El blog sobre Yoga, la India y su filosofía

Desde 2008 y con más de 500 artículos

Antología de poesía devocional de la India, en el día de Krishna

Antología de poesía devocional de la India, en el día de Krishna

Antología de poesía devocional de la India, en el día de Krishna

Antología de poesía devocional de la India, en el día de Krishna

Antología de poesía devocional de la India, en el día de Krishna

En 2007 se publicó una antología de poesía devocional de la India, traducida y editada por Jesús Aguado, que me ha dado muchas alegrías por sus inspiradores contenidos. Yo vivía feliz con ese libro en mi poder hasta que me enteré que, en 2017, y bajo el título ¿En qué estabas pensando? salía la antología “definitiva”, esta vez con el doble de material. Entonces experimenté en carne propia lo que dicen todos los santos y místicos: la dicha puede ser infinita cuando se trata de temas del espíritu. Esta nueva Antología de poesía devocional de la India que ahora publica el Fondo de Cultura Económica tiene casi 500 páginas, incluye 368 poemas de 91 autores, que van del siglo V al XIX, y es la versión ampliada, corregida y mejorada de Jesús Aguado, que lleva treinta años leyendo y traduciendo estos textos llenos de experiencias místicas y mensajes trascendentales. Los textos son, a veces, desnudas muestras de amor o reverencia a un Dios o Diosa con forma personal; otras veces, se trata de elevadas declaraciones de sabiduría no-dual, en que uno y el Uno se funden. También hay ruegos desesperados por libertad, epístolas, juegos sensuales que sonrojan a los profanos, lecciones de vida y tristes historias. En cualquier caso, el trasfondo es la devoción, bhakti. Unos pertinentes versos de Bihari (siglo XVII), uno de los poetas que aparecen en la antología, dicen:
Libérame, mi Señor… Rompe los lazos que me unen a la existencia terrenal / Pero si te agrada tenerme prisionero / átame con la cuerda de la devoción.
La misma devoción que Aguado, poeta prestigioso (además de traductor, antólogo, crítico, literato…), pone en trasladar el bhāva (“estado psicológico y emocional”) de la obra original en sus versiones, usando los recursos métricos del español. En el libro hay poetas y poetisas de diferentes partes de la India, los cuales escribieron o cantaron en diversas lenguas. Para la traducción, Aguado se basa en fuentes en lenguas europeas (inglés, francés, italiano…) y aunque difícilmente pudiera contrastarse cada línea, uno tiene la sensación de que lo que está leyendo es “genuino”, no tanto en el sentido lingüístico o literal sino en el sentido literario y evocador de verdades que traspasan los idiomas. Muy ingrata es la tarea del traductor y, sobre todo de poesía. Como el mismo Aguado ha escrito atinadamente en otra parte: “un asunto a discutir es si la poesía como disciplina intelectual le hace más justicia a los hechos históricos que la historiografía propiamente dicha”. Los lectores de esta antología tenemos la suerte de que el traductor que nos ha tocado sea, en realidad, un poeta de gran sensibilidad que, además, es erudito en literatura, conocedor de la tradición india y una persona con gran inclinación espiritual.
La hermosa portada del libro.
En la obra hay muchos poemas de poetas-santos muy famosos como Kabir y Tukaram, pero también los hay de autores totalmente desconocidos en Occidente. Cada autor tiene una breve nota biográfica que, casi en silencio, va hilando las páginas y creando la atmósfera adecuada para disfrutar de los poemas, de los cuales pongo ahora dos breves muestras. La primera del poeta Basavanna (siglo XII), ministro real pero también renunciante devoto del Señor Śiva (Shiva), que escribió originalmente en lengua kannada:
“El bambú se utiliza para las varas de los palanquines, para el mango de las sombrillas, para colgar adornos el día de año nuevo, para los postes de las tiendas. Si tienes un bambú eres muy rico. Oh Señor de los Ríos que se Encuentran (Śiva), desconfía de aquéllos que no se doblan”.
Y otro de Lalla, la conocida poetisa mística de Cachemira del siglo XIV:
“Estás absorto en Ti y por eso encontrarte es tan difícil. Todo el día lo intento y cuando al fin te descubro escondido en mi interior huyo despavorida sin saber si soy Lalla o si soy Tú”.
Kṛṣṇa Jayanti o Kṛṣṇa Janmāṣṭamī es el nombre que se le da al día en que se conmemora el nacimiento del Señor Kṛṣṇa (Krishna), ese divino niño de color azul. Este año 2017 ese día se celebra el 14 de agosto. Si me pusiera a copiar todos los poemas que me gustan del libro este post no acabaría nunca, así que he pensado que lo apropiado en el día del nacimiento del Señor Kṛṣṇa sería poner un poema sobre él. De hecho, la vida de Kṛṣṇa es uno de los temas que más ha atraído a los místicos de todas las épocas pues tiene muchos matices y en la antología hay profuso material sobre sus “pasatiempos”. En el día de hoy me inclino por un poema que, desde que lo escuché por primera vez, me cautivó. En parte porque me recuerda las propias luchas domésticas para bañar a nuestras dos hijas cada noche, y también porque la figura del travieso bālakṛṣṇa, el “niño Kṛṣṇa”, me despierta profunda ternura y amor. El poema es obra de Periyalvar, un poeta-santo del siglo VII que fue unos los doce famosos ālvārs, santos vishnuitas tamiles que fueron parte vital en el origen del movimiento devocional hindú. Se trata, como explica Aguado, de una “regañina” que le hace Yaśodā (Yashoda), su madre adoptiva, a Kṛṣṇa, que no quiere bañarse.
“Después de estar rodando por el polvo los restos de cuajada de tu boca están apelmazados como barro reseco. ¿Cómo podría, así, permitir que durmieras a mi lado? Llevo esperando mucho con aceite y jabón para tu baño. ¡Oh, inalcanzable niño, deja ya de correr y métete en las aguas! He preparado dulces con almíbar y miel, tal como me pediste, que no vas a probar mientras estés tan sucio. ¿No ves que eres la mofa de las niñas, que se ríen de ti cuando te ven? No tardes, niño mío: si quieres estos dulces sumérgete en el agua. Mi pequeño Señor, a cuántas travesuras nos sometes: usas como tambor las vasijas de aceite y luego das pellizcos a los bebés dormidos hasta que se despiertan y entonces los asustas mirándolos de cerca con tus ojos enormes. Oh niño encantador que destellas azul como el océano, te daré tanta fruta como quieras si me dejas bañarte de una vez en el río”.
Como material inédito, comparto este breve vídeo en que el propio Jesús Aguado lee el poema durante la presentación en Barcelona de la Federación Hindú de España: Deseo que el nacimiento de Kṛṣṇa nos inspire a todos en nuestro camino devocional interior y, para echar leña a ese fuego, recomiendo fervientemente la Antología de poesía devocional de la India.

¡Hare Kṛṣṇa!

Si te ha gustado este post, te gustará esta clase online:

En esta clase especial exploramos las deidades fundamentales del hinduismo popular, remontándonos al menos dos mil años en la antigüedad. Con nuestro entendimiento actual, pero sin descuidar la tradición y sus historias sagradas, analizamos el ciclo de creación, mantenimiento y destrucción del cosmos junto a los dioses y diosas que lo hacen posible.

Asimismo, buceamos en el origen de la “mitología” y en las razones por las que el ser humano se relaciona con estas fuerzas superiores.

Incluye material en video, audio y textos descargables.

4 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

CURSO DE HISTORIA Y FILOSOFÍA DEL YOGA

Inscripciones abiertas

Abril – Junio 2024

Profundizarás en la filosofía del yoga de forma directa, amena, fructífera y a tu ritmo.

RECURSOS GRATUITOS AQUÍ

LIBROS PUBLICADOS
de Naren Herrero

Sobre la historia del Yoga:

Hinduismo para la vida occidental:

Primer libro en español sobre el festival espiritual más grande del mundo:

Mis viajes, aprendizajes y experiencias en India (ahora sólo en digital):

Artículos anteriores

Tapas en la sociedad de la queja

¿Qué recomienda el yoga y la espiritualidad hindú como antídotos contra la queja? En este artículo lo abordamos desde el concepto de tapas, especialmente en su vertiente verbal. Hace treinta años, el escritor Robert Hughes publicó «La cultura de la queja» acerca de la decadencia norteamericana en materia de política y cultura. No leí el libro pero el título me pareció adecuado para también etiquetar a nuestra sociedad actual y, además, hoy me sirve para abrir un tema que, intuyo, al lector le suena familiar: la recurrente lamentación de que las cosas no son como nos gustaría que fueran.   ¡Atención! No estamos entrando en el juicio de

Los hijos como gurús

Con la relativamente difundida afirmación «mis hijos son mis gurús» en mente, agregando la legitimidad que me da la paternidad, más algunas referencias tradicionales hindúes, he escrito este artículo para analizar la cuestión. En la luna llena que sigue al solsticio de verano en el hemisferio norte (21 de junio) se celebra Guru Pūrṇimā(guru púrnima), el día anual,que suele caer en julio, en que honramos a todos los preceptores espirituales que nos guían en el camino del autoconocimiento y la liberación.   A lo largo de los años, he escrito muchos artículos sobre este tema para llegar a la conclusión (que también es canónica) de que tener un gurú es imprescindible para avanzar en

Mantra para antes de comer (con recitación)

Incluye la recitación del mantra ahaṁ vaiśvānaro que aparece en Bhagavad Gītā 15.14 Para la cosmovisión hindú «el alimento es Dios» (annam brahma) y, como en muchas otras tradiciones, no se debe tratar de forma irrespetuosa ni malgastar. Asimismo, al tratarse de un elemento que nos es proveído por la Madre Divina no deberíamos darlo por descontado, sino más bien agradecerlo.   Para la tradición yóguica, comer ignorando esta relación de dependencia con la Naturaleza es una forma de «robar» pues, por más que hayamos pagado nuestra comida, estamos ignorando que el alimento llega a nosotros gracias al esfuerzo y la generosidad de la Tierra.   Como forma

Hiraṇyagarbha y el Día internacional del Yoga

Otra vez se celebra el Día Internacional del Yoga, una fecha instaurada en 2014 por la Asamblea General de las UN, en coincidencia con el solsticio de verano en el hemisferio norte. En este artículo aprovecho para contarte algunos detalles no tan difundidos de la relación entre el Sol y el Yoga. Quizá sabes que el nombre más popular del dios hindú del Sol es Sūrya, de donde deriva el apelativo del famoso ejercicio de haṭha yoga sūrya namaskara o «salutación al Sol». A la vez, el Sol tiene cientos de otros nombres, entre ellos Hiraṇyagarbha, que es el que me interesa hoy.     Literalmente, hiraṇyagarbha significa

Antología de poesía devocional de la India, en el día de Krishna