Canal RSS

Hermanos y Madres

Publicado en

En las afueras de Calcuta se encuentra el templo de Dakshineswar. Para llegar hasta allí tomé un desvencijado colectivo y viajé por más de una hora. Esta travesía es la que describí en el post de la semana anterior; travesía que me sirvió para ver el lado menos turístico de Calcuta. De hecho, yo no estaba seguro de la distancia del trayecto y me sorprendí de lo lejos que terminé.

Más de una razón me llevó a visitar este famoso templo consagrado a la diosa Kali: Por un lado, fue morada del gran santo Sri Ramakrishna Paramahansa, de quien yo había escuchado bastante, sobre todo en mi casa.

Sri Ramakrishna fue un sacerdote brahmán que vivió en el siglo diecinueve y que pasó la mayor parte de su vida a cargo del templo de Dakshineswar. No fue sólo un sacerdote, sino un alma iluminada que generó un gran movimiento espiritual en Bengala occidental y, con el tiempo, en la India. Además, su Orden está diseminada  en varias partes del mundo.

La increíble y santa vida de este hombre está retratada en muchos libros, de los cuales el más conocido es “El evangelio de Sri Ramakrishna”.

Durante la vida de Sri Ramakrishna no se hubo formado una Orden de manera oficial y sus enseñanzas estaban limitadas a quienes podían entrar en contacto directo con el santo. Fue sólo después de su muerte en 1886, que sus discípulos principales se plantearon la creación de una organización formal.

Swami Vivekananda

De todos modos, había una razón más fuerte que me llevaba a visitar el templo:

Swami Vivekananda es el nombre de quien es considerado el principal discípulo de Ramakrishna, que además fue el impulsor de la Orden monástica y el portavoz de sus enseñanzas, sobre todo en Occidente.

Swami Vivekananda era también de origen bengalí y fue quien representó al Hinduismo en el primer Parlamento de las Religiones del mundo, llevado a cabo en Chicago en 1893. Debido a que sus discursos tuvieron un gran éxito, fue invitado a dar conferencias en toda Norte América y también en Europa. De esta forma, contribuyó a la difusión de la filosofía espiritual de la India en Occidente.

Luego de esa primera visita a Occidente, Swami Vivekananda retornó a la India, donde fundó la Orden Ramakrishna en 1898.

Todo esto no sería más que datos históricos si no fuera porque Swami Vivekananda tiene una importancia personal en mi vida.

Mi nombre, Naren, me fue dado por mis padres en referencia al nombre de bautismo de este santo, que luego adoptó  el nombre monástico de Swami Vivekananda.

Mi hermano, Rakhal, fue llamado así en referencia al nombre pre-monástico de otro gran discípulo de Ramakrishna, Swami Brahmananda, quien fue el primer presidente de la Misión Ramakrishna y se encargó de desarrollarla grandemente en Oriente.

Naren y Rakhal (Vivekananda y Brahmananda) eran considerados hermanos espirituales y por esa razón nuestros padres nos dieron esos nombres.

Evidentemente, el ir a conocer el lugar donde se gestó la hermosa historia espiritual de todas estas personas santas tenía un condimento especial, que iba más allá de mi interés espiritual general y se centraba también en lo personal.

Kali-Ma

Existía todavía una razón más que me había llevado a visitar este templo: la misma diosa Kali, también conocida como Madre Kali.

Hay dos formas básicas de explicar quien es la diosa Kali.

Una forma es la que utilizó Steven Spielberg en “Indiana Jones y el templo de la perdición” (“el templo maldito” en España), retratando a Kali como diosa de la muerte e ídolo oscuro de una secta de fanáticos religiosos que con voz lúgubre y alienada entonan un hipnotizante cántico de “Kali-Maaaaa, Kali-Maaaaa, …”.

Esto se debe, más allá de a la fantasía hollywoodiana (de hecho la película “Help” de The Beatles también hace referencia a una diosa muy similar a Kali), al aspecto feroz de la diosa.

En la iconografía del Hinduismo, Kali generalmente es representada danzando en un estado de éxtasis, con la lengua afuera, con un collar de calaveras y llevando en una de sus manos la cabeza decapitada de uno de sus devotos.

Aquí entra la segunda forma de explicar quien es la diosa Kali: Se trata de un aspecto de la Madre Divina. Para el Hinduismo, como ya he explicado en anteriores entregas, el aspecto femenino de la Divinidad es tan importante como el masculino. La Madre Divina es el nombre genérico para ese aspecto femenino del Absoluto, que viene a ser lo masculino. Se trata de dos caras de una misma medalla, inseparables y complementarias.

El aspecto masculino es el poder de creación latente y el aspecto femenino es ese poder puesto en acción; como el fuego y su calor, como el solo y sus rayos.

La idea de la Divinidad en su aspecto femenino no es sólo propiedad del Hinduismo; en el Catolicismo por ejemplo, se cristaliza como la Virgen en sus diferentes aspectos; y para mucha gente lo hace en la Naturaleza o la Energía Cósmica, por ejemplo.

La Madre Divina es muy adorada en la India y tiene una infinidad de aspectos, nombres y formas. En el caso específico de Kali, ella es la consorte de Shiva, la deidad que tiene como función la destrucción de cada ciclo. Teniendo en cuenta que para el Hinduismo todo es un proceso cíclico, la destrucción o muerte no significa un final sino un renacimiento; es por ello que, por ejemplo, al terminarse (morir) el invierno le sigue la primavera.

No se trata de un proceso de destrucción malintencionado o malvado sino del natural ciclo que sufre el universo.

Además, la figura de Kali tiene un simbolismo todavía mayor. En su caso, la destrucción a la que hace referencia es a la del ego de cada persona, el ego que le impide ver a cada ser su verdadera esencia divina. La cabeza decapitada que sostiene Kali en una de sus manos es justamente ese ego que se ha arrancado de raíz.

Por otra parte, a mi padre siempre le ha gustado mucho la Madre Kali; de hecho cuando mis padres tuvieron que ponerle nombre a su restaurante en Argentina optaron por Kali-Ma, (Ma en la India se entiende por madre).

Por ende, la visita al templo de Dakshineswar era algo ineludible que estaba muy conectado con diversas partes de mi crianza.

Pero no era yo el único que tenía un interés especial por este lugar.

Miles de peregrinos llegan cada día para, después de hacer una larga cola y aguantar algunos empujones, acercar su ofrenda a la estatua de la diosa Kali.

El día de mi visita lloviznaba y yo, creyéndome precavido, me había puesto calcetines y zapatillas, en lugar de sandalias. De todos modos, para ingresar al templo tuve que quitarme el calzado y recorrí con los pies desnudos, como debe ser, el sagrado lugar.

El sitio se encuentra junto al río Hugli, un brazo que deriva del río Ganges. El templo dedicado a la Madre Kali no es tan grande, aunque el conjunto arquitectónico todo sí lo es. Hay pequeños templos para otras deidades y muchas áreas verdes.

Además, se encuentra la habitación en que Sri Ramakrishna recibía a los devotos y visitantes cuando aún vivía físicamente. Y digo físicamente porque la energía que hay en la habitación y en todo el templo es muy perceptible; como una muestra de que una energía espiritual tal, a pesar de que pasen 100 años (o más), no se disuelve.

Madre Teresa

Una vez que regresé a la ciudad de Calcuta me dirigí a conocer otro sitio espiritual: la Misión de la Madre Teresa.

El Cristianismo es la tercera religión más numerosa de la India, aunque sólo representa el 2,3 % del total de la población (algo así como 26 millones de habitantes).

Probablemente, la madre Teresa fue la persona que más representó el lema cristiano de “amar al prójimo” en los últimos años.

Por como es la India, pobre materialmente pero rica espiritualmente, no parece en principio el lugar ideal para iniciar un proceso de evangelización intensivo; sin embargo, debido a la falta de dogmatismo del Hinduismo, la doctrina cristiana fue recibida con brazos abiertos por muchos indios.

La idea del Hinduismo de que no hay un solo profeta, ni un solo Mesías, ni un solo camino que lleve a la salvación, permitió que Jesucristo fuera recibido también como el Hijo de Dios.

Más allá de las funciones evangelizadoras, la Madre Teresa se dedicó plenamente a ayudar a los estratos más marginados de la sociedad india, y eso la hace digna de elogio, sin duda.

En su Misión pude ver muchas monjas ataviadas con el característico hábito blanco y celeste. Lamentablemente, no sé podía recorrer todo el lugar sin un permiso, así que no vi mas que el área administrativa.

Lo que sí pude hacer fue ver y tocar la tumba de la Madre Teresa que se encuentra en una pequeña capilla a disposición de todos los visitantes.

Me quedé un buen rato sentado, leyendo las frases de la Madre que hay pegadas en afiches por toda la pared. Realmente disfruté de ese lapso de reflexión espiritual y lamento no haber llegado a tiempo para conocer en persona a la Madre.

Como durante mi estadía en la India yo no estaba muy informado de lo que pasaba en el mundo, me enteré gracias a unos recortes de periódico de que el Papa Juan Pablo II había beatificado a la Madre un par de días antes de mi visita (octubre 2003). La alegría por este hecho era bien perceptible en la Misión.

Dos Madres

A fin de cuentas, en mi estadía en Calcuta visité dos lugares que pertenecían a Madres, una feroz, la otra compasiva; una con cuatro brazos y lengua afuera, otra con perfil bajo y hábito.

Pero más allá de las diferencias externas, en ambos encuentros sentí paz y además sentí la prueba de que la energía de este universo es también femenina, y que hay una Madre Divina que, no sólo nos cocina, nos lava la ropa y nos agarra de la mano para cruzar la calle, sino que se encarga de nosotros en el plano espiritual, y eso me hace sentir mucho más protegido y afortunado.

Anuncios

»

  1. Nélida Gladis

    Los momentos más maravillosos de mi vida fueron esos 15 días que pasé en India.
    Hoy casi a 1 año de mi viaje quiero retener a Dakshineswar en mi mente cada instante, agradecer a mis hermanos Indues esa paz que me permitieron vivir sin preciones mentales.
    Gracias, Gracias, Gracias por ser tan espirituales

    ¡JAY THAKUR JAY MA!!!

    Gladis

    Responder
    • Recientemente tuve la oportunidad de viajar a Kolkata y me identifico totalmente con la narración previa, sin duda un agridulce especial que se guarda en el corazón… India la impresionante India ..

      Responder
  2. Hola,
    Pudiste ver sin problema la habitación de Ramakrishna?, pudiste visitar el Monasterio de Belur Math que es de la orden de Ramakrishna?. Es que me han dicho que no dejaban entrar a extranjeros, y me gustaria ir el año que viene.
    Hay hoteles en Dakshineswar?, se puede ir sin guia?
    Gracias por la información.
    Namaste.

    Responder
  3. Om Namaha Shivaya

    Responder

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: