gracias por la idea para el dia grande de Ganesha mañana! 🙂
    Saludos,
    Esteban

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

CURSO DE HISTORIA Y FILOSOFÍA DEL YOGA

Inscripciones abiertas

Abril – Junio 2024

Profundizarás en la filosofía del yoga de forma directa, amena, fructífera y a tu ritmo.

RECURSOS GRATUITOS AQUÍ

LIBROS PUBLICADOS
de Naren Herrero

Sobre la historia del Yoga:

Hinduismo para la vida occidental:

Primer libro en español sobre el festival espiritual más grande del mundo:

Mis viajes, aprendizajes y experiencias en India (ahora sólo en digital):

Artículos anteriores

Tapas en la sociedad de la queja

¿Qué recomienda el yoga y la espiritualidad hindú como antídotos contra la queja? En este artículo lo abordamos desde el concepto de tapas, especialmente en su vertiente verbal. Hace treinta años, el escritor Robert Hughes publicó «La cultura de la queja» acerca de la decadencia norteamericana en materia de política y cultura. No leí el libro pero el título me pareció adecuado para también etiquetar a nuestra sociedad actual y, además, hoy me sirve para abrir un tema que, intuyo, al lector le suena familiar: la recurrente lamentación de que las cosas no son como nos gustaría que fueran.   ¡Atención! No estamos entrando en el juicio de

Los hijos como gurús

Con la relativamente difundida afirmación «mis hijos son mis gurús» en mente, agregando la legitimidad que me da la paternidad, más algunas referencias tradicionales hindúes, he escrito este artículo para analizar la cuestión. En la luna llena que sigue al solsticio de verano en el hemisferio norte (21 de junio) se celebra Guru Pūrṇimā(guru púrnima), el día anual,que suele caer en julio, en que honramos a todos los preceptores espirituales que nos guían en el camino del autoconocimiento y la liberación.   A lo largo de los años, he escrito muchos artículos sobre este tema para llegar a la conclusión (que también es canónica) de que tener un gurú es imprescindible para avanzar en

Mantra para antes de comer (con recitación)

Incluye la recitación del mantra ahaṁ vaiśvānaro que aparece en Bhagavad Gītā 15.14 Para la cosmovisión hindú «el alimento es Dios» (annam brahma) y, como en muchas otras tradiciones, no se debe tratar de forma irrespetuosa ni malgastar. Asimismo, al tratarse de un elemento que nos es proveído por la Madre Divina no deberíamos darlo por descontado, sino más bien agradecerlo.   Para la tradición yóguica, comer ignorando esta relación de dependencia con la Naturaleza es una forma de «robar» pues, por más que hayamos pagado nuestra comida, estamos ignorando que el alimento llega a nosotros gracias al esfuerzo y la generosidad de la Tierra.   Como forma

Hiraṇyagarbha y el Día internacional del Yoga

Otra vez se celebra el Día Internacional del Yoga, una fecha instaurada en 2014 por la Asamblea General de las UN, en coincidencia con el solsticio de verano en el hemisferio norte. En este artículo aprovecho para contarte algunos detalles no tan difundidos de la relación entre el Sol y el Yoga. Quizá sabes que el nombre más popular del dios hindú del Sol es Sūrya, de donde deriva el apelativo del famoso ejercicio de haṭha yoga sūrya namaskara o «salutación al Sol». A la vez, el Sol tiene cientos de otros nombres, entre ellos Hiraṇyagarbha, que es el que me interesa hoy.     Literalmente, hiraṇyagarbha significa

Bolitas de coco para el día de Ganesha