Canal RSS

La prepotencia del trabajo

Publicado en

La semana anterior expliqué el proceso que me llevó de esperar durante muchos años la llegada de un ‘hecho que cambiaría mi vida para siempre’, sobre todo en el aspecto espiritual, a darme cuenta que dicho evento nunca acaecería, a menos que fuera yo mismo quien lo buscara activamente. 

 

Más aún, mi entendimiento del tema es que ese ‘gran hecho’ no existe como tal, sino que se construye a través de eventos cotidianos, enfrentándome cara a cara con mis debilidades y puntos oscuros, a través de un esfuerzo continuo por ser, a fin de cuentas, más feliz.

 

Arlt

 

Escritor y periodista argentino de la primera mitad del siglo XX, Roberto Arlt destacó, en un primer momento, por su escritura alejada de los que eran considerados los cánones literarios de la época. Hijo de inmigrantes llegados a Argentina en la afanosa frontera del cambio de siglo, Arlt retrató sin eufemismos el lado más sórdido de una sociedad que intentaba, a su manera, conjugar lo antiguo con lo moderno, lo ajeno con lo autóctono, lo ideal con la cruda realidad.

 

Literariamente subestimado durante gran parte de su vida, e incluso después de su  muerte, por su estilo poco formal, por sus errores gramaticales y sintácticos, y por su prosa en ocasiones caótica, con el tiempo Arlt se fue ganando un lugar en la historia de la escritura argentina.

Paradójicamente, los errores morfológicos que se le achacaban en el pasado se convirtieron en su marca de fábrica. Además, la naturalidad de su escritura se hizo metáfora del pensar del hombre de la calle; su crudeza para describir los aspectos oscuros de la mente humana lo convirtió en fiel cronista de su tiempo; su falta de ‘elitismo’ se transformó en bandera de clases sociales más bajas y en un escritor amado por los movimientos de izquierda.

 

¿A qué viene todo esto?, se preguntarán ustedes. Pues bien, hay una famosa frase que dijo Roberto Arlt:

‘El futuro es nuestro, por prepotencia de trabajo’.

 

Aquí se refería a la literatura, a que podrían achacarle defectos, y podrían hablar de sus carencias formales; sin embargo lo importante era comunicar, decir, escribir, aunque no fuera formalmente perfecto.

 

El secreto, según Arlt, estaba en esforzarse y contar su verdad. Así el futuro, en este caso literario, sería suyo y no de los que tan sólo hablan y analizan.

  

Arlt

  

 

Edison

 

Aunque no hablemos de literatura, sino de la vida misma, esta teoría del esfuerzo continuo me parece correcta. No quiero decir que me agrade, preferiría seguir esperando y que las soluciones vinieran a golpear mi puerta.

Mi madre me lo dijo muchas veces, ‘no van a venir a golpearte la puerta’, pero yo todavía creía que sí.

 

Otra frase famosa: El gran inventor estadounidense, Thomas Edison, dijo aquello de ‘el genio es 1% inspiración, 99% transpiración’.

Insisto, no me agrada esta idea, me gustaría que fuera distinto, aunque cada vez me convenzo más que no hay escapatoria.

Para ser feliz hay que ‘transpirar la camiseta’.

  

edison_lamp

 

Colectivo 

 

De manera regular, en el Sri Premananda Ashram de la India se realizan tareas de servicio colectivo que consisten, básicamente, en limpiar el lugar. En muchas ocasiones, este servicio se realiza porque, efectivamente, se necesita limpiar o acomodar algún área particular del terreno.

De todos modos, aunque no sea de necesidad absoluta, este servicio colectivo también se lleva a cabo, a manera de práctica espiritual, ya que es una forma de actuar en conjunto por el bien común.

 

Particularmente durante mi estadía en el Ashram en 2007, recuerdo que había sesiones diarias de esta limpieza grupal, ya que se acercaban las celebraciones de Mahashivaratri y Swami Premananda había pedido tener el Ashram lo mejor posible.

 

Durante aquella estadía de dos meses en el Ashram hice diversas tareas de servicio, incluyendo jardinería, pintar, barrer, lavar; sin embargo, por alguna razón este servicio de limpieza particular no me gustaba para nada.

No era, creo, el hecho de que fuera grupal, ya que otras de las tareas también lo eran. Tampoco es que este servicio fuera siempre más duro que los otros.

Una posibilidad de este desagrado de mi parte, es que este servicio tenía un carácter cercano a lo ‘obligatorio’, en el sentido de que Swami instaba a todos a hacerlo (aunque si uno elegía no hacerlo nadie le decía nada), a diferencia de los demás servicios, que en mi caso eran elegidos bastante libremente.

 

La cuestión es que cada día que yo debía pasar un par de horas haciendo esta limpieza, me negaba mentalmente, a pesar de que sí lo hacía físicamente. Era una tarea que me daba repulsión, digamos.

  

Limpieza 

 

Pensamientos negativos

 

Justamente en aquélla época llegó a mis manos la respuesta de Swami Premananda a una de mis cartas personales. De hecho, era la respuesta a una tortuosa carta que yo había enviado algunos meses antes.

Entre otras varias cosas, la carta decía: ‘Debido a los malos pensamientos que a veces surgen en tu mente, piensas que no eres una buena persona. Es bueno pensar bien porqué esto está sucediendo y remover esos pensamientos de tu mente’.

 

Al leer la respuesta de Swami, empecé a analizar porqué surgían malos pensamientos en mi mente. Malos pensamientos sobre mí mismo y también sobre otras personas, situaciones ambas que me llevaban a la conclusión de que era una mala persona.

 

Por una de esas coincidencias que nunca son coincidencia, en la biblioteca del Ashram encontré un libro sobre Swami (‘Swami Premananda. Divina Beatitudine. Insegnamenti di Saggezza’, de Rosa y Sergio Domain), que citaba uno de sus discursos:

‘La mente nunca está satisfecha, siempre quiere más y esto se debe a que hay demasiado apego. Es este apego el que crea confusiones de ideas en la mente y finalmente nos hace creer que hay algo malo dentro nuestro, que no somos buenas personas’.

 

Al parecer, había encontrado la punta de la madeja. El apego crea confusión mental, siempre queremos más y cuando no lo consigo, me creo mala persona.

Por ende, supuse que la primera acción a tomar era la de reducir mi apego, aunque no sabía muy bien a qué…

  

madeja

 

Limpieza

 

Es verdad que Swami te va poniendo pruebas delante para poder evolucionar, y eso a veces nos parece demasiado. Nos gustaría que el proceso fuera más lento y suave.

Pero también es verdad que de su parte hace muchas gestiones para facilitar nuestro éxito ante la prueba.

 

Así, en esos días Swami dio un mensaje a los residentes del Ashram:

‘Hay que tener un Ashram hermoso y hay que mantenerlo limpio y hacer ‘servicio colectivo’. Y luego agregó, ‘Esa es limpieza exterior y va paralela a la limpieza interior, es decir, a sacarse los malos pensamientos’.

 

¡Voilà! Swami me dice que mi problema son los pensamientos negativos, y luego dice que para sacarlos de la mente, hace falta empezar por la limpieza exterior. Justamente, la limpieza que a mí me daba repulsión.

Mirándolo así, me pareció muy razonable que yo odiara el ‘servicio colectivo’ de limpieza.

La solución primera, evidentemente, era realizar las tareas de limpieza con la mejor disposición posible, es decir con ganas y con una mente pura (o al menos, abierta).

 

Última cosa, ¿dónde entra en todo esto el apego que crea confusión? Mi interpretación es que, en este caso, yo tenía apego por mi ‘libertad de elegir’ el servicio que quiero hacer, cuando en cierto modo el verdadero servicio es aquel que a uno no le sale tan fácilmente de primera instancia, ya que sino sería siempre simple.

 

swami walking

Swami Premananda en el Ashram - Febrero 2009

 

Esfuerzo

 

Una vez más, me gustaría que quede claro que en mi vida sucedieron hechos que para mí fueron grandes hitos, como conocer a Swami, por ejemplo.

 

Por un lado, el hecho de tener la mente siempre en lo que vendrá hace que uno, efectivamente, pierda de vista la importancia de lo que está sucediendo en el ‘ahora’, y sólo sea posible reconocer esa importancia al mirar en retrospectiva.

A la vez, esos hechos importantes uno los vive de manera bastante natural y le pasan más desapercibidos por ser sincrónicos, como envejecer, que no se nota cuando uno se mira al espejo todos los días.

 

De todos modos, el ‘gran evento’ que siempre he esperado con expectación no estaba muy definido. Lo único cierto es que se trataba de algo con un carácter más bien extraordinario.  En todo caso, visto desde el punto de vista espiritual, ese ‘gran hecho’ quizás podría equipararse a la ‘iluminación’ y, como si hiciera falta decirlo, no sucederá mágicamente.

 

Mientras tanto, en el camino y la lucha por lograrlo, son las situaciones simples, pequeñas y cotidianas, las que sirven para corregir una tendencia arraigada y grande.

 

Lo cierto es que los prodigios y las bendiciones existen, no lo dudo, pero sin un esfuerzo continuo de mi parte, el futuro nunca será mío.

Anuncios

»

  1. Hablando de vos y de Nanda, Nitya Mataji dijo que los dos son muy buenas personas y destaco en vos ” very clever”. Que este entendimiento te sirva para ser cada día mas feliz!

    Responder
  2. Buenisima la moraleja, pero no te aplicas el cuento, ya que te ha vuelto a quedar cortito el post, jajaja
    No te lo tomes a mal, es que nos tenías acostumbrado a relatos mas largos, pero ya sabes lo que se dice por aquí: “al pot petit hi ha la bona confitura”.
    Aprovecho para felicitarte por rescatar del olvido al desterrado Arlt, al que por cierto tanto admiraba uno de tus más gandes compatriotas, y no me refiero a Maradona, sinó a Borges. Y remato el comentario recomendando la lectura de otro cuentista (en el buen sentido de la palabra) latinoamericano (peruano, creo) que me recuerda bastante a Arlt: Julio Ramón Riveyro. Vale la pena!

    Responder
  3. Hermosa reflexión Naren
    Somos lo que pensamos, y muchas veces los pensamientos no son buenos.
    Lo que vemos afuera es un reflejo de lo que hay adentro. Así que… cuidado con lo que nos molesta de los demás porque probablemente este desagrado indica la necesidad de una buena limpieza interior.
    Let’s sweep it all!

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: