Canal RSS

Avatar: la taquilla es lo de menos

Publicado en

La semana pasada mi amiga Julieta estuvo en la ciudad de Córdoba y fue al cine. Como todo aquel que viene de la metrópolis al campo, trajo información actualizada que uno no está seguro de querer conocer, pero que es inevitable.

Ya en la fila para sacar la entrada, con la espontaneidad y la determinación típicas de quien no sabe con certeza hacia adonde va, Julieta dijo: “Veamos la de los bichos azules”.

Para decepción de muchos nostálgicos no se trataba de una remake de “Los Pitufos”, sino de “Avatar”, el que parece ser hasta el momento el film más taquillero de todos los tiempos. Con mucha probabilidad, si James Cameron, el director de la película, escuchara su vanguardista obra de ciencia ficción resumida en la simplificadora frase de Julieta, se sentiría algo desencantado.

De todos modos, sin contentarse con las apariencias, ya sentada en la butaca, analizando, ella se giró para preguntarle a su compañera: “¿Qué quiere decir avatar?”. Entonces, un muchacho cultivado y gentil de la fila delantera se giró para explicárselo, con detalle y tecnicismos.

Ahora, sentados junto a la piscina del patio de mis padres, de vuelta en el campo, cobijados por el verano austral, Julieta no está segura de poder recordar completa dicha explicación, aunque sí rememora algunas palabras con halo filosófico, y hasta religioso.

Yo, que cada vez que tengo que hacer una introducción para el blog que suene interesante, pongo a mi narrador modelo en la situación de comer algo, me llevo un trozo de tarta de manzana a la boca, mastico dulcemente, y luego digo, con la clásica voz de quien necesita rápido un mate para despejar la garganta:  “Según yo, la palabra avatar tiene tres significados”.

Raíz

A mi favor hay que decir que no estuve tan alejado de la verdad, aunque obviamente necesité de algunas fuentes de consulta externa para fundamentar mejor mi explicación.

Estas fuentes me informaron que la raíz de los tres significados es siempre la misma y proviene del sánscrito, la antigua lengua de la India.

Básicamente, el sentido de la palabra originaria, “avatara”, es “descender”, y viene de ava, bajo o abajo, y tri, pasar. Según explica Paramahansa Yogananda en su “Autobiografía de un Yogui”: “En las Escrituras hindúes, avatar significa el descenso de la Divinidad al cuerpo físico”. Lo que también se podría definir como la encarnación de Dios en la tierra.

Para ser claros, desde esta concepción Jesucristo es un avatar; Krishna es un avatar; Buda es un avatar.

De este primer sentido, que es el que yo más conocía, se derivan los otros dos siguientes:

Por un lado, avatar se define también como “vicisitud, fase, cambio”, y por supuesto no tiene ninguna arista religiosa. Al parecer, este uso es originario del idioma francés, y lo que en sánscrito significaba el pasaje de la Divinidad al estado terreno, se simplificó en la idea de “hechos o etapas que suceden en la vida de una persona o elemento”.

Para los apasionados de las etimologías y las filologías, es siempre interesante ver cómo nace y evoluciona una palabra. De todos modos, de los tres sentidos, éste es el que menos nos interesa para esta crónica. Además que son pocas las veces en que me encuentro diciendo: “Tuvo que enfrentar muchos avatares para llegar finalmente a su destino”, o frases por el estilo (aunque quizás debería considerarlo porque suena bien, o no?).

Cibernética

El tercer sentido de la palabra avatar, es el que me era más huidizo. Sentados junto a la piscina, esbocé alguna idea con las palabras “computadoras” y “usuarios”, pero nada mejor que recurrir a Wikipedia para estas dudas. A saber:

“Un avatar es la representación de un usuario de computadora, ya sea sí mismo o un alter-ego… Es un objeto que representa al usuario”. Esta representación puede tener la “forma de un modelo tridimensional, como se usa en los videojuegos; una imagen bidimensional; o simplemente un nombre de usuario unidimensional, como los usados en los foros de Internet”.

Con esta explicación, me doy cuenta de que yo tenía un par de avatares míos dando vueltas en la red, y recién ahora me vengo a enterar. Para que nos entendamos, y a riesgo de ser repetitivo (así yo también lo entiendo mejor), en la perspectiva informática, un “avatar” es nuestra representación como usuarios. Esta representación puede darse a través de una simple foto o imagen, que acompaña nuestro perfil en cualquier foro de Internet; incluso en facebook; o como en mi caso, que como usuario del blog tengo una imagen que es la foto de un kolam del sur de la India.

Al parecer este uso derivado de la palabra tuvo su origen en un libro de los años 90’, y se basa en que esa representación digital del usuario es una especie de “encarnación” o “manifestación”; una especie de pasaje que hace la persona tangible, desde mundo material hacia el mundo virtual.

Como decíamos, los “avatares digitales” se usan muchísimo en Internet (en los foros de Internet, en los chats, en los sistemas de mensajería instantánea), y resulta que algunos de nosotros los usábamos sin saberlo, o al menos sin saber cómo se llamaban (al menos este es mi caso, y quizás yo era el único analfabeto digital del grupo).

Cuando, al costado de la piscina, yo daba mi neófita explicación, ya habiendo tomado un buen mate para pasar el bocado de tarta, me centraba más en la representación tridimensional del usuario. Es decir, en los alter-egos que se crean los usuarios de ciertos juegos de rol, o de videojuegos, en los que el carácter animado de los mismos da muchas más herramientas para la generación de características personales.

O sea, cuando yo pongo una imagen en mi perfil (que no sea mi foto), debo poner una imagen estática que represente de alguna forma mi forma de pensar o mis intereses. Entonces pongo un kolam o unos pavos reales, que remiten a mi interés por la India. Pero no creo que esa simplificación sea suficiente para mostrar a los demás (o a mí mismo), todo lo que me gusta o pienso en general.

La diferencia con los “avatares tridimensionales” es que a éstos uno puede darles la forma que desee, para que así nos representen de forma fiel; o más popular aún, crearlos de manera que estos alter-egos sean quienes cumplan todos nuestros deseos insatisfechos, es decir, sean quienes nos gustaría ser. De esta forma, uno se puede crear un avatar musculoso, o indio, o del sexo opuesto, o valiente…

Acentos

En el ahora famoso debate junto a la piscina, también surgió el tema de la pronunciación de la palabra. Alguien cuestionó los acentos, preguntándose porqué el nombre de la película se pronunciaba “Ávatar” (con el acento esdrújulo, digamos, y pido perdón a los puristas de la lengua).

La explicación es simple: La pronunciación esdrújula se debe a que es la forma inglesa de decir la palabra; que dicho sea de paso, me han explicado que es una lengua que tiene una tendencia esdrújula (a diferencia del español que en general tiende a una acentuación grave o llana).

O sea, por una cuestión de efecto publicitario queda mejor decir el nombre de la película en su versión anglosajona, pero nada más. La palabra es la misma, y en español lleva siempre el acento agudo.

Cameron

Como dije más arriba, y quizás muchos ya saben, el director de la película hasta el momento más taquillera de todos los tiempos es James Cameron, que es la misma persona que dirigió Terminator II y Titanic, la segunda película más taquillera de todos los tiempos. Sin dudas, este hombre tiene instinto comercial.

Por amor a la verdad, debo confesar que a la película todavía no la vi (ni prometo verla pronto). De todos modos, no creo que sea un obstáculo para hacer esta crónica, ya que mi intención es analizarla más bien a través del título y no por el contenido. Para quienes estén interesados en la reseña cinéfila, recomiendo el muy buen blog de cine de Pau Solé: http://femuncine.blogspot.com/ (el blog de Pau está escrito en catalán).

Ahora, me gustaría saber la explicación que da Cameron del término avatar.

En una entrevista del 2007 (porque parece que lleva muchos años preparando la peli) le preguntaron, “¿Qué es una avatar?”. Y él respondió: “Es una encarnación de uno de los dioses Hindúes tomando forma corpórea. En esta película lo que significa es que la tecnología humana en el futuro es capaz de inyectar inteligencia humana en un cuerpo ubicado remotamente, un cuerpo biológico”.

Por un lado, vemos que, más allá de las palabras que elige, Cameron conoce el origen de la palabra. Por otro lado, vemos que hace una extrapolación de la idea original de “descender”, y en este caso lo que “pasa” a un cuerpo biológico (o terrenal) es la inteligencia humana, no la Divinidad.

Revisemos:

En la versión cibernética, el “avatar” representa nuestro primigenio ser terrenal interactuando en el mundo virtual o digital. Es una versión simplificada o mejorada, depende el caso, de nuestra personalidad.

En la versión cinematográfica de Cameron, el “avatar” encarna un cuerpo físico (biológico) que a pesar de la distancia puede cobijar y replicar nuestra inteligencia humana, que a su vez permanece en el cuerpo físico original.

En la versión espiritual, el “avatar” encarna la Divinidad en un cuerpo físico.

En un punto, su puede decir que las derivaciones del sentido original no son tan descabelladas, y que todas mantienen la idea básica del “paso o descenso” de una categoría a otra.

Evidentemente, dichas derivaciones le han quitado el tinte espiritual a la palabra. Evidentemente, también, esa falta de perspectiva espiritual genera conceptos que, desde mi punto de vista, son discutibles.

Anhelos

Tanto el “avatar digital” como el “avatar cinematográfico” tienen su razón de existir en la intención del ser humano de cumplir con anhelos que, a priori, no serían posibles con la propia y ordinaria existencia (y/o cuerpo físico).

Así, el “avatar digital” bidimensional representa en nuestra ausencia física diferentes partes de nuestra personalidad, creencias, intereses y status; mientras que, sobre todo, nuestro alter-ego tridimensional nos presenta al mundo de la manera en que nos gustaría ser, sin necesidad de que un cambio real tenga lugar en nuestro “yo” más tangible.

Asimismo, el “avatar cinematográfico” tiene su asidero en el sueño de la ubicuidad, o al menos de poder estar con el propio cuerpo físico en más de un lugar al mismo tiempo. Y no sólo en dos lugares sino que en planos diversos, como podrían ser en el caso de la película el plano material y el plano virtual. Todo esto, manteniendo en ambos cuerpos los sentidos y las cualidades del “yo” original.

Según la filosofía espiritual de la India, aquel que logra salir de la rueda reencarnaciones es debido a su total dominio del mundo fenoménico y a su regreso a la fuente original, que es Divina. Por tanto, explica Paramahansa Yogananda, “el supremamente liberado (paramukta) rara vez regresa a un cuerpo físico; si lo hace, entonces es un avatar, un medio escogido por la divinidad para atraer supremas bendiciones sobre el mundo”.

Es decir, desde el punto de vista espiritual, un avatar es un ser que regresa a un cuerpo físico, en un plano material y burdo, por propia elección (o por designio Divino, que en este punto serían los mismo), para ayudar y guiar a la humanidad.

Reconocimiento

En este sentido, la cuestión es, ¿cómo se reconoce un avatar?

Swami Premananda dice: “Si esa persona dice que es un avatar puedes creerle o no. Depende si confías en esa persona o no. O bien puedes observar a esa persona. Ver cómo vive. Si una persona es un avatar, ¿qué estará haciendo durante las veinticuatro horas del día? Vivirá totalmente sin egoísmo, haciendo siempre buen servicio y dando caridad, hará todo en el mundo con la espiritualidad en la mente. Vivirá de una manera simple y tendrá amor puro por todos los seres”.

Debido a su libertad respecto a la rueda de reencarnaciones, el avatar “no está sujeto a la economía universal; su cuerpo está libre de cualquier deuda con la naturaleza”; y sin embargo, “una mirada superficial no notará nada de extraordinario en la forma de un avatar”.

Al contrario del “avatar digital” o el “avatar cinematográfico”, a menos que busquemos en el ejemplo de su vida, el avatar espiritual no presenta, entonces, nada de extraordinario en apariencia. Sin embargo, todo lo que buscan o representan los avatares derivados son atributos que la espiritualidad trae de suyo.

Ejemplo

Es decir, si lo que dicen las enseñanzas espirituales es verdad, entonces cuando uno alcanza el estado de unión con lo Divino (que también se puede denominar “conocerse a uno mismo”; “fundirse con la energía cósmica”; “llegar a la propia esencia”; “unirse con el alma””…), ya no hay limitaciones de ningún tipo. Por ende, todos los atributos positivos salen a la luz; por tanto uno es omnipresente; por tanto uno habita todos los planos.

En su famoso libro, Yogananda dice: “Si no se le concediera jamás al hombre vislumbrar destellos de la Divinidad encarnada, permanecería siempre oprimido bajo el peso de la ilusión que le induce a creer que jamás podrá trascender su mortalidad”. Es por ello que los avatares son para la humanidad un ejemplo concreto de sus propias posibilidades.

Cuando a Swami Premananda, considerado un avatar por muchas personas (incluyéndome), le preguntaron “¿Qué es un avatar?”, primero contestó lo obvio: “Un avatar significa una encarnación de lo Divino”; aunque luego dijo: “Vosotros creéis que yo soy un avatar pero vosotros sois también un avatar. Lo Divino está también dentro de vosotros, así que sois un avatar”.

Con esto, Swami quería decir, justamente, que la chispa divina para alcanzar la perfección y la felicidad están dentro de cada uno de nosotros, por defecto.

En mi caso particular, esta es la película que más me gustaría ver, y a la larga, seguramente será la historia más taquillera de todos los tiempos.

Citas:

Autobiografía de un Yogui, “Capítulo 33”

Premananda Satsang Vol. VI, “About Avatars”

Premananda satsang Vol. III, “¿Cómo se convirtió usted en un Maestro espiritual?”

Imágenes:

unpocodetodo.wordpress.com

cineralia.com

sieteluces.com

About these ads

»

  1. Buenas Naren,

    He leído buena parte de tu disquisición sobre el ‘Avatar’, su origen, el significado primigenio relacionado con el descenso o encarnación de lo divino y sus derivaciones en otros ámbitos. Me ha gustado mucho esta cita que he encontrado hacia el final:

    “Si no se le concediera jamás al hombre vislumbrar destellos de la Divinidad encarnada, permanecería siempre oprimido bajo el peso de la ilusión que le induce a creer que jamás podrá trascender su mortalidad”.

    Me ha hecho pensar en esa clase de personas tan poco comunes que parecen tocadas por una luz, cargadas de energía positiva, de una harmonía natural que se contagia a su alrededor…

    También he visto que has linkeado mi blog con elogio incluído, se agradece Naren!

    Bueno, nos vemos por aquí, hasta pronto!

    Responder
  2. HOLA NAREN: NO ME CONOCES DE MANERA DIRECTA , PERO HEMOS ESTADO MI ESPOSA Y YO HACE UN PAR DE DIAS EN LA HOSTERIA DE TUS PADRES, DONDE SIEMPRE DICHO SEA DE PASO NOS SENTIMOS COMO EN CASA, Y MI COMENTARIO ES SOBRE AVATAR.PUES EL PRIMER DIA QUE DISFRUTAMOS DEL PARQUE DE LA CASA DE “CAMPO” FUE ESCUCHAR TU TAN PERO TAN DETALLADA EXPLICACION.
    Y QUE GRACIAS AL QUERIDO JUAN CARLOS_ TU PADRE_ SUPIMOS DE TU PAGINA WEB.UN MOTIVO MAS PARA SEGUIR SINTIENDO EL AFECTO DE USTEDES Y LA CALIDEZ DEL SITIO…. Y APROVCHO PARA DESEARLES UN BUEN VIAJE EN FEBRERO Y UN ABRAZO
    SERGIO

    Responder
  3. hace un par de semanas fuimos mi mujer y yo a ver avatar. y quería comentar mi opinión, a propósito de una reseña cinéfila aunque poco tenga que ver el tema tratado en el blog. y pido perdón desde ya por el uso democrático de los comentarios.
    Una cuarta fila, cuatro butacas a la derecha del centro no era la mejor ubicación para ver ni esta ni otra película pero fueron los asientos que nos había dejado adquirir una multitud deseosa de ver este milagro de la tecnología.
    No sé si conviene saber q película, que contó con un presupuesto similar al PIB de Venezuela Colombia Ecuador Perú y Bolivia, propone una amarga victoria (pero victoria al fin) de unos hombrezuelos azules contra una raza q intentaba destruir su mundo. En palabras de Evo Morales, Avatar representa “una profunda muestra de la resistencia al capitalismo y la lucha por la defensa por la naturaleza”. Es posible.
    Yo no puedo elaborar esos sutiles análisis,,,pero quisiera reflexionar sobre un detalle de la película ( de ésta y de todas) que normalmente pasa desapercibido: el tiempo.
    Para Gilles Deleuze el montaje en el cine lo es todo: “es el movimiento el que se subordina al tiempo”. es decir, es el tiempo el que escribe el guión.
    Establecidos en esta clave temporal, y aceptando que el ritual del cine implica una identificación (en términos psicológicos) con un personaje mediante la utilización del tiempo en la edición (del tiempo que el personaje le dedica al espectador, o viceversa) Avatar no representa sino el triunfo de de un discurso bélico, la aplastante superioridad de la violencia, la solución militar a cualquier necesidad. Los ingentes recursos armamentistas no ya de una raza ni de un pueblo ni de un planeta contra otro, sino solo de una nación.
    En otras palabras, el tiempo dedicado a una imagen configura el discurso del cine. Avatar es la exposición de los cultura bélica de un país, que recoge beneficios de 1000 millones de dolares por ello, la tecnología de violencia a cualquier precio y a cualquier coste.
    No puedo dejar de mencionar que 500 años atrás unos soldados de hierro destruian un mundo de arboles y flechas,,,cualquiera diría que Avatar tuvo un final feliz. y tendrán razón,,,es posible que lo único feliz en Avatar sea el final, pero durante casi una hora y media asistimos a la demostración de poderío tecnológico bélico y económico mas importante de la historia del cine, y sí también a 67 segundos de una profunda muestra de la resistencia al capitalismo y la lucha por la defensa por la naturaleza.

    Responder
  4. Naren:
    He visto Avatar.. como hablas bien tu en tu tìtulo gimnsaia espiritual, es a mi modo humilde de interpretar esta pelìcula tambien una manifestacion de la dualidad que nos rodea y de la que somos y formamos parte: el bien y el mal, la desconexion y la conexion con nuestro centro mas profundo….la destruccion y la construccion de aspectos propios, de la naturaleza….. Genial el modo de Cameron de significar como nos hemos alejado de esta y de toda la espiritualidad que tanto ella, como la fauna y flora que nos rodean y nuestros antepasados nos proveen, asi como de la chispa divina y de nuestra alma…senti tristeza de el daño que hemos estamos ocasionando a nuestro planeta, al cosmos individual y colectivo, y pense en lo mucho que perdemos al no poder acercarnos a esa esencia divina y prìstina tan cercana a nuestra persona. recorde en un sòlo segundo tsunamis, Haiti, la violencia diaria, los crìmenes, la falta de etica y codigos, de valores, de respeto por el maravilloso mundo que nos rodea, desde lo micro hasta lo macro….. Pedi a los maestros que esta pelìcula que llega a ser vista por tantas personas siembre en su interior el aprendizaje que la misma conlleva…
    No obstante me quedo con la belleza de poder construir desde lo propio, palmo a palmo y desde el propio hogar y templo que es nuestro yo un mundo mejor… como manifestò Ghandi alguna vez ” Tu tienes que ser el cambio que quieres ver en el mundo” gracias naren, siempre es un gusto leerte.

    Responder

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 1.120 seguidores

%d personas les gusta esto: