Hijo de Vecino

Tras el rastro de Rama

Cuando el cronograma inicial fue diagramado, la estancia en Rameswaram estaba planeada para dos noches, ya que era un lugar santo y además estaba un tanto alejado de las rutas más frecuentadas. Es decir, dos noches era considerado mucho tiempo para el contexto de un periplo relámpago como el que estábamos llevando a cabo.   Una vez que llegamos a Rameswaram comenzamos a intuir que, quizás con menos tiempo, era suficiente para satisfacer todas nuestras expectativas. De por sí, el hecho de conseguir un hotel relativamente limpio y decente para nuestro criterio occidental nos costó una ronda de al menos cuatro establecimientos, que se suponía eran de lo … Leer más