Diferencias entre Haṭha yoga y Rāja yoga
En el Yoga contemporáneo suele haber confusión entre dos caminos clásicos: el rāja yoga y el haṭha yoga.
Muchas personas consideran que son sinónimos o que el haṭha es parte del rāja.
Para aclararnos primero conviene definir cada camino…
Rāja Yoga
El rāja yoga es la denominación actual para referirnos al Yoga de Patañjali tal como se presenta en los Yogasūtra, un texto indio que tiene casi dos mil años de antigüedad y que se ha convertido en el libro clásico más estudiado por practicantes de yoga moderno (tanto de rāja como de haṭha yoga).
Su objetivo es refinar y detener la actividad mental para alcanzar el máximo estado de interiorización o samādhi, por lo que es un camino basado en la concentración y la meditación.
Este Pātañjala yoga o Rāja yoga es especialmente conocido por su «método de ocho elementos» llamado aṣṭāṅga yoga (que no es lo mismo que el estilo de yoga del siglo 20 enseñando por Pattabhi Jois).
Estos 8 elementos, que quizá ya conoces, son:
Yama + 2️⃣ Niyama:actitudes y hábitos a cultivar.
3️⃣ Āsana: postura estable y cómoda.
4️⃣ Prāṇāyāma: respiración larga y sutil.
5️⃣ Pratyāhāra: interiorización sensorial. Dhāraṇā: concentración.
Dhyāna: meditación.
Samādhi: interiorización total.
HaṭhaYoga
Por su parte, el haṭha yoga, que es un derivado del Tantra, también busca el estado de samādhi, pero su camino no es tanto mental como energético.
De hecho, el haṭha yoga se distingue fácilmente por sus conceptos y su terminología, entre los que destacan:
Prāṇa, « la energía vital», que es tanto cósmica como individual ya que en el cuerpo humano se manifiesta a través de diferentes vāyus, o «corrientes energéticas» como apana, vyāna, samāna, etc. Estos vāyus circulan por las nāḍī, que son los «canales energéticos» del cuerpo sutil.
De estos canales, el principal se llama Susumna o «canal central» que está en la columna vertebral y, por allí, la Kuṇḍalinī, o sea «la energía espiritual» del ser humano, cuando se despierta asciende hacia la cabeza activando a su paso los chakra o «centros energéticos», al tiempo que atraviesa los granthi o «nudos energéticos» hasta conducir al estado de samādhi.
Para lograr esto, el haṭha yoga utiliza unas técnicas específicas que incluyen yama y niyama (requisitos de todo camino clásico) como también dhāraṇā y dhyāna, aunque sobre todo se distinguen:
- Kriyā o ṣaṭkarmāṇi: técnicas de limpiezao higiene física.
- Āsana: posturas físicas, desde simples y sentadas a complejas sobre las manos.
- Prāṇāyāma: técnicas de respiración, desde simples a complejas con largas retenciones.
- Mudrā: gestos con el cuerpo, que no se limitan a las manos y sirven para redireccionar la energía.
- Bandha: una variante de mudra que consiste en forzar el prāṇa hacia la base del citado suṣumnā nāḍī.
Y aquí tenemos uno de los principales motivos de confusión entre Rāja yoga y Haṭha yoga, ya que en ambos caminos hay prácticas compartidas, especialmente las famosas āsana y prāṇāyāma.
A la vez, una importante distinción entre Rāja yoga y Haṭha yoga tiene que ver con su filosofía de fondo:
Mientras el Pātañjala yoga se basa en la metafísica dualista del Sāṁkhya que distingue entre Materia (prakṛti) y Conciencia (puruṣa), el Haṭha yoga tiende a una visión no dualista.
Similitudes y diferencias
Cuando el yoga hindú llegó a Occidente desde principios del siglo 19, ambos métodos y filosofías se simplificaron y, a menudo, fusionaron para su presentación al público.
Entonces, podemos concluir que son dos caminos diferentes que:
Comparten algunas prácticas y conceptos
Comparten el mismo objetivo: samādhi
Pero se diferencian en el método para llegar a ese objetivo
y en la filosofía que sustenta ese método
De todos modos, la tradición hindú desde hace siglos considera que ambos caminos pueden ser complementarios y ayudarse mutuamente, ya que la integralidad del ser humano incluye los aspectos físico, energético y mental.
Los dos primeros aspectos (físico-energético) los prioriza el Haṭha yoga, mientras que el tercero (mental) es el foco del Rāja Yoga.
Tal como dice la Haṭha Pradīpikā (II.76) el famoso manual de Haṭha Yoga del siglo 15:
«No se puede perfeccionar el haṭhayoga sin la práctica del rājayoga, ni el rājayoga sin el haṭha».



