Canal RSS

Archivo de la etiqueta: Ganges

La canción ‘Like a river’ y sus mensajes espirituales

Publicado en

Llevo tres semanas escuchando con deleite el disco Like a river to the sea de la artista y cantante británica de kīrtan, Jahnavi Harrison, que se crió en una comunidad espiritual Hare Krishna y que lleva la devoción en la sangre. De las ocho canciones publicadas, la que le da nombre al disco es la que me interesa desgranar hoy pues, además de parecerme hermosa, tiene muchas referencias intertextuales y también mensajes espirituales.

La canción Like a river to the sea (“Como un río hacia el mar”) tiene varias estrofas y un estribillo en inglés, aunque también tiene otro estribillo en sánscrito. La letra principal fue escrita por Jahnavi Harrison en una visita a Vrindavan, la sagrada ciudad india donde el Señor Kṛṣṇa (Krishna) pasó su niñez y juventud, en que ella cuenta que le costó mucho ver “la esencia espiritual detrás de la contaminación, el tráfico y la comercialización”. A orillas de Vrindavan discurre el sagrado río Yamunā, que al igual que el sagrado Ganges, lleva años soportando el maltrato ambiental y la indiferencia del Gobierno indio.

En cierta forma, Yamunā Mā está peor que Gangā Mā porque el escaso torrente que llega a Vrindavan es solo “aguas residuales que salen de las cloacas de Delhi”, que es donde el río original pierde casi todo su cauce. Existe una campaña para salvar al río Yamunā y cada tanto el Gobierno da alguna señal o promesa alentadora (como hace con el Ganges), pero por ahora es una batalla que se está perdiendo y, por tanto, en una cultura que honra tanto a sus ríos, es de gran relevancia ambiental, espiritual, religiosa y cultural seguir luchando.

La cuestión es que, usando el río y Vrindavan como metáfora, Jahnavi describe el confuso panorama exterior y mundano, a la vez que insta a buscar más allá de lo que nuestros limitados ojos físicos pueden ver, para poder así reconocer la esencia espiritual. Su desconcierto se expresa, por ejemplo, en frases como:

“Veo el caos y los árboles estériles, quizás estoy ciega /
multitudes de personas arrodillándose; ¿es este sitio divino?”

Cualquiera que haya estado en la India entiende esta ambivalente sensación en que el ruido y la suciedad exterior del país parecen contraponerse directamente a la quietud y sacralidad interna de esa tierra. En relación a la protección del medioambiente, el mensaje no es para nada mirar más allá de la polución y despreocuparse de ello, sino proteger el mundo y su sacralidad tanto externa como internamente, con la mirada espiritual.

La citada “ceguera” de los sentidos que nos impide ver la esencia es aludida poéticamente a través de una parte del estribillo sánscrito de la canción:

govinda dāmodara mādhaveti

Se trata del estribillo del Śrī Govinda Dāmodara Stotram, un himno de alabanza compuesto por Śrī Bilvamaṅgala Ṭhakura, un poeta y devoto del siglo XIII, que relata cómo todos los habitantes de Vrindavan, sin importar las diferentes situaciones en que se encuentren, no pueden hacer otra cosa que cantar los nombres de Kṛṣṇa. Específicamente: Govinda, Dāmodara (Damódara) y Mādhava (Mádhava).

La gracia de elegir este verso en particular es que el poeta Bilvamaṅgala era, efectivamente, ciego, ya que él mismo se arrancó, quizás drásticamente, los ojos para detener su excesiva atracción hacia las mujeres y dedicar toda su visión a la búsqueda de Dios. Para quien quiera más detalles, la historia completa ya la conté aquí.

La segunda línea del estribillo sánscrito es también una invocación a Kṛṣṇa:

“he kṛṣṇa he yādava he sakheti”

Literalmente:

“¡Hey Kṛṣṇa! ¡Hey Yādava! ¡Hey Amigo!”

Este verso, tal cual, se encuentra en la Bhagavad Gītā (XI.41) cuando Arjuna, recibiendo la gracia de ver la forma universal del Señor Kṛṣṇa, se da cuenta de quién es en realidad su primo, cochero, consejero y amigo y entonces le pide perdón por haberlo llamado de forma informal, “por descuido o por cariño”, Kṛṣṇa, Yādava (Yádava, en cuanto descendiente del linaje del rey Yadu) o simplemente “amigo”.

Este verso, otra vez, puede entenderse en relación a la incapacidad que tiene la percepción basada en los sentidos (incluyendo los establecidos hábitos de la mente y del ego individual) de ver más allá de las apariencias materiales. Así como Arjuna “bromeaba sin respeto cuando jugaba, reposaba, se sentaba o comía” con Kṛṣṇa, ignorando su grandeza, de la misma forma Jahnavi Harrison intenta transmitir que la limitada visión de los ojos materiales puede verse ampliada siguiendo la guía espiritual de los grandes maestros.

Para más datos, las dos líneas del estribillo sánscrito, con los seis vocativos a Kṛṣṇa, también aparecen en alguna canción popular y anónima en hindi que tiene la misma idea del stotram original de Śrī Bilvamaṅgala: hagan lo que hagan, los habitantes de Vrindavan entonan los nombres de Dios en su forma de Kṛṣṇa.

El estribillo en inglés de la canción tiene también mucho jugo. Traducido al español diría algo así como:

“Mi corazón fluye como un río hacia el mar / Que siempre sea así
Un río de gracia fluye a través de mí / Que siempre sea así”.

Los versos, como explica Jahnavi, aluden a la plegaria que la reina Kuntī, la madre de los Pāṇḍava, dirige al Señor Kṛṣṇa cuando éste, una vez acabada la trágica guerra relatada en el Mahābhārata, informa que se marcha para regresar a su reino de Dwarka. Estas palabras aparecen en el Śrīmad Bhāgavatam (Canto 1.8.42) y dicen, en sánscrito:

tvayi me ’nanya-viṣayā
matir madhu-pate ’sak
t
ratim udvahatād addhā
ga
gevaugham udanvati

Una posible traducción semi-literal sería:

“Oh, Señor de Madhu (o sea, Kṛṣṇa), permite que mi atención
esté siempre atraída hacia ti de forma pura,
así como el río Ganges fluye hacia el mar
sin desviarse”.

Si bien el verso clásico habla del Ganges, el río sagrado por excelencia, y Jahnavi Harrison hace referencia al Yamunā, quizás el segundo río sagrado por excelencia, la relevancia del río como entidad sagrada es la misma.

En cuanto a pedidos, el que le hace Kuntī a Kṛṣṇa es el gran objetivo de todo devoto: tener la mente siempre en Dios.

La palabra sánscrita original, mati, se puede traducir como “pensamiento, mente o intención” y, quizás no curiosamente, Jahnavi la traduce por “corazón”.

De hecho, el diccionario Monier-Williams le da buena razón, ya que la primera acepción del término es “devoción, plegaria, adoración” y, en realidad, para un devoto (bhakta) el gran objetivo es, más que la mente, tener el corazón en Dios. Un propósito que, según creo, cumple la canción del día de hoy.

Para que juzguen (y disfruten), aquí está el vídeo oficial, filmado a orillas del Yamunā:

he kṛṣṇa he yādava he sakheti

Anuncios

Primavera en la India

Publicado en

A través de este blog, muchas personas se contactan conmigo para hacerme preguntas sobre sus viajes a la India y para pedirme algún dato personal, que no sale en las guías turísticas. A veces puedo dar algún indicio y otras muchas veces no, porque la India es muy grande para conocerla bien y la experiencia y gustos de cada uno no son siempre similares.

De todos modos, y por regla general, las personas que viajamos a la India queremos todo, es decir: un poco de espiritualidad y también hacer turismo; vivir la India ‘real’ pero tener cierto confort; hacer yoga o meditar y también divertirnos; tener una experiencia mística a la vez que traernos ropas exóticas muy baratas… Lo increíble de la India es que, con bastante probabilidad, todo esto se puede lograr en un viaje. La pregunta es ¿cómo?

La India es impredecible y sin duda hay muchas maneras de lograrlo, pero si tienes poco tiempo, no conoces el país y quieres rascar un poco detrás de la fachada turística típica, yo creo que una buena opción es hacer un viaje organizado con enfoque espiritual.

Digo esto porque conozco a las personas detrás de MilIndias, un pequeño grupo de buscadores que ha llegado a la India por la famosa ‘llamada interna’ y eso les ha cambiado la vida.

No es lo mismo ir a la India con un guía de manual (ya sea nativo o no), que nos ofrece datos históricos y frases hechas, que con personas que viven o han vivido en la India partiendo del asombro y la búsqueda espiritual. Asimismo, para un occidental es muchas veces mejor tener como guía otro occidental que conozca de primera mano las dos culturas y no dé nada por supuesto ni sobrentendido.

Todo esto lo digo porque una de las columnas de MilIndias es Uma Devi, una chica de origen alemán, que vivió 10 años en Barcelona y después de estudiar yoga se fue a la India, donde vive desde 2007.

La historia de Uma es increíble y ella misma la cuenta (sólo en inglés por ahora) de forma muy divertida en su blog Himalayan Cakes; el punto más ‘loco’ de su historia es que se casó con un sādhu, es decir un asceta hindú que se había ido de casa a los once años, construyeron una casa en los Himalayas y ahora tienen una hermosa niña de dos años, llamada Nitya.

Uma Devi, su esposo Baba y la pequeña Nitya

Esta anécdota viene a cuento porque Uma es la acompañante del grupo para el viaje que MilIndias tiene organizado para mediados de Marzo 2014. Es un viaje de 9 días, para sacarle el máximo jugo al equinoccio primaveral y para vivir el comienzo de la estación más colorida del año en el norte de la India.

El viaje se promociona como Holi El Festival del Color pues una de las propuestas principales es celebrar este festival religioso y popular al más puro estilo indio; es decir, salir con ropas blancas a la calle dispuesto a que te llenen (y llenes a todo el que pase por allí) de polvos de colores. Se trata de una festividad en que las barreras sociales caen por un día y en que todos ríen y se divierten como niños.

El resto de la ruta también es atractiva e incluye Rishikesh, para muchos capital mundial del yoga; Haridwar, una de las siete moradas sagradas para el hinduismo; Agra con su asombroso Taj Mahal y Delhi, gran capital urbana, hogar de la mayor mezquita de la India y también poseedora de bazares y barrios que parecen haberse quedado en el tiempo.

Lo bueno, para mí, es que esta ruta que para muchos es meramente turística, puede convertirse en una experiencia espiritual al viajar con una persona que sabe yoga y meditación y, de hecho, las imparte al grupo durante el recorrido. A la vez, la idea es visitar lugares sagrados menos conocidos e incluso visitar algún maestro espiritual, que si bien abundan en la India, lo difícil es saber quiénes de ello son genuinos y quiénes no.

Charla espiritual en Rishikesh

Y otro detalle muy importante: la posibilidad de bañarse en las sagradas aguas de Gangā Mā, el reverenciado río Ganges. A pesar de su imagen colectiva de río polucionado, sus aguas en Rishikesh y Haridwar todavía son aceptables, pero más allá de eso, es bueno tener a alguien que nos diga cómo y dónde bañarnos.

013114_1312_SemanaSanta1.jpg

Vista de Rishikesh y el sagrado Ganges fluyendo a su lado.

Si este resumen del viaje les pareció atractivo o llamativo, entonces pueden ver la totalidad del itinerario y sus detalles prácticos aquí. Para cualquier consulta o pregunta lo ideal no es hablar conmigo sino contactar con Dani Fernández aquí. Él es el alma mater de MilIndias y con su experiencia de haber vivido tres años de búsqueda interior en la India es una persona fiable y sincera. Su objetivo es compartir todo lo que ha descubierto y aprendido y la verdad es que lo hace con mucho entusiasmo y desde el corazón.

Un buen resumen de los viajes de MilIndias

Un buen resumen de los viajes de MilIndias

Pueden decirle que van de parte mía, aunque eso no sea un salvoconducto para obtener descuentos, je.

Esto es todo y como dicen en hindi: Mangal Yātrā (o sea, ¡Buen Viaje!)

Arte urbano en Varanasi

Publicado en

Kashi (o Benarés, Banaras, Varanasi…) es la urbe continuamente habitada más antigua de la India; la ciudad más sagrada del hinduismo y morada del Señor Shiva. Varanasi (o Benarés, Banaras, Kashi…) es famosa por sus infatigables zonas de cremación al aire abierto; por sus ghats atestados de devotos píos; y por sus sadhus de todos los caminos religiosos. Banaras (o Benarés, Varanasi, Kashi…) es especial por las callejuelas laberínticas; por los toros compartiendo esquinas con los mendigos; y por la diversidad cultural de sus habitantes. Benarés (o como les guste decirle) posee el tránsito más intrincado del país; una producción textil de primera calidad y un flujo turístico (nacional y extranjero) permanente.

Además de este no exhaustivo pero, aún así, insuperable currículum socio-histórico-espiritual, Varanasi cuenta con un amplio muestrario de arte urbano (street art si me permiten ser cool) que se cristaliza en graffitis y murales. De por sí, en la ciudad se pueden ver anuncios (de hostales, panaderías, cibercafés, etc.) en las paredes de sus edificios, un estilo publicitario que es común en toda la India y que en Varanasi toma especial relevancia porque hay mucho turismo y porque, supongo, hay que aprovechar cualquier espacio disponible.

En cualquier caso, el apogeo de este gusto por la pintura mural se aprecia en los ghats, en las relativamente amplias explanadas que cortejan las escalinatas en las que el río Ganges bendice a la ciudad. Allí, inspirados por la atmósfera mística y el paisaje único del skyline benaresí, artistas de todo tipo, tanto indios como extranjeros, dejan su impronta. Los hay de temática religiosa, filosófica o costumbrista; de estilo clásico, posmoderno o naif.

En este post, mi propósito es mostrar algunas de esas obras a través de las fotos que tomé en mi breve estadía en Varanasi cuando viajé a la Kumbha Mela en febrero 2013. De esta forma, tendrán un motivo más para desear visitar Kashi (todas las imágenes se amplían en buena resolución al clicarlas).

El 'patrono' de Kashi es el Señor Shiva y su imagen está por doquier.

El ‘patrono’ de Kashi es el Señor Shiva y su imagen está por doquier.

Ni murales ni graffitis; pósters hechos con fotografías de personas indias.

Ni murales ni graffitis; pósters hechos con fotografías de personas indias.

tradicional mantra al Señor Rāma.

Mantra tradicional al Señor Rāma.

La diosa Gangā (es decir la imagen iconográfica del sagrado río Ganges, que es femenino) sobre su vehículo, un animal marino que parece un cocodrilo.

La diosa Gangā (es decir la imagen iconográfica del sagrado río Ganges, que es femenino) sobre su vehículo, un animal marino que recuerda a un cocodrilo.

Detalle del Señor Shiva y su hijo Ganesh.

Detalle del Señor Shiva y su hijo Ganesh.

La omnipresente Madre Gangā (Gangā Mā).

La omnipresente Madre Gangā (Gangā Mā) con escalinatas de fondo.

Un fragmento del poema épico Rāmāyana, con Sītā, Rāma y Lakshmana a punto de cruzar el Ganges.

Ilustración de un fragmento del poema épico Rāmāyana, con Sītā, Rāma y Lakshmana a punto de cruzar el Ganges.

La globalización y sus consecuencias: una secuencia de hatha yoga; un diseño moderno y un astronauta comparten pared.

La globalización y sus consecuencias: una secuencia de hatha yoga; un diseño moderno y un astronauta comparten pared.

La versión graffitera de la básica pregunta filosófica de las Upanishads: "¿Quién soy yo?". Arriba de todo se puede ver a un hombre que leyó el mural completo y se quedó pensativo...

La versión graffitera de la básica pregunta filosófica de las Upanishads: “¿Quién soy yo?”. Arriba de todo se puede ver a un hombre que leyó el mural completo y se quedó pensativo…

Amor verdadero.

Amor verdadero.

"Cada mujer es una diosa" nos dice con razón este mural. Lo que no sé es si la ropa colgada a secar es parte de la obra.

“Cada mujer es una diosa” nos dice con razón este mural de una moderna diosa Durgā. Lo que no sé es si la ropa colgada a secar es parte de la obra.

Un rishi meditativo con su tercer ojo fluyendo en armonía con Gangā Mā (también se aceptan otras interpretaciones...).

Un rishi meditativo con su tercer ojo fluyendo en armonía con Gangā Mā (también se aceptan otras interpretaciones…).

El Señor Shiva en su aspecto danzante de Natarāja y a gran escala (como referencia ver la oportuna cabeza del muchacho indio abajo a la izquierda).

El Señor Shiva en su aspecto danzante de Natarāja y a gran escala (como referencia ver la oportuna cabeza del muchacho indio abajo a la izquierda).

Para cerrar el post, que mejor que un calmo caracol que nos dice "Shanti".

Para cerrar el post, que mejor que un calmo caracol que nos dice “Shanti”.

Para ver más graffitis relacionados con la India, visitar la web de MC Yogi.

El nombre original de Allahabad

Publicado en

Si todo sale según lo planeado, la próxima semana estaré en la India asistiendo a la gran celebración religioso-espiritual de la Kumbha Melā. El punto geográfico específico donde se realiza el evento es la ciudad de Allahabad, en el norte del país, a unos 660km al sureste de Delhi y a 130km al oeste de Varanasi (Benarés). Es decir, Allahabad se encuentra en el corazón de la llanura gangética, donde el río Yamunā acaba su recorrido fundiendo sus aguas azul oscuro con las marrones y sagradas aguas de Gangā (el río Ganges).

Esta ubicación privilegiada, donde se unen Gangā, Yamunā (y el invisible Sarasvatī), ha hecho que desde la antigüedad Allahabad sea considerado Tīrtharāja; o sea, “rey de los lugares sagrados”. A esta importancia religiosa se le suma, debido a su ubicación geográfica, una gran relevancia estratégica en materia militar, comercial y como punto de comunicación y transportes. Asimismo, se trata de una ciudad con una prestigiosa trayectoria universitaria de donde, por otra parte, han salido muchos de los líderes políticos de la India del S.XX.

A pesar de todos estos méritos y del más de millón de habitantes con los que cuenta, es una ciudad relativamente pequeña para los estándares indios.

Prayāg o el ‘gran sacrificio’

Curiosamente, a pesar de la sacralidad que la ciudad posee para el hinduismo, su nombre actual es musulmán y, hablando en tiempos indios, relativamente nuevo. Al parecer fue recién en el S.XVI cuando el emperador mogol Akbar refundó la ciudad con el nombre de Ilahabad (o Ilahabas), al tiempo que hacía construir un estratégico fuerte militar que todavía existe a orillas del Yamunā. A partir de entonces, la ciudad se conoció por su nuevo nombre, que luego devino Allahabad en tiempos del emperador Shah Jahan (el mismo que hizo construir el Taj Mahal).

Desde mucho antes de que la invasión islámica llegara a la India, “el rey de los lugares sagrados” siempre había sido conocido como Prayāg (o Prayāga) que, de hecho, es la forma en que todavía muchas personas se refieren a la ciudad, ya que no sólo es su nombre antiguo, sino que además es la nomenclatura con que aparece en los textos sagrados del hinduismo.

El nombre original de la ciudad deriva del sánscrito: pra o para es un prefijo que significa ‘supremo’ mientras que la raíz verbal yaj es ‘sacrificar’ (en el sentido de ofrecer oblaciones a la Divinidad). En los antiguos textos sagrados se dice que, en la conjunción de los tres ríos sagrados, el dios Prajāpati (identificado generalmente con Brahmā) realizó un ‘gran sacrificio’ (para-yāga) y por ello el lugar se conoce como Prayāg.

Imagen de Brahmā

Otra interpretación menos mitológica dice que, así como en la época védica el sacrificio (yajña) era la forma principal de culto, con el paso de los años el peregrinaje a sitios sagrados (tīrtha) comenzó también a tomar un lugar preponderante en la práctica religiosa. Por tanto, siendo el principal lugar de peregrinaje, Prayāg se considera idéntico en piedad y méritos espirituales a la realización de los grandes sacrificios védicos.

Por otra parte, la prevalencia de Prayāg como lugar sacro se ve en que hay otros tīrtha que han adoptado su nombre. Por ejemplo, en los Himalayas hay cinco sitios sagrados llamados Prayāg, cada uno en la confluencia de dos ríos.

Cambios de nomenclatura

Una ciudad con dos (o más) nombres no es un caso extraño en la India, ya que tanto los musulmanes primero y los colonizadores europeos después (sobre todo los británicos), dejaron su huella en la nomenclatura del país. Cuando la India logró su independencia en 1947, se inició un proceso nacional para restituir los nombres originales a muchas de las grandes urbes.

De esta forma, ahora tenemos Mumbai (antes Bombay); Chennai (antes Madrás); Kolkata (antes Calcuta); Puducherry (antes Pondicherry) o incluso Karnataka, todo un estado que cambió su nombre (antes Estado de Mysore). Como es de esperar, aunque legalmente se hayan cambiado los nombres, muchas personas utilizan las antiguas denominaciones. Pasa lo mismo en todos lados cuando, por ejemplo, se cambia la moneda de un país o el nombre de una calle cualquiera.

El sangam, la unión de Yamunā (a la izq.) y Gangā en el sitio sagrado por excelencia.

El hecho de que la milenaria Prayāg se siga llamando Allahabad de forma oficial es una afrenta para muchos hindúes, que lo consideran una deuda pendiente de la India libre. De hecho, hay una campaña creciente para reinstaurar el nombre original. Ya sea que esto suceda o no, a día de hoy la ciudad es llamada Prayāg por muchas personas, sobre todo en lo que respecta a su carácter de lugar sagrado de peregrinación.

Allí es, entonces, donde espero estar la semana que viene.

Protegido: ¿Dónde está el invisible río Sarasvatī?

Publicado en

Este contenido está protegido por contraseña. Para verlo introduce tu contraseña a continuación:

Makara Sankrānti: Comienza la Kumbha Melā

Publicado en

Hoy, lunes 14 de enero, comienza de forma oficial el festival religioso hindú de la Kumbha Melā. De hecho, ya ha comenzado. Mientras escribo estas líneas en Barcelona la Administración de la Kumbha Melā en Allahabad, India, dice que ya se han bañado 7,5 millones de personas en la confluencia de los sagrados ríos Ganges y Yamunā. Se espera que al final del día sean más de 10 millones (actualización: los datos finales dicen que fueron 8 millones).

Este año el festival dura 55 días, es decir desde el 14 de enero hasta el 10 de marzo, la luna nueva del mes hindú de Māgha que viene a ser Mahāshivaratri, la gran noche del Señor Shiva.

Lo que marca el inicio de la Melā se denomina Makara Sankrānti y es la forma sánscrita de decir que el Sol entra en la constelación de Capricornio. El calendario hindú es lunar-solar, por lo que los meses dependen de las fases lunares y sus fechas respecto al calendario gregoriano (occidental) cambian cada año. Sin embargo, Makara Sankrānti no se altera ya que es solar y cada año cae en la misma fecha.

Se trata de un festival de la cosecha (con diferentes nombres según la zona del país) pues significa que acaba el mes más frío y oscuro del año en la India y el Sol, símbolo de Dios y de la Verdad, empieza a acercarse al hemisferio norte. Por tanto, es una festividad relacionada con lo positivo y las buenas cualidades.

Justamente en un tuit celebratorio de esta mañana, Sri Sri Ravi Shankar equiparaba el evento sideral a los valores humanos: “Así como la Tierra gira alrededor del Sol, la Vida debe girar alrededor de la Verdad”.

Una de las claves para entender la sacralidad que posee la Kumbha Melā es que a la conjunción planetaria de Makara Sankrānti se le suma la geografía de Allahabad, por cuyas orillas pasan los dos ríos más sagrados de la India: El Ganges (Gangā) y el Yamunā.

También hay un tercer río, Sarasvatī, que es invisible y del que hablaré próximamente en un post cerrado para las personas que apoyaron el crowdfunding. Esta confluencia de los 3 ríos se conoce como sangam.

Justamente la gran actividad espiritual que se realiza en la Kumbha Melā es el baño (snāna) en el sangam. Según el hinduismo, todos los días del año es meritorio y beneficioso bañarse en estas aguas sagradas, pero más favorable es en la época que comienza con Makara Sankrānti y aún más provechoso cada doce años, cuando se celebra la Kumbha Melā.

Para hilar más fino, dentro de los 55 días del festival hay tres días en que es especialmente favorable tomar un baño en el sangam. Uno de ellos es Makara Sankrānti. Los otros dos serán en febrero y yo ya estaré en la India para vivirlos y contarlos.

Para peregrinos y curiosos, el gran atractivo de estos 3 días especiales de ‘baño real’ (shahī snāna) es, además de su santidad, que los diferentes grupos de sadhus y ascetas (llamados Nagas) hacen una procesión para ser los primeros en sumergirse en las aguas. Esto ocurre sólo tres veces en toda la Melā y es la oportunidad de ver en vivo y en directo (y recibir su bendición) a miles de ascetas (muchos de ellos desnudos y sólo cubiertos de ceniza) que, por lo general, viven recluidos o son de difícil acceso público.

Hoy, a las 6.44am, en las frías aguas (no olvidemos que en la India es invierno) se bañaba el primer grupo de sadhus.

Sadhus en procesión, a la mañana temprano (14/01/2013) Tomado del Twitter de la periodista de la BBC @Adrienne_Murray

Luego de que los diferentes grupos de Nagas toman su baño es el turno las personas comunes y corrientes:

(14/01/2013) Twitter de la periodista de la BBC @Adrienne_Murray

El amanecer es, tradicionalmente, la hora más propicia para el baño, aunque también es la más fría. De todos modos, por la cantidad de personas hay baños a todas horas del día.

(14/01/2013) BBC Hindi

Como algunos ya saben, gracias a la financiación colectiva, en febrero me voy a la Kumbha Melā como peregrino y como periodista/escritor. Ya estoy palpitando la experiencia y la idea es transmitirlo en este blog. Espero lograrlo.

El crowdfunding sigue abierto

Publicado en

Estoy contento porque hoy (lunes 10 de Diciembre) mi proyecto de crowdfunding para viajar a la Kumbha Mela en la India ha alcanzado el 100% del dinero requerido (1200€) y, por tanto, se llevará a cabo sin duda.

El positivo hecho de que haya logrado el 100%, no significa que se detenga la fase de financiación. Es decir, el proyecto finalizará efectivamente cuando acaben los 40 días pactados para la recaudación del dinero mínimo necesario. Eso es el día 19 de Diciembre de 2012. A día de hoy quedan todavía 9 días para apoyar el proyecto.

De eso se desprenden dos cuestiones que quiero destacar:

  1. Todas las personas que tengan interés en ser parte del proyecto, en acompañarme en este peregrinaje al evento espiritual más grande del mundo y en recibir las recompensas correspondientes (posts exclusivos, libros, agua del Ganges, etc.) tienen tiempo de hacer su aporte hasta el 19 de Diciembre.
  2. Los 1200€ que fijé como meta del proyecto son el dinero mínimo necesario para cubrir los gastos de viaje y estadía en la India durante 2 semanas. En caso de que surgiera cualquier imprevisto durante el viaje ese dinero NO sería suficiente. Asimismo, tanto mi trabajo de investigación y documentación previo, como el tiempo y dedicación destinados a la escritura del futuro libro NO están incluidos en ese dinero. Por tanto, que el dinero recaudado supere los 1200€ sería muy bueno para mí y el proyecto en general, ya que se cubrirían más frentes generando así un resultado final más profesional.

Este breve post es para dejar claro que el proceso de financiación para el proyecto de viaje + libro a la Kumbha Mela sigue abierto. A la vez, este post es para estimular a quienes no lo hayan hecho, y estén interesados, a que hagan sus aportes y no se pierdan la oportunidad de conocer desde dentro esta celebración única en el mundo.

Para apoyar el proyecto, haz clic aquí.

En cuanto se cumplan los 40 días podré hacer un balance más detallado de esta experiencia de crowdfunding. Asimismo, cuando se cumpla el plazo recibiré los datos (nombres, cantidades aportadas, dirección, e-mail) de todas las personas que hayan apoyado el proyecto y me pondré en contacto directo con ellas.

Por ahora, ¡muchas gracias!

A %d blogueros les gusta esto: