Reseña sobre el libro «Amṛtānubhava. Sublime experiencia de unidad»
Hace unos días abrí mi buzón y me había llegado un libro para leer y reseñar. Se trata del Amritanubhava de Gyaneshwar, una joya de la literatura hindú que ya no se conseguía en español y habla de la «sublime experiencia de la unidad».
En ese momento, yo tenía el coche en el mecánico, una niña con conjuntivitis y una creciente mancha de humedad en el baño, por lo que pensé: «yo no estoy para estas lecturas elevadas».
Sin embargo, hice un esfuerzo y empecé a leer el libro y entonces, sin esperarlo, su lenguaje poético y profundo logró alejarme, al menos temporalmente, de mi mundanalidad. Por eso quiero hablar del libro aquí.
Amṛtānubhava es el título de esta obra escrita por el santo y maestro indio Gyaneshwar (o Gyanadeva o Jñanadeva) en el siglo 13. El término sánscrito anubhava refiere a la «experiencia» que, en contraposición al mero conocimiento teórico, es a lo que aspira todo buscador espiritual. La palabra amṛta (amrita) por su parte, puede ser «néctar» o «inmortalidad», y aquí nos habla de una experiencia «sublime de unidad», que es lo más dulce que existe, al tiempo que sinónimo de establecerse en la eternidad.
Gyaneshwar fue un mahatma y un poeta que pertenecía a una familia de gigantes espirituales, al punto de que su hermano mayor -Nivrittinath- fue su guru o maestro. De hecho, fue su hermano quien le encomendó la composición de una obra que describiera su experiencia espiritual personal, que es justamente el Amritanubhava que se acaba de reeditar en español.
Uno de los aspectos más llamativos de la vida de Gyaneshwar es que entró en estado de mahasamadhi a los 21 años. Es decir, se introdujo en una fosa y sentado en la postura meditativa entró en absorción unificadora o samadhi, el estado final del proceso yóguico. Desde entonces, su tumba, en Alandi (estado de Maharashtra), es un lugar sagrado de peregrinaje para el hinduismo.
Que este joven muchacho sea capaz de explicar una experiencia de unidad en los términos en que lo hace, nos prueba que la edad exterior no tiene relación con la naturaleza de nuestra esencia interior.
Hablar de unidad o no dualidad puede ser bonito, pero a veces me suena algo abstracto y, por eso, me costaba conectar con estas ideas en mi semana de problemas domésticos. Sorprendentemente para mí, al empezar a leer el libro, la forma de explicar de Gyaneshwar me cautivó.
Cada uno de los temas que toca la obra en sus diez capítulos son elevados: la unidad, el maestro, la palabra, conocimiento, ignorancia, existencia-conciencia-felicidad, liberación en vida… y sin embargo Gyaneshwar los hace comprensibles (tan comprensibles como pueden serlo para un intelecto humano) gracias a su figuras poéticas.
El uso de imágenes, metáforas y analogías es tan profuso en el texto que, en lugar de cansar, hacen que el lector desee escuchar más. Leyendo este libro he encontrado comparaciones y explicaciones que nunca había leído en mi vida. Y cuyo mérito no es solo literario sino, además, aclaratorio y explicativo.
Como una muestra dejo unos versos del capítulo 9 sobre la sublime experiencia de unidad del liberado en vida o jivanmukta:
«La fragancia se transformó en nariz, la melodía dio lugar a los oídos y el espejo desarrolló ojos para contemplarse;
La suave brisa se hizo fina piel, la cabeza se tornó flores de nardo de cautivador aroma; la lengua se convirtió en dulce zumo, el loto se abrió para ser el sol;
Las flores tomaron forma de abeja, las muchachas se tornaron muchachos y los somnolientos se tornaron camas en las que yacer…
Así es como el Absoluto adopta las formas de sujeto y objeto del deleite, de veedor y de objeto de visión, sin que, por ello, se Le altere la homogeneidad de Su unidad.
El crisantemo, al abrir sus decenas de pétalos, se convierte en lo que es: un crisantemo».
La profundidad literaria y espiritual del texto se ven realzadas por el completo prólogo de Swami Satyananada Saraswati, un referente hindú en lengua española.
Esta edición, a cargo de Àlex Arrese, y publicada por José J. de Olañeta Editor en colaboración con Índica Books es una versión renovada y actualizada de la primera versión, ya descatalogada, publicada en 1994.
Por tanto, es la única versión que existe en español de un texto poco conocido en Occidente, pero sumamente profundo en que los elevados conceptos se conjugan con la poesía excelsa y la pedagogía de un enorme maestro. En pocos textos de enseñanza tan sofisticada podemos encontrar una prevalencia del corazón espiritual sobre el intelecto.
Y por eso me conquistó.




3 comentarios
A veces siento que las palabras se convierten en obstáculos para la experiencia y sin embargo en estos versos efectivamente poéticos parecen mostrarla sencilla y real.
Gracias Naren por guiarnos.
Gracias Naren por compartir. Tengo una duda, cuando dices que el muchacho a los 21 años entro a una fosa y su colocó en postura meditativa y entro en Mahasamadhi quieres decir que ¿ahi dejó su cuerpo físico en esos momentos?
Hola Marissa. Sí, «dejó su cuerpo» podría ser una forma de decirlo, a la vez que la presencia del santo sigue en ese lugar.