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Freddie Mercury y los parsis

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El 5 de septiembre se cumplieron 65 años del nacimiento, en 1946, del cantante del grupo de rock Queen, mundialmente conocido por su nombre artístico, Freddie Mercury. Con motivo de la efeméride, se habló del tema en todos los medios, siendo el homenaje más destacado el que realizó el motor de búsqueda Google, con uno de sus ya conocidos ‘doodles‘, en este caso animado.

La traducción literal de ‘doodle’ al español es ‘garabato’, aunque en el ámbito de Google hace referencia a la modificación puntual del logo del buscador web con motivo de una fecha específica. La elección de la palabra, en todo caso, tiene más que ver con la rima que con el sentido esencial, ya que actualmente los doodles no tienen nada de ‘garabato’, y más bien se trata de creaciones extra-elaboradas.

A este respecto, el doodle animado en honor a Mercury es digno de verse:

Farrokh Bulsara

Quienes hayan estado atentos a las noticias de la semana (o quienes conozcan algo de la historia de Queen), se habrán percatado de que Freddie Mercury nació en Zanzíbar, que es una pequeña isla que actualmente forma parte de la república de Tanzania (justamente, el nombre deriva de la unión de Tanganica y Zanzíbar), en el este de África.

En 1946, cuando nació Farrokh Bulsara, tal es el nombre original de Mercury, Zanzíbar era todavía un protectorado británico, por lo que tiene sentido que la familia Bulsara, originaria de la provincia de Gujarat, en la India todavía colonial, se trasladara allí, ya que el padre de la familia trabajaba para una oficina administrativa de la Colonia.

Si bien provenían de la India, los Bulsara eran, más específicamente, parsis. Parsis es como se conoce a los seguidores del zoroastrismo, la antigua religión persa, que emigraron a la India alrededor del siglo X D.C. por verse perseguidos luego de que Persia (es decir, lo que ahora llamamos Irán) fuera conquistada por el islamismo.

La mayoría de los parsis se instalaron en la región de Gujarat, al oeste de la India y allí desarrollaron una comunidad pequeña en escala, pero fuerte en cuanto a cohesión social y a crecimiento económico, pues la principal actividad de los parsis es el comercio. Cuando la Colonia Británica se hizo con el control de la India, fueron los parsis, la comunidad más occidentalizada de la India, los primeros en entablar relaciones comerciales con los ingleses, a la vez que éstos veían a los descendientes de Zoroastro, con su “forma de vida liberal, su piel clara, su deseo de comer con otros carnívoros y su adhesión a la educación moderna y al espíritu empresarial” (en Holy Cow!: An Indian adventure de Sarah Macdonald), como socios ideales.

Cuando los ingleses abandonaron la India, en 1947, “hubo ofrecimiento de pasaportes y ciudadanías británicas” para muchos parsis, aunque la mayoría de ellos se quedó en la India. En compensación, los británicos dieron a los parsis grandes porciones de Bombay (o Mumbai), la capital del estado de Maharashtra, que es donde actualmente vive la gran mayoría de miembros de esta comunidad, muchos de ellos ricos, habiéndose trasladado del estado de Gujarat, lugar de acogida inicial.

Pero en 1946 la India todavía no se había independizado y los Bulsara estaban en Zanzíbar (que, por su parte, se independizaría mucho más tarde, en 1963), viendo nacer al pequeño Farrokh. Más allá de su ‘exótico’ lugar de nacimiento, Farrokh pasó gran parte de su niñez en la India, donde se encontraba el resto de su familia. De hecho, cursó tanto la educación primaria como secundaria en Mumbai y alrededores, donde ya mostraba aptitudes musicales.

En 1964, debido a la revolución en Zanzíbar (que ya no era un protectorado británico) la familia Bulsara, cuya nacionalidad era definida como de ‘indios británicos’, decidió instalarse en Inglaterra. Farrokh, que ya era llamado Freddie, tenía 17 años, había finalizado la escuela secundaria y, desde entonces, residió en suelo británico hasta su muerte.

Adoradores del fuego

El profeta del zoroastrismo es, previsiblemente, Zoroastro, también conocido como Zaratustra, y su libro sagrado es el Avesta. Se trata de una religión monoteísta que, se dice, influyó al judaísmo y sus derivaciones monoteístas occidentales.

El zoroastrismo insiste en el rechazo del mal y en la purificación los pensamientos, palabras y obras, siendo su principal culto una ceremonia del fuego, siendo a veces llamados ‘adoradores del fuego’, una tradición que, en realidad, no es muy diferente de la antigua religión védica, en la que el fuego, Agni, tenía un rol preponderante. A día de hoy, el ritual de fuego del hinduismo, yagam, sigue siendo muy importante en la liturgia tradicional.

Volviendo al zoroastrismo, los elementos naturales tierra, agua y fuego son considerados sagrados por esta religión. Ya sé que todas las religiones tienen alguna creencia similar, pero ninguna lo lleva al extremo de los parsis.

Así como el jainismo considera que todo ser sensible es sagrado y, por tanto, los monjes barren el suelo que van a pisar, para evitar aplastar el más mínimo insecto, aunque sea accidentalmente; de la misma forma, los parsis tradicionalmente se niegan a enterrar a sus muertos o a cremarlos, pues en ambos casos se estaría contaminando la tierra y el fuego con elementos impuros.

La solución que encontraron los antiguos zoroástricos, aún en Persia, fue la de dejar los cuerpos de sus difuntos en alguna zona del desierto donde el sol abrasador y los rigores del clima se encargaran de consumir esa masa de carne y huesos, de forma ‘natural’ y sin dejar impurezas. Los siglos pasaron y esta austera forma de ceremonia fúnebre se modificó levemente, creándose unas construcciones especiales para dicho efecto, conocidas como ‘torres de silencio’ o dakhmas.

En realidad, por las imágenes que he visto en Internet y las explicaciones que he leído, no se trata de ‘torres’ propiamente dichas, sino que son más bien recintos circulares, con paredes no demasiado altas (quizás 5 o 6 metros), que apenas superan en altura al techo de la construcción, que es plano y es donde se colocan los cadáveres. En todo caso, el aspecto de ‘torre’ puede venir dado por el hecho de que la mayoría de estas construcciones están situadas en colinas.

Diclofenac

La razón de que las dakhmas estén ubicadas en las alturas de colinas, no es sólo para que los rayos del sol desgasten con más facilidad los cuerpos de los fallecidos, sino para simplificar la labor de los buitres, principales aliados en la descomposición de los muertos parsis. Si bien, en origen, se contaba con el sol como herramienta de desgaste, las aves de carroña hicieron su aparición en la tradición parsi, acelerando un proceso que, de otra forma, puede llevar meses.

De esta forma, el aceptar colocar el propio cuerpo muerto en una ‘torre de silencio’ se convierte, para los parsis, en un “último acto de caridad”, ya que de esta forma, además de no contaminar los elementos sagrados, se provee alimento a los carroñeros, ayudándolos a vivir. La tradición de las dakhmas fue desapareciendo lentamente en Irán (donde solo quedan unos 20.000 zoroástricos), sobre todo cuando la ley islámica las prohibió.

En la India, en cambio, siempre tolerante a las diferentes posiciones religiosas, la cultura y los hábitos de los parsis fueron aceptados, incluyendo sus ritos fúnebres. Curiosamente, no fueron los choques religiosos ni ideológicos los que han puesto en jaque la tradición funeraria parsi, sino que la población india de buitres descendió brutalmente en un 97% en solamente dos décadas, creando problemas no sólo a los parsis sino siendo un riesgo para la salud humana, pues eran estas aves las que limpiaban muchos restos animales y domésticos.

Al parecer, la razón de este declive en las aves rapaces se debió al diclofenac, un medicamento antiinflamatorio que es muy utilizado, sobre todo, en tratamientos veterinarios, por lo que los buitres comen restos de animales domésticos tratados con diclofenac y se envenenan debido al elemento químico acumulado. Lo que parece un problema ecológico, para los parsis es un grave dilema que pone en entredicho su tradición milenaria.

Ante la falta de aves rapaces, muchas familias parsis de la India están comenzando a optar por la cremación como método funerario, pues al menos es más rápido que el entierro.

Ortodoxia y demografía

Sin embargo, los parsis ortodoxos no aceptan de ninguna manera este cambio en la tradición, como tampoco cualquier enlace matrimonial que no sea puramente entre parsis. Si se tiene en cuenta que la población parsi de la India es de unas 80.000 personas y que, por su tradición no evangelizadora (al menos en India), nadie se puede convertir en parsi si no ha nacido como tal, es normal que su número baje cada año.

Al no aceptar los sacerdotes ortodoxos los matrimonios mixtos (por ej. parsi con hindú o musulmán), ni tampoco a los hijos de éstos como parsis auténticos, la población zoroástrica disminuye. Además, las mujeres parsis tienen un muy alto nivel de alfabetización y estudios (sobre todo hablando de la India), siendo generalmente de clase media y profesionalmente ambiciosas, lo que hace que no tengan más de uno o dos hijos y que, en todo caso, no hagan del matrimonio y la maternidad su principal prioridad.

Según las estadísticas, hay 70 nacimientos por año por cada 10.000 individuos (lo que daría 560 nacimientos al año por los 80.000 parsis de la India). Sin embargo, en el año 2000 hubo solamente 164 nacimientos contra 922 defunciones. Las proyecciones demográficas hablan de que en 10 años el número de parsis en la India será de 23.000.

Por tanto, los parsis de la India tienen dificultades para llegar a este mundo y también para marcharse de él, o al menos sus cuerpos.

Freddie, cuya tendencia a llevar bigote profuso es un buen indicio de su origen indio.

Freddie Mercury murió el 24 de noviembre de 1991 y su funeral fue realizado por un sacerdote zoroástrico. Mercury fue cremado en Londres, donde la tradición parsi es más flexible que en la India, y el paradero de sus cenizas sólo lo conoce la que fue su pareja y mejor amiga.

Freddie no necesitó de cuervos que se llevarán su cuerpo, ni tampoco dejó hijos para sumar a la causa demográfica parsi. Lo que sí dejó, sobre todo, es un gran legado musical:

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  1. Cuántas cosas que yo no sabía.!!! Que interesante! Sin duda, lo de los bigotes viene de la India.

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  2. Me encontré este blog buscando el documental que habla del diclofenac y me ha gustado mucho. La verdad es que no tenía ni idea de los orígenes de Freddie Mercury. Y como ha dicho @Kanagavalli, es una entrada muy interesante.
    P.S.: Tengo que decir que me gusta tu forma de escribir.

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  3. grandioso!!!! no hay mas palabras!!

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  4. De vez en cuando, alguien hace las cosas bien.

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  5. Cuentan por alli que Elton John (la unica gran estrella presente en el funeral de Freddie), creeyendo que de verdad el cuerpo del cantante seria expuesto y devorado por las aves de rapiña, salió corriendo del funeral ante la mirada indignada de los presentes.

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