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La necesidad de ‘simplemente ser’

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En el último post hablé de Shibendu Lahiri y de su versión de la enseñanza universal que ofrecen todos los maestros espirituales, que es la de ‘simplemente ser’. Shibendu Lahiri, que tiene un lenguaje que definí como psicológico, y en el que hace referencia explícita a procesos mentales profundos y complejos, finalmente dio el mismo consejo que muchos otros maestros. Es decir, menos intelectualizar y más ‘ser’.

Esta misma enseñanza (en su versión inglesa de “Just be”) la escuché muchas veces, por ejemplo, de boca de mi querido Swami Premananda. Recientemente, también vi un video en YouTube del escritor y guía espiritual alemán Eckhart Tolle, en que explica qué es la meditación y dice que “no tiene que ver con hacer; es ser“.

Yo estoy de acuerdo. Creo que para conocer o experimentar la verdadera naturaleza que llevamos dentro, nuestro Ser interior esencial, hay que aquietar la mente, callarla, olvidarse de analizar e intelectualizar. Se trata de una enseñanza básica pero, claro, a la vez compleja de aplicar. Lo veo como un proceso difícil y, en muchas ocasiones, una enseñanza tan sencilla como ‘simplemente ser’ me parece un logro imposible.

De hecho, en esos momentos, me acuerdo de una viñeta de la siempre acertada Mafalda sobre la dificultad de ser simple:

Después de mi último post, en que tuve que usar mucho el intelecto y la mente, necesitaba hacer una publicación breve como esta. Es decir, ser simple.

Shibendu Lahiri y qué es Kriyā Yoga

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Gracias a un flyer que me trajo Hansika, supe que el maestro indio Shibendu Lahiri visitaba Barcelona entre el 14 y 19 de febrero 2012 para una serie de encuentros espirituales, con el fin de dar iniciación en Kriyā yoga. Yo no conocía a este maestro, que resulta ser el bisnieto de Lahiri Mahasaya (1828-1895), el gran santo que Paramahansa Yogananda dio a conocer al mundo a través de su famoso y, para muchos iniciático, libro Autobiografía de un yogui.

Para los que necesitan un recordatorio, en su libro, Yogananda explica que el Kriyā yoga es un “método psicofisiológico”, llevado a cabo a través de técnicas científicas de respiración y meditación específicas, que acelera el desarrollo espiritual del ser humano. Dichas técnicas no son de conocimiento público, pero sí están al alcance de cualquier persona que desee tomar las lecciones de la Self-Realization Fellowship, la organización fundada por Yogananda.

Según explica Yogananda, Kriyā yoga “es una ciencia antigua” que se había perdido en el tiempo y fue “redescubierta y clarificada” en el S.XIX por Babaji, el inmortal guru de Lahiri Mahasaya, a quien se la enseñó, y éste a su vez la pasó a su linaje de discípulos, entre los que se encuentra Yogananda, por supuesto, y también su bisnieto Shibendu Lahiri, nacido en 1939, y que si bien no conoció personalmente a su famoso bisabuelo, recibió la enseñanza de su padre Satyacharan Lahiri, en 1960.

Pre-iniciación

De los encuentros organizados por la visita de Shibendu Lahiri a Barcelona, yo asistí a la conferencia abierta que se llevó a cabo, el miércoles 15/02 a las 18hs, en el Centre Cívic de la Barceloneta. Esta conferencia gratuita estaba destinada a ser la introducción al programa de iniciación de Kriyā yoga que se llevaría cabo el siguiente fin de semana del 18-19/02.

Sinceramente, yo no tenía intenciones de recibir dicha iniciación, debido a que ya cuento con la fortuna de tener un maestro espiritual – Swami Premananda – y de haber sido iniciado en meditación según su método. De todos modos, mis padres sí que recibieron, hace muchos años, la iniciación en Kriyā yoga a través de las lecciones de la SRF y, por tanto, en mi familia hay mucho amor por Yogananda, su linaje y sus enseñanzas. Con estos antecedentes, yo no quería perderme la oportunidad de conocer a Shibendu Lahiri, con el motivo agregado de que el contacto con maestros espirituales siempre es positivo.

Para mi sorpresa, éramos muy pocas las personas interesadas en escuchar a Shibendu Lahiri. En total, en la sala de actos, había unas quince personas, de las cuales sólo tres (yo incluido) éramos ‘nuevos’, es decir no-iniciados y, por tanto, a quienes estaba destinada, en principio, esta charla. La docena restante de asistentes eran devotos o seguidores del maestro que habían sido iniciados en el pasado.

Según explicaron, se había organizado en este mismo viaje un programa similar en Pamplona y había tenido bastante éxito, con casi 50 personas recibiendo iniciación. Asimismo, dijeron, en años anteriores, la visita a Barcelona había tenido mayor repercusión pública y no estaba claro porqué este año éramos tan pocos los interesados.

A este punto debo admitir que yo estaba algo incómodo, ya que me sabía mal por la organización, a la vez que siendo tan pocas personas me sentía (junto a las otras dos personas) foco de atención y expectativas. Sin rodeos, Shibendu Lahiri dijo que el programa de iniciación del fin de semana debía ser cancelado, ya que “no valía la pena”. Explicó que para dar iniciación, tanto para tres personas como para trescientas, su cuerpo debe pasar por una serie de procesos energéticos profundos, durante varias horas, y eso no es fácil a los 73 años. Dijo que lo sentía y que, en todo caso, podríamos hacerlo el año próximo, si él regresa a España.

¿Dónde está el poder?

Swami Premananda solía bromear con la actitud de muchas personas que llegaban a verle. Según decía, llegaban y empezaban a mirarle escudriñadoramente, moviéndose como si buscaran algo, pensando, “¿Dónde está el poder? ¿Dónde está el poder?”. Esta es la típica actitud que uno tiene ante las personas consideradas santas, como si uno pudiera juzgar con estos ojos físicos la evolución espiritual de un maestro por su apariencia o sus movimientos.

Inevitablemente, aunque mi intención era sincera, yo también analizaba a Shibendu Lahiri, incluso sabiendo que lo único que realmente cuenta es el ejemplo que el maestro da con su vida y las enseñanzas que transmite.

Al referirse a la cancelación del programa de iniciación, él dijo que era por “deseo Divino”, y que “como este cuerpo no tenía expectativas, entonces no sentía desilusión”. Ya con eso me cayó muy bien. Luego dijo que aunque la iniciación se cancelaba, íbamos a aprovechar para tener la planificada charla introductoria, ya que siempre es bueno escuchar esas enseñanzas.

¿Qué es kriyā?

Escribir este apartado me ha llevado bastante investigación y constatación, ya que la palabra kriyā es muy frecuente en las enseñanzas espirituales de la India, tiene más de una acepción y, también, más de una interpretación que puede generar confusión. Lo cierto es que kriyā deriva de la raíz kṛ (léase kri) que significa ‘hacer’ y, por tanto, su traducción literal sería ‘acción’ o ‘actividad’.

De esta forma, solo y sin complementos, el término kriyā tiene dos significados en lo que respecta a la práctica espiritual. Por un lado, refiere a “una acción específica para purificación” (Jivamukti) o “proceso de limpieza” (Iyengar), y son antiguas técnicas de limpieza física para sanar el cuerpo y prepararlo para la meditación, incluyendo limpieza nasal, intestinal, ocular, etc., y ciertos ejercicios respiratorios.

Por otro lado, la palabra kriyā remite a “movimientos purificatorios burdos (físicos) o sutiles (mentales, emocionales) promovidos por el despertar de la energía Kundalini o cósmica, que purifican el cuerpo y el sistema nervioso permitiéndole así al buscador soportar la energía de estados de consciencia superiores” (Muktananda).

De hecho, por lo que entiendo, muchos de estos movimientos yóguicos son los mismos que se utilizan como las técnicas de limpieza arriba descritas, la diferencia es que aquellas son premeditadas (haciendo uso de la volición) mientras que estas últimas son espontáneas (como fruto natural de la práctica espiritual).

Ahora bien, cuando la palabra kriyā se junta con yoga, el tema se vuelve más complejo, pues hace referencia a una “ciencia” que, según explica Yogananda (Cap. 26 de Autobiografía de un yogui), es la misma que el Señor Krishna enseñó a Arjuna en la Bhagavad Gī y que, también, fue dada a conocer por el sabio Patañjali en sus Yoga Sūtra.

En cuanto a la Bhagavad Gī, Yogananda cita las dos estrofas en que se hace referencia a la ciencia de Kriyā yoga en el texto. Para las citas recurro a la versión de Swami Sivananda por motivos, como dice mi profesora de sánscrito, de “rigurosidad filológica”, ya que la traducción de Yogananda me parece más libre e interpretativa.

En el primer pasaje citado por Yogananda se habla del control de la energía vital a través de técnicas respiratorias (prāāyāma):

“Otros [yoguis] ofrecen como sacrificio el aliento expirado en el inspirado, y éste en aquél, controlando el curso de ambos, absortos sólo en el control de la respiración”. (Bg.G. 4.29)

En el segundo pasaje, la explicación de lo que compone la ciencia de Kriyā yoga se extiende más allá de las técnicas respiratorias:

“Excluyendo los contactos exteriores y fijando la mirada entre las cejas, igualando la expiración y la inspiración que circulan por las fosas nasales, con los sentidos, la mente y el intelecto controlados, teniendo como su meta suprema la liberación, libre de deseo, miedo e ira, el sabio está verdaderamente liberado para siempre” (Bg.G. 5.27-28)

Personalmente, no pongo en duda lo que dice Yogananda, aunque teniendo en cuenta que la Gī tiene 18 capítulos y 700 versos, estos dos ejemplos aislados, que no dejan de ser verdaderos, no me parecen la esencia de la enseñanza del Señor Krishna, al menos desde mi punto de vista limitado.

Por otro lado, Yogananda también cita dos de los Yoga Sūtra de Patañjali y aquí sí que veo más clara la relevancia del Kriyā yoga en el texto. El sūtra que se lleva toda la atención es el primero del segundo capítulo (o pada) y dice:

Kriyā yoga es tapas, svādhyāya e Īshvarapranidhāna

Poniendo esta no-traducción me saco el problema de encima, ya que el debate viene cuando hay que definir los tres términos que componen Kriyā yoga.

Allí vamos: Tapas deriva de ‘generar calor’ y, en general, se traduce como ‘austeridades’ o ‘penitencias’. Yogananda lo traduce como “disciplina física”; B.K.S. Iyengar como “ardiente celo en la práctica” o “autodisciplina”; Swami Satchidananda como “aceptación del dolor (inherente a la vida) como ayuda para la purificación”, y Shibendu Lahiri como la “eliminación de todo condicionamiento usando ciertas prácticas“.

Por su parte, svādhyāya es comúnmente aceptado, al decir de Iyengar o Satchidananda, como “estudio del sí-mismo y de las Escrituras”; Yogananda lo traduce como “control mental”; mientras que Shibendu Lahiri lo define como “meditación en el ego-mente”.

Īshvarapranidhāna se traduce mayoritariamente como “entrega a Dios o al Ser Supremo”, y en el caso de Shibendu Lahiri como “percepción de la totalidad” (su versión completa de los capítulos I y II de los Yoga Sūtra, traducida al español, se puede ver aquí y aquí).

Por lo que leí y escuché de Shibendu Lahiri, el sūtra arriba citado es fundamental en su enseñanza.

El otro sūtra de Patañjali que cita Yogananda como referencia a la técnica de Kriyā refiere directamente al control de la energía vital (es el II.49 y cito la versión de Iyengar):

Prānāyāma es el control del flujo respiratorio entrante y saliente junto con retención”.

Toda esta recensión, que puede parecer larga pero les aseguro que es resumida, sirve para situarnos y entender desde qué base filosófico-espiritual impartió Shibendu Lahiri su charla para tres personas.

Lenguaje psicológico

Lo primero que explicó Shibendu es que Kriyā yoga es “un proceso de sanación psicológico, y no un curso para tener buena forma física”. Según dijo, de todos los Kriyā yogas disponibles en el “mercado espiritual”, el único que se menciona en los Sūtra es el que él enseña y que le fue pasado en la tradición Guru-discípulo.

El ejercicio hermenéutico realizado más arriba era, justamente, mi manera de comprobar cuán enraizadas en la tradición ‘original’ están las enseñanzas de Shibendu Lahiri. Seguramente su enfoque (y quizás método) tiene variaciones respecto al de Yogananda, ya que si bien beben de la misma fuente, la iniciación de Shibendu vino exclusivamente a través del ámbito familiar (Shibendu está casado y tiene 3 hijos), mientras que el linaje de Yogananda se basa en una orden monástica.

De todos modos, ambos coinciden en utilizar un lenguaje ‘occidentalizado’ (más allá de referencias a la tradición sánscrita), para que las diferencias culturales no sean un impedimento a la hora de aprender espiritualidad.

En el caso de Yogananda, su lenguaje hacía referencia constante a la tradición judeocristiana, de manera que los norteamericanos, sobre todo, pudieran sentirse más cercanos y seguros. Por su parte, Shibendu adopta, me parece, una terminología más psicológica, adecuada a la tendencia laica y descreída de estos tiempos.

Inteligencia Universal

En su charla, Shibendu Lahiri dijo que “a diferencia de los demás seres vivos que sólo ‘viven’, el ser humano está siempre agitado, haciendo esto o aquello, ya que en él, la ‘vida’ está en estado durmiente y es la mente la que domina”. Entonces preguntó, “¿Quién es ese ‘yo’ que está siempre agitado?”, para responder: “el pequeño ‘yo/ego’ son las fluctuaciones de la mente (chittavritti). El gran YO es la Inteligencia Universal (Chaitanya)“.

Luego agregó, “si hay una ‘vida’ durmiente y una mente/ego que domina, existe una separación que genera conflicto”. ¿Se puede uno liberar de la ‘yoicidad’? Pues con eso lidia el Kriyā yoga que cuenta con ciertas técnicas psicofísicas para liberar la ‘vida’ durmiente del dominio de la mente. A dichas técnicas, Shibendu las asimila con el componente de tapas de Patañjali y también las denomina como kriyās, en el sentido de “acciones de purificación”, por lo que los diferentes sentidos de la palabra siempre convergen, a fin de cuentas, en su origen.

De esta manera, el sūtra II.1 de Patañjali entra en escena de forma actualizada, con otras palabras pero misma esencia, siendo tapas las técnicas psicofísicas, a la vez que svādhyāya sería entender el funcionamiento de ese ‘yo’ no liberado, es decir, practicar auto-indagación.

Shibendu explicó que “el ‘yo’ debería tener el rol de un ‘coordinador’ que pone en uso nuestros conocimientos en cada caso pertinente, para luego regresar a su estado de ‘silencio’, lo cual sería ideal. El problema es que el ‘yo’, además de involucrarse de forma ‘técnica’, se involucra de forma ‘psicológica’ en las acciones, deja de ser un ‘punto de referencia’ y comienza tener ‘continuidad’, y eso no tiene fin”.

Continuó: “No es malo el conocimiento; lo que sucede es que todo conocimiento crea separación. En el momento en que ‘yo’ conozco algo, somos ‘yo’ y ‘mi conocimiento’. La fragmentación en el mundo técnico es útil, pero la fragmentación en el mundo interno es falsa y no hace más que mantener el círculo de auto-continuidad”.

Intelectualizando

Las enseñanzas pueden ser dichas de forma simple o de forma compleja. Personalmente, el lenguaje psicológico de Shibendu Lahiri me costaba en algunos momentos, incluso cuando intuía que la esencia era la misma que la de todas las enseñanzas espirituales universales. Probablemente, una charla introductoria de 1h30 no es suficiente para juzgar el estilo de un maestro y, por más que yo no le entienda todo, eso no significa que su enseñanza no sea genuina.

A fin de cuentas, lo curioso es que todo este análisis intelectual tiene como fin aquietar la mente y, en cierta forma, dejar de pensar para, más bien, ‘ser’. Es decir, uno requiere del intelecto, del entendimiento y del discernimiento para deshacerse de los arraigados procesos mentales que nos mantienen separados de nuestra verdadera naturaleza.

Sobre esta aparente contradicción, al final de la charla, Shibendu Lahiri dijo, “si no entiendes lo que dice el orador, no trates de entender, mejor haz algunos kriyās“, refiriéndose a las técnicas específicas para liberarse de la ‘yoicidad’, ya que sin práctica no hay resultados y, sobre todo, porque más vale actuar que pensar.

Aquel día yo todavía tenía una mezcolanza de conceptos sobre la palabra kriyā, por lo que mi entendimiento era más intuitivo que intelectual; es decir, creía ver verdad en esas enseñanzas pero me hubiera costado sistematizarlas y exponerlas. Por ello, apunté varias ideas, tomé las que me pareció me podían servir e investigué un poco las otras, sobre todo las variaciones de kriyā. De ahí nació este post. Ahora que pasaron un par de semanas, entiendo más detalles que en el día de la charla, sobre todo después de estudiar la base filosófica del maestro.

Como detalle final, quiero decir que la vibración de Shibendu Lahiri me pareció buena (volviendo, con perdón, al tema de “¿dónde está el poder?”) y me dio alegría escuchar sus palabras de sabiduría y comprobar que, con diferentes lenguajes y enfoques, todas las enseñanzas espirituales vienen, en cierta forma, de la misma fuente y, sobre todo, apuntan a la misma meta.

Mahashivaratri 2012 y un nuevo milagro

La noche del lunes 20 al martes 21 de febrero de 2012 se celebró Mahashivaratri, la gran noche del Señor Shiva. Esta celebración tradicional hindú tuvo lugar en toda la India y, como es usual cada año, también el Sri Premananda Ashram de la India.

Asimismo, como publiqué al principio de esta semana, el martes 21 de febrero también se cumplía un año del Mahasamadhi de Swami Premananda, es decir, el abandono consciente de su cuerpo físico.

Fue así que, coincidiendo el aniversario del Mahasamadhi de Swami con la gran noche auspiciosa del Señor Shiva, la noche del lunes 20 a las 22:15hs, cuando todos los devotos estaban cantando canciones devocionales en el recientemente inaugurado templo del Ashram, un Lingam apareció milagrosamente en el nuevo templo, en el santuario de Swami, frente a su estatua de cinco metales.

En el último post del blog había hecho un recuento de los hechos ocurridos desde que Swami abandonara su cuerpo físico, incluyendo la aparición de un lingam en Mahashivaratri 2011. Esta nueva señal se puede considerar como una gran bendición y una muestra de la presencia constante de Swami en el nuevo templo Premeshvara.

A la vez, este nuevo lingam enviado desde la ‘muerte’, confirma que el poder espiritual y Divino trasciende las limitaciones físicas. Un hecho que quizás sabemos, pero como tendemos a olvidarlo, siempre viene bien que se nos lo recuerde con enseñanzas o, en este caso, milagros, que por más que ya me parezcan ‘naturales’ no dejan de ser grandiosos.

Aquí está la foto del lingam aparecido este año:

Kumbabishekam al templo del Ashram

Durante los últimos cinco años he viajado al Sri Premananda Ashram de la India por estas fechas, pues es en febrero/marzo cuando se celebra Mahashivaratri, la noche auspiciosa del Señor Shiva. Mal que me pese, este año no estoy ni estaré en la India para participar de los eventos y, por tanto, lo viviré de forma diferente.

Asimismo, a principios del mes de febrero, también en el Sri Premananda Ashram, se llevó a cabo la inauguración del Templo de Shiva-Shakti. Se trata del templo que Swami Premananda había comenzado a construir en el año 2008 en honor al Señor Shiva y que, actualmente, es también su Mahasamadhi, es decir su tumba.

El templo en construcción en 2009

El templo en construcción en 2009

El templo listo para su inauguración

El templo listo para su inauguración

Al no existir, en cuanto a la institución religiosa, una estructura organizativa tan sistematizada como en Occidente, en la India, los templos son tradicionalmente financiados por devotos particulares y no por una ‘Iglesia’. En la tradición de la India, ayudar con la construcción de un templo (financiera o manualmente) es considerado un acto con muchos beneficios kármicos.

Swami Premananda dijo: “Lo especial acerca de este templo es que se lo está construyendo del modo en que se construían los templos miles de años atrás y de acuerdo con los procedimientos descriptos en antiguos grabados sobre piedras. En la antigüedad, muchos reyes construyeron templos a Shiva, pero incluso entonces, ellos no utilizaban su propio dinero, ya que los rishis y muchos otros santos y sabios sagrados decían que un templo a Shiva debe ser construido con donaciones recaudadas por los devotos y discípulos de Shiva“.

Cuando Swami comenzó la construcción del templo de Shiva en el Ashram, dio a todos los devotos la posibilidad de donar dinero (o mano de obra) para su conclusión. Este gesto fue muy bienvenido ya que, por poco que fuera el dinero que uno pudiera aportar, uno iba a formar parte de las privilegiadas personas que habrían financiado y construido un templo de Shiva, lo que se considera una gran bendición.

El templo estuvo finalizado hace unos pocos días y, entonces, entre el 3 y el 6 de febrero de 2012 se llevaron a cabo en el Ashram las ceremonias de inauguración correspondientes, siguiendo la tradición védica.

Inauguración

La ceremonia con que se inaugura oficialmente y con auspiciosidad un templo se denomina kumbabishekam. En general, un abishekam es un tipo de ritual religioso hindú realizado con agua, mientras que un kumbam es un tipo de vasija que se llena de agua, mientras se hace una oración a la deidad a la que se está por realizar el ritual, pidiéndole que su energía Divina ingrese en esa agua. En el caso del templo, a quien se pidió que residiera dentro del agua fue a la energía de Swami Premananda.

El kumbabishekam consiste en, luego de una serie de rituales específicos, verter las aguas de los kumbam en la torre principal del nuevo templo. En concreto, hubo nueve vasijas que fueron llenadas con agua del sagrado río Koveri por los sacerdotes brahmines, también a cargo de los rituales védicos.

De esta manera, los kumbam en los cuales se pidió a Swami que residiera fueron llevados, sobre las cabezas de los sacerdotes, a una ubicación especial en donde se realizaron los yagam, es decir los rituales de fuego. Entonces, se llevaron a cabo once yagam al mismo tiempo.

Kalasam

Un kalasam es una especie de pináculo, de adorno terminal, que remata una construcción arquitectónica. En el caso del templo del Ashram había nueve kalasam, siendo el principal de cobre chapado en oro. Éste fue subido a lo alto del templo y fue puesto sobre la torre principal. Los otros ocho kalasam fueron también colocados, uno sobre el altar en el que se instaló una estatua de Swami, uno sobre el templo de Ganesh de la entrada, uno sobre el templo de Nandi frente al gran shivalingam, y cinco más en el techo del templo, sobre la fachada.


El día 6 de febrero, a las 9 en punto de la mañana, el esperado momento llegó: ¡el abishekam a lo alto de la torre del templo! A la hora más auspiciosa de este día tan auspicioso, el agua del kumbam en la cual se había pedido a Swami que resida, fue vertida sobre el kalasam principal en lo alto del templo. Ahora, el templo de Swami Premananda está cargado al máximo con su energía.

Swami había dicho que “los devotos recibirán el Poder Divino que reside en mí por más de 2.500 años. De acuerdo con las instrucciones de Dios, este Poder Divino residirá en este templo”.

Por tanto, desde ahora el templo se conocerá con el nombre de Premeshvarar, que significa ‘Señor del Amor Divino’ y refiere a la gran cualidad de su fundador.

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Predicciones 2012: Amma

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Amma o Mata Amritananda Moyi es también conocida como la ‘santa de los abrazos’ porque se caracteriza por abrazar a todas las personas que llegan a verla. Esta santa excepcional es oriunda del estado de Kerala, al suroeste de la India, y empezando desde la pobre isla de pescadores donde nació ha logrado darle amor y conforto a miles de personas en todo el mundo.

Como cierre a la serie de publicaciones sobre los mensajes de diferentes maestros espirituales acerca de lo que puede suceder en este año 2012, hoy transcribo un fragmento de las palabras pronunciadas por Amma durante su discurso de Año Nuevo.

Estado de agitación

“Muchos me dicen que el mundo acabará en el 2012. Yo no siento que esto sucederá. Puede que haya algunos incidentes en algunas partes del mundo. Si miramos la tierra, el agua, el aire, la Naturaleza, los seres humanos, podemos ver que todo está en un estado de agitación. Esta agitación está destinada a resonar como el trueno en alguna parte del mundo de una forma u otra.

De todas formas, la muerte es una parte inevitable de la vida. Puede suceder en cualquier momento, en cualquier lugar. Pero así como comenzamos a escribir una nueva frase después de poner un punto, así también el fin de una vida marca el inicio de otra.

Pero no debemos vivir con miedo. En cambio, debemos cultivar la actitud de la aceptación. Nuestra actitud debería ser ‘No importa lo que pase me mantendré fuerte, valiente y feliz’. Vivir con miedo es como acostarse arriba de una bomba; nunca seremos capaces de dormir en paz”.


“Pero repito, no veo que suceda nada muy serio. Siempre hay tragedias ocurriendo en todo el mundo. Incluso hoy, ¿no vemos accidentes cuando viajamos? ¿No escuchamos acaso sobre aviones caídos? Inundaciones, terremotos, ciclones y tsunamis ocurren regularmente. Dondequiera que estemos, seamos felices y desarrollemos fe en el Verdadero Ser. Realicemos buenas acciones”.

Análisis final

Mirando los mensajes de Sri Dharma Mittra, Sri Shiva Shakti Ammaiyar, Swami Premananda y ahora Amma, yo encuentro algunos puntos en común, como que en el año 2012 pueden suceder desastres naturales, a la vez que los cuatro maestros hacen hincapié en la ineficacia de pensar en ello, pues hay hechos que son inevitables.

De todos modos, la receta que proponen los maestros no es la resignación, sino el focalizarse en la práctica espiritual, la cual puede tomar las variadas formas de compasión hacia el prójimo, desapego de lo material, devoción a lo Divino, meditación, buen trato hacia la Madre Tierra, buenas acciones, valentía…

La conclusión final que yo saco de estas enseñanzas espirituales es que, primero, no sirve de nada temer por el ‘fin del mundo’ o eventos similares; y segundo y más importante, que concentrar las propias energías en la práctica espiritual y la búsqueda interior es la mejor solución para cualquier problema.

Una solución que es idéntica para el año 2012 como para cualquier otro año, ya que es el camino más directo para ser incondicionadamente felices.

Predicciones 2012: Swami Premananda

Continuando con los mensajes que algunos maestros espirituales han dado sobre el año 2012 y los posibles hechos o cambios que podrían ocurrir durante él, esta semana publico unas palabras dichas por Swami Premananda ya en el año 2008.

Ante la pregunta de un devoto, “¿ocurrirá algún enorme desastre natural en 2012 que afectará a todo el mundo?”, Swami Premananda respondió brevemente:

“Algunos desastres tendrán lugar en el mundo, tal como lo sucedido con el tsunami (de diciembre 2004), pero eso es todo. El mundo no será destruido”.

Era de las comunicaciones

Por la misma época, Swami Premananda fue consultado sobre los supuestos rumores que decían que “ocurrirían muchas catástrofes en los próximos cuatro años” (es decir, en el periodo 2008-2012). La respuesta de Swami, que publico a continuación, no es solamente tranquilizadora para aquellos con temores apocalípticos, sino que es, además, una teoría simplificada de la evolución de las comunicaciones en la historia:

Aunque algunas personas lo imaginen y aunque existan falsos mensajes y falsas publicaciones diciendo esto [que el mundo será destruido], no es la verdad. No hay duda de que el mundo fue creado hace más de 25 millones de años. Este mundo será destruido recién después de que pasen otros 25 millones de años. El tsunami (diciembre 2004) no es algo que sucedió tan sólo en este periodo. El tsunami que tuvimos es el mismo que tuvo lugar en la antigüedad. La ciudad de Madurai que vemos hoy no existía en aquellos días. En esos días Madurai estaba bajo el océano. ¿Por qué? Esto ocurrió por un tsunami.

Los servicios de comunicación como la radio, los satélites y demás no existían entonces. Hoy todos tienen un teléfono móvil. Hace veinte años nadie tenía un teléfono así. Todos se comunicaban por medio de cartas. ¿Cómo será mañana? En virtud de los adelantos científicos, todos los mensajes se difunden inmediatamente entre todos alrededor del globo.

Si hay un ciclón en Estados Unidos, media hora después lo sabemos a través de la televisión y otros medios. Hace veinte años no era así. Hace cien años no era así en absoluto. Hace cinco mil años no había un servicio de comunicaciones para nada y no sabíamos acerca de muchas cosas que ocurrían en cada lugar. En cambio hoy, rápidamente llegamos a saber acerca de cada problema, tal como el agujero en la capa de ozono, merced al desarrollo científico en las comunicaciones.

Sin embargo, basados en esto, no debéis determinar que el mundo será destruido pronto. No está ocurriendo nada actualmente que esté causando gran destrucción. Las que suceden son cosas simples. La Tierra ha sobrevivido en el pasado desastres mayores de los que estamos presenciando hoy.

Debéis entender que, debido a los medios, sabemos todo sobre ciclones y sequías que suceden en diferentes países y entonces pensamos que estamos viviendo tiempos difíciles. Sin embargo, en el pasado estas mismas cosas sucedieron pero no sabíamos de ellas y por tanto no nos preocupábamos por ellas.

Por tanto, mi verdadero mensaje es que por otros 25 millones de años no habrá ningún gran daño. Después de 25 millones de años pensaremos en ello otra vez. Si estáis ahí, ¡entonces venid y preguntadme!“.

Conclusión

Por haber leído y escuchado muchos mensajes de Swami Premananda, puedo decir que él siempre hace hincapié en que el uso que el ser humano está haciendo de la Tierra no es el correcto y, por tanto, algunos desastres naturales tienen que ver con ese maltrato de la humanidad hacia el planeta. Sin querer negar esta realidad, me pareció bien publicar el mensaje anterior como una manera de tranquilizar a aquellos que temen un año catastrófico.

No sé si dentro de 25 millones de años estaré por aquí para preguntarle a Swami sobre la destrucción del mundo, pero después de conocer sus palabras me alegro de que quede tiempo para arreglar los ultrajes que hacemos a la Madre Tierra.

Nuestra boda india en Argentina

Hace más de dos años escribí un post sobre las bodas tradicionales indias que se celebran en el Sri Premananda Ashram, en el que hacía hincapié en lo extenso de la ceremonia como así también en la gran bendición que era tener a Swami Premananda en persona tutelando el evento.

En aquel entonces mi relato era una crónica desapegada, pues todavía no estaba en mis planes a corto plazo el hecho de casarme. Con el paso del tiempo y el fortalecimiento de mi relación con Hansika, la idea de casarnos tomó forma y entonces le pedimos la bendición a Swami Premananda, que nos la dio, no sin antes plantearnos algunas tareas de reflexión y diálogo de pareja.

Una vez que tomamos la decisión de casarnos en la India, con la presencia de Swami Premananda y de nuestros respectivos padres, estábamos muy contentos. Sin embargo, poco antes de viajar a la India para la ceremonia, en febrero 2011, Swami abandonó su cuerpo físico. Por tanto, a la tristeza de perder el contacto físico con nuestro maestro espiritual, se sumó la cancelación de nuestra boda espiritual en la India.

Reestructuración

Con todos los planes trastocados y después de unos meses de análisis, pusimos nuestro empeño en concretar el matrimonio civil en Barcelona, con una ceremonia simple y occidental que nos dio felicidad. Por otra parte, también queríamos realizar algún tipo de ceremonia espiritual. En realidad, la boda tradicional hindú llevada a cabo por un sacerdote brahmán, con su varias horas de duración, no era nuestra obsesión; más bien deseábamos concretar nuestra unión legal de una forma espiritual, que era la que más nos importaba al fin y al cabo.

Para ello, y aprovechando nuestra visita a Argentina para celebrar con los amigos y familiares que se habían quedado lejos de los festejos barceloneses, organizamos una ceremonia espiritual en el bello jardín de la casa de mis padres en Villa de las Rosas. Las oraciones a Ganesha, eliminador de obstáculos, fueron retribuidas con un día soleado y con un camino allanado para todas las actividades planeadas. La decoración del patio, con telas coloridas entre los árboles, bolas naranjas de papel colgando de los aires y alfombras y almohadones en el suelo, creaban una atmósfera muy adecuada para celebrar.

Ya que nuestra intención original era la de recibir la bendición de Swami Premananda, decidimos que como rito principal haríamos una Guru Pada Puja, es decir un ritual a los pies simbólicos del maestro espiritual. Se trata de un ritual tradicional de la India en honor al Gurú, en que se lavan los pies mediante una serie de polvos y líquidos considerados sagrados por la cultura védica. De esta forma a las padukas, sandalias de metal que representan los pies del Gurú, se les vierte cúrcuma, vibhuti (ceniza sagrada), polvo de sándalo, kumkum (polvo rojo de uso ritual), leche, agua de rosas y más.

La realización de este ritual no es típica de las bodas, pero nosotros decidimos que nuestra ceremonia espiritual estuviera dedicada a nuestro Gurú, justamente porque la razón inicial de casarnos en la India era debida a nuestra devoción hacia Swami Premananda.

Collar sagrado

Una vez finalizado el ritual a los pies de Swami, sí tuvimos una breve ceremonia de boda estilo hindú, que en lugar de durar 6 horas demoró diez minutos. Siguiendo los consejos de una sannyasin (renunciante) del Sri Premananda Ashram, hicimos una versión muy resumida del ritual de matrimonio, con algunos de los pasos principales.

Para empezar, nos vertimos mutuamente agua del río Ganges, traída directamente de la ciudad sagrada de Varanasi por un buen amigo. Acto seguido, nuestros asistentes/testigos nos hicieron un arati, es decir ondularon una lámpara de fuego frente a nosotros como signo de auspiciosidad. Luego nos intercambiamos guirnaldas, tres veces. El paso siguiente fue el más importante, la colocación del thali. Previamente, la bandeja con el thali había circulado entre todos los presentes, que habían dado sus buenos augurios.

Un thali (o mangalsutra) es un collar sagrado que entrega la familia del novio a la novia y que es el símbolo de matrimonio en el Sur de la India. Cumple las funciones del anillo de bodas en Occidente. En el momento cúlmine de la ceremonia el novio ata con tres nudos el thali al cuello de la novia y le pone tres marcas de kumkum, una en el entrecejo, otra en el nacimiento del cabello y otra en el thali recién colocado. En ese instante todos los presentes lanzan arroz y pétalos de rosas a los recién casados.

Finalmente, los novios se dan de comer mutuamente con la mano un bocado de algún dulce tradicional, en nuestro caso una tarta de dulce de leche y coco.

RadhaKrishna

Con el ritual en honor a nuestro maestro espiritual ya realizado y con la unión matrimonial consumada, fue el momento de cantar una canción devocional a Radha y Krishna, el ejemplo de amor Divino más paradigmático del hinduismo. Krishna, la encarnación del Señor Supremo, pasa sus días como un pastor en los bosques deleitando a quienes le rodean; Radha, una pastorcita y su devota más notoria, está enamorada de él.

Por más que se utilicen las metáforas del amor sensual o erótico para que todos podamos entender el tipo de relación establecida por esta pareja, el amor que une a Radha y Krishna es de carácter Divino. Radha, como cualquier amante cegado, no puede pensar en otra cosa que no sea su Amado Krishna, que no es otro que Dios mismo. El alma individual, dice la enseñanza, debe sentir por el Alma Universal la misma pasión y anhelo que una persona enamorada siente por su amante. Solo así podrá alcanzar realmente a Dios.

Las enseñanzas espirituales de la India definen este tipo de relación – madhurya rasa – como la más elevada que una persona puede sentir hacia lo Divino, pues no come, ni duerme, ni trabaja sin pensar más que en Dios.

Fue por ello que elegimos cantar esta canción devocional que habla de ‘Radha y Krishna bailando juntos’, como símbolo de que nuestra unión en matrimonio tiene un objetivo común y esencial que es la búsqueda espiritual.

Guru Bhakti en Londres

El 17 de noviembre de 2011 se cumplieron 60 años del nacimiento de Swami Premananda. Teniendo en cuenta que él alcanzó Mahasamadhi en febrero pasado, se trataba del primer cumpleaños de Swami en que él no estaba físicamente vivo y, por tanto, era una celebración extraña, diferente, tanto para mí como para muchos de sus devotos.

Fue en gran medida para lidiar con las nuevas sensaciones que nos generaba conmemorar el cumpleaños de Swami sin que estuviera físicamente vivo que, junto a Hansika, decidimos participar en la celebración que organizó la Juventud Premananda en la ciudad de Londres, el sábado 19 de noviembre pasado.

El viaje tuvo carácter exprés y nuestra estadía en la capital inglesa fue de apenas 24 horas, pero eso no impidió que lo disfrutáramos mucho.

Richmond

Todas las actividades del sábado tuvieron lugar en Richmond, un barrio situado al suroeste de Londres, no muy cercano al centro. Este alejamiento contribuye, quizás, a que sea una zona que, como me dijo un amigo, “no parezca Londres”. Sin entrar en comparaciones, lo cierto es que, antes de conocer la fama de la zona, Richmond nos pareció un área muy bonita, lo cual sumado al extrañamente límpido cielo londinense de ese día, hicieron que el marco de las actividades fuera perfecto.

Por otra parte, los encargados de la organización habían preparado todo el programa en la Richmond & Putney Unitarian Church, que es una iglesia unitarista, es decir una corriente teológica con base en el cristianismo que contempla la validez de todas las religiones verdaderas. Su lema es, “una comunidad religiosa y espiritual inclusiva de mentes abiertas y corazones abiertos”.

En ese sentido, los organizadores no podrían haber elegido mejor, pues una de las principales enseñanzas de Swami Premananda es, justamente, que todas las religiones, correctamente practicadas, llevan a la meta final de la vida, que es encontrar a Dios.

Entre las actividades que se desarrollaron durante el día en honor a Swami Premananda, el evento abrió oficialmente con un Guru Astotra, que consiste en ofrecer flores a los pies simbólicos del maestro espiritual, al tiempo que se recitan algunas de sus cualidades positivas. Luego, hubo una buena sesión de bhajans (cantos devocionales) que sirvió para que todos los presentes nos pusiéramos en estado devocional.

Más tarde se realizó una Pada puja, que es el nombre que se da al ritual de lavado de los pies del maestro espiritual, en este caso a sus padukas, que son una especie de sandalias de metal (o madera) que representan los pies físicos.

Devoción

La palabra sánscrita bhakti refiere a la ‘devoción’ y, por tanto, el nombre del evento no era casual. Lo que todos los presentes veníamos a conmemorar no era únicamente el cumpleaños de Swami sino, sobre todo, nuestra devoción hacia él como nuestro gurú, nuestro guía espiritual.

Nitya Devi Mataji, una de las pocas renunciantes iniciadas por Swami, dio una breve charla sobre el tema de la devoción y nos recordó una enseñanza permanente de Swami que es muy simple en apariencia: “Yo estoy siempre en tu corazón”.

Como la frase suena un poco trillada uno quizás no le presta demasiada atención. Cuando uno espera enseñanza espiritual de un maestro iluminado es probable que desee un discurso más místico, por lo que la cuestión de la presencia en el corazón le puede parecer liviana.

Si bien existen diferentes senderos para la evolución espiritual, son muchos los maestros (si no todos) los que hacen hincapié en que si uno tiene a la Divinidad en el corazón, está muy bien encaminado. Tener al gurú en el corazón es una forma de tener también a Dios, pues el maestro está, según la tradición, directamente unido a la consciencia y el deseo Divino y todo lo que el maestro hace es como si lo hiciera Dios.

Además, tener al gurú siempre en el corazón garantiza que el devoto está, pase lo que pase, con una parte de su ser ‘en’ el maestro, lo cual es una forma de tener presente sus enseñanzas de manera continua y, por ende, nuestra felicidad será mayor.

Todo lo anterior era verdad cuando Swami estaba en su cuerpo físico, y sigue siéndolo ahora que lo ha abandonado. Según dijo Nitya Mataji, Swami, como siempre fue su método, tomó el camino más directo (abandonar su cuerpo físico) para que “no tengamos otro opción que la de buscarle en nuestro interior”.

Concierto

Cada uno de los presentes pudimos mostrar nuestra bhakti hacia Swami entregándole una rosa a sus pies. Luego, Hansika y yo tuvimos el privilegio de cortar el pastel de cumpleaños de Swami del que, después del trozo dado a Swami, todos recibimos una porción.

Todavía con las manos manchadas de chocolate se preparó el escenario para el concierto de cierre, que fue organizado, cómo no, bajo el tema de la devoción. Una de las devotas inglesas se había encargado de reclutar una serie de artistas excepcionales para deleitar a todos los invitados.

Hubo canto carnático (canto clásico del sur de la India), un concertista de música clásica europea (¡había un piano de cola en la iglesia!), un cantautor con guitarra, una poetisa recitando sus versos, un músico tocando la tabla y la flauta india, y nuevamente sonó piano con un compositor de canciones pop-espirituales.

Aquí les dejo como muestra la canción que, con su maravillosa voz, Merkala Indra Kumar hizo al Señor Ganesha. Por favor, también prestar atención al muchacho de quince años que toca el dholak, tambor clásico de la India:

 

Feliz Cumpleaños

Para expresar el sentimiento de todos los devotos y amigos de Swami Premananda en esta fecha tan especial, pensé que era ideal compartir el mensaje que difundieron los Coordinadores Internacionales de la Misión Premananda. Es un claro resumen de la vida de Swami y de lo que todos queremos decirle:

Este 17 de noviembre, Swami Premananda hubiera cumplido 60 años. Él era considerado por muchos como un Avatar. Vino a esta tierra para dar a todos su mensaje de paz, amor y compasión. Dedicó su vida entera al servicio de la humanidad, ayudando a los necesitados y guiando a los buscadores espirituales.

Su enseñanza es universal y engloba todas las religiones. Él decía que el propósito de todas las religiones y filosofías es similar: guiar al ser humano hacia la misma meta, encontrar la Verdad, Dios o cualquier otro nombre que queramos darle al Principio Todopoderoso.

Sin embargo el mundo no estaba listo para aceptarlo. Cuando él abrió su primer ashram en Sri Lanka, lo quemaron debido a la guerra étnica. Luego, él fue a la India donde abrió un nuevo ashram y orfanato en Tamil Nadu. Pero más tarde, algunas personas organizaron un complot contra él y Swami pasó más de 16 años en prisión, a pesar de ser inocente. Swamiyi nunca se quejó acerca de esta situación, sino que sonriendo siempre decía ‘no os preocupéis, sed felices’. A menudo él hablaba sobre Krishna que nación en una prisión, Rama que fue exiliado en la jungla, Buda que fue envenenado o Jesucristo que fue crucificado.

Swamiyi dejó su cuerpo físico y alcanzó Mahasamadhi el 21/2/2011. Sin embargo, su poderosa energía todavía irradia alrededor de todo el mundo y él continúa cuidando de nosotros. Para todos sus discípulos, devotos y seguidores, él está siempre presente en nuestros corazones.

Amado Swamiyi, queremos agradecerle desde lo profundo de nuestros corazones por todo lo que ha hecho por todos nosotros y, como en años anteriores, en este 17 de noviembre queremos decirle nuevamente ‘¡FELIZ CUMPLEAÑOS!“.

El rāsa līlā actualizado

La semana pasada, con Hansika, fuimos a ver a Amma, conocida también como ‘la Santa de los Abrazos’, a Granollers (Barcelona), como parte de su gira europea 2011. Como siempre, es un placer ir a ver a la Madre Divina en persona y fue muy bueno porque, además, pudimos ir con mis padres que estaban de visita y que hacía algunos años que no recibían el darshan de Amma.

Por regla general, cada persona que recibe el abrazo de Amma experimenta alguna sensación particular o, al menos, tiene alguna impresión muy personal del hecho. Yo, por ejemplo, en mis muchos abrazos recibidos, he pasado por sensaciones de indiferencia, protección, entrega, amor y alegría.

Asimismo, cada acercamiento a Amma tiene su particularidad y, tarde o temprano, todos los abrazados tenemos alguna anécdota que contar respecto a nuestro ‘especial’ estrujón.

Casos

Tengo un amigo que cuenta que, después de abrazarlo, Amma lo llamó para que vuelva a sus brazos, dejando sorprendidos a quienes observaban. Conozco una mujer que dice que Amma le preguntó “¿por qué?” antes de abrazarla, como una forma de resaltar una profunda duda que ella traía dentro. A mi madre, después de presentarle repetidas ocasiones la foto de mi hermano para ser bendecida, Amma al parecer contestó con un gesto de ‘¡Otra vez!’.

Pequeñas historias personales como estas (ya sean parcial o totalmente reales) son pan de cada día entre los afortunados que reciben el darshan de Amma. De hecho, yo también tengo mi pequeña historia ocurrida en esta última visita. Al pasar al abrazo llevaba conmigo una guirnalda para Amma, pues mi maestro espiritual Swami Premananda me enseñó que no es correcto presentarse ante una persona santa con las manos vacías. Al llegar frente a Amma le puse la guirnalda (como había hecho otras veces en el pasado) y me entregué a su abrazo.

Luego, al sentarme a uno de los lados para observarla de cerca, noté que seguía llevando la guirnalda, lo cual era inusual ya que siempre había visto que se las sacaba inmediatamente, supongo que por comodidad propia y también de las personas abrazadas. Entonces pensé que mantener esa guirnalda, una ofrenda conjunta hecha con Hansika, era una forma que tenía Amma de bendecir nuestra unión o algo así.

Como decía antes, cada uno se hace su propia película y, si bien a veces puede ser un guión algo forzado, en muchos casos eso que sentimos es real y es motivado conscientemente por el maestro espiritual.

Método universal

Entonces, ¿no es con Amma con quien únicamente ocurren estos fenómenos? Pues no. Esta metodología es común a todos los maestros espirituales genuinos de la historia y del universo.

A este respecto, en mi primera visita al Sri Premananda Ashram de la India, una residente me habló de una cualidad esencial de Swami. “No obstante tener cientos de devotos, Él hace sentir a cada uno como si fuera único y especial”, explicó. A mí me pareció una afirmación verdadera, pues yo mismo me sentía único y especial, a la vez que era consciente de que había otros devotos que se sentían así.

Asimismo, leyendo la vida y obra de varios santos, pude comprobar esta cualidad inherente que todos ellos poseen de decir y hacer lo correcto para cada persona, en el momento justo, de manera que parece como si toda su atención estuviera puesta en generar esa sensación en un devoto particular. Sin embargo, a la vez que realizan esta ‘puesta en escena’ para dicha persona particular, están generando nuevas experiencias y situaciones especiales para las demás personas que le rodean.

Yo creo que ni con una trama perfectamente guionada, ni con cientos de ensayos generales, ni por casualidad ni por sugestión emocional es posible lograr que el entramado de acciones ‘únicas y especiales’ que realizan los santos funcione tan armoniosamente.

Hasta hace poco, este era mi análisis y comprensión del proceder de las personas santas. Ahora, gracias a una de mis clases de sánscrito supe de un antecedente cardinal de este método tan placentero para los devotos.

Un joven Swami Premananda cuando aún vivía en Sri Lanka

Dulce sabor

La palabra sánscrita rāsa en origen significa ‘jugo’ o ‘sabor’ y es un término complejo con variados conceptos. En el ámbito del teatro, el término se utiliza para describir las diferentes experiencias emocionales que se evocan en el espectador. En el ámbito filosófico, rāsa refiere a la relación entre el alma individual y el alma Universal. Asimismo, las deidades pueden tener diferentes rāsa, es decir diferentes humores, como por ejemplo la versión benévola de la Madre Divina en contraste a su versión más fiera.

Por su parte, la palabra līlā se traduce generalmente como ‘juego’ o ‘pasatiempo’ y refiere a las diferentes actividades que la Divinidad (en sus variadas manifestaciones) realiza en el mundo fenoménico de manera lúdica, como una forma de divertimento, las cuales típicamente deleitan a sus devotos o, al menos, les proveen una enseñanza o ayuda.

Por ejemplo, una līlā típica del Señor Krishna en su aspecto de niño era la de robar mantequilla por el vecindario donde habitaba en el pueblo de Vrindavan. Es decir, una clásica travesura de niño hecha por el mismo Señor del Universo. Cuando lo atrapaban in fraganti, comiéndose la mantequilla recién batida, y le acusaban de robar lo que no era suyo, él respondía para sorpresa general, ‘¿Qué dices? Todo en este universo me pertenece. Tú eres el ladrón’.

De esta forma, Krishna es seguramente el ejemplo más claro de las līlā Divinas.

Bailando toda la noche

Justamente es el Señor Krishna el protagonista de rāsa līlā, un juego Divino que el joven Gopāla (Krishna en su aspecto de cuidador de vacas en los bosques) realizaba preferentemente la primera luna llena de otoño, que, basados en el calendario hindú, este año 2011 ocurrió el pasado 10 de noviembre. La luna llena de otoño se considera muy auspiciosa ya que se dice que su luz es la más clara del año.

En esa auspiciosa noche, Krishna se dirigía a los bosques de Vrindavan tocando su encantadora flauta y, al escuchar la música celestial que emitía su amado, las gopī, las pastorcitas devotas de Krishna, se escurrían en secreto de sus casas para bailar con su Señor. Los planetas y las estrellas, embelesados por la música Divina, se detenían a ver el conmovedor espectáculo y, entonces, esa noche se hacía más larga que ninguna, permitiendo a las gopī bailar con Krishna por horas.

A su vez, Krishna, por su propia gracia, se expandía en innumerables Krishnas, de manera que cada una de las gopī se veía bailando la danza cósmica de forma exclusiva con su Amado, siempre teniendo en cuenta que no se hace referencia al amor carnal o erótico sino al amor espiritual, símbolo del amor por Dios o por el Ser Superior.

De esta forma, así como cada una de las gopī sentía que Krishna estaba allí sólo para ella, aunque él estaba allí igual de exclusivo para todas las pastorcitas; de la misma forma, quienes somos abrazados por Amma, o recibimos enseñanza directa de Swami Premananda o estamos en contacto con cualquier persona santa, sentimos que somos exclusivos y especiales, que nuestra experiencia es única, que el/la santo/a está allí sólo para nosotros.

Esta percepción no es errónea. La persona santa está allí exclusivamente para nosotros, aunque, eso sí, también está para los demás.

Lo que entendí esta semana es que ya sea con Krishna, con Amma o con Swami, como gopī o como ingenieros informáticos, en los bosques de Vrindavan o en el palacio de deportes de Granollers, el rāsa līlā sigue presente a día de hoy.

Así de grande, insondable y bondadosa es la gracia del maestro espiritual.

Sadhana, de regreso a la fuente

Muy raramente hago reseñas cinematográficas en esta bitácora digital, un poco porque no sé mucho de cine, un poco porque no miro demasiadas películas y otro poco porque el género ‘espiritual’ no es tan prolífico como los típicos films que generalmente llenan las salas. Sin discutir que hay un circuito alternativo en que sí es posible ver películas de género espiritual y que, incluso películas consideradas comerciales pueden llegar a tener algún mensaje o idea espiritual, me parece que, por lo general, los films espirituales no nos llegan tan fácilmente a las manos.

Hace unos años, durante una estadía en el Sri Premananda Ashram de la India, supe acerca de una película llamada Sadhana, un viaje de regreso a la fuente, cuya historia se resumía, esencialmente, en la búsqueda interior de un joven canadiense (francoparlante) por la tierra de la India. Esta “odisea” de un muchacho que “sigue la llamada de su alma”, como dice la presentación de su director, consiste no sólo en recorrer la sagrada tierra india sino, además, en encontrarse con diferentes maestros y santos que puedan guiarle en su viaje.

Uno de esos encuentros ocurre con Swami Premananda, razón por la cual en el Ashram tenían una copia de la película.

Docudrama

Por lo que explica el director, la película es un docudrama, un género que yo desconocía y que según Wikipedia muestra hechos reales propios del género documental pero utilizando técnicas dramáticas; es decir, lo que está sucediendo se presenta como real y espontáneo, aunque a la vez está siendo actuado. Esta aparente artificialidad artística no quita que, tanto el actor protagonista como el director del film, estuvieran dedicados al tema y realmente lo consideraran una propia búsqueda espiritual.

A este respecto, las charlas con los maestros espirituales son las partes que menos ruido hacen, pues se recurre al estilo de entrevistas en que ellos responden preguntas (incluso si las preguntas no salen al aire, como sucede muchas veces) sin ningún tipo de actuación.

En el caso de Swami Premananda la entrevista dura sólo cuatro minutos, aunque son minutos muy valiosos como documento histórico pues se puede ver como era el Ashram en su fase de construcción inicial, prácticamente sin casas. Además, Swami está muy joven y, por supuesto, sin barba.

En ningún lado se especifica la fecha exacta en que fue filmado el documental, pero por datos que fui compilando llegué a la conclusión de que fue en el año 1986. Del Sri Premananda Ashram apenas se ve una casa y lo demás es campo, lo cual no es de extrañar si tenemos en cuenta que su inauguración oficial no ocurrió hasta 1989.

Auto-confianza

En su búsqueda espiritual el muchacho canadiense empieza por el sur del país, en el estado de Tamil Nadu, donde se encuentra con el monje benedictino Bede Griffiths (también conocido como Swami Dayananda), famoso por armonizar la cultura hindú con el pensamiento cristiano.

De ahí se dirige a ver a Swami Premananda, a quien pregunta “¿Cómo encuentro el camino para el auto-conocimiento y la liberación?”. La respuesta de Swami Premananda es lo que se conoce como satsang, es decir un discurso espiritual, y es el principal motivo del post de esta semana.

Swami responde algo que, con los años, escuché muchas veces de su boca, pero no por eso es menos cierto:

“Para buscar esa libertad, para buscar esa verdad dentro de tu mente, inicialmente, lo que necesitas dentro tuyo es auto-confianza, creer en ti. Si no tienes fe en ti mismo, no puedes buscar la verdad, no puedes encontrar la verdad”.

En su viaje, el muchacho canadiense buscaba un guía exterior y entonces la charla también se dirige a los falsos maestros y a cómo identificarlos:

“A veces, cuando encuentras personas así puede que te quieran engañar; algunas veces puede que tomes el camino equivocado. Por estas dos cosas no puedes culpar a nadie más. Finalmente, la persona que es responsable por ti eres tú mismo”.

Y, una vez más, Swami hace hincapié en lo de siempre:

“Puede que vayas por el camino equivocado porque cuando te falta auto-confianza, hay una gran posibilidad de tomar el camino errado. Si tienes auto-confianza no irás por el camino equivocado y serás capaz de encontrar verdad en esa otra persona y descubrir verdad en ella”.

Sinopsis

Todos estos consejos vienen muy bien al guión cuando el muchacho conoce un saddhu (un hombre santo que renunció al mundo y se dedica sólo a la búsqueda espiritual), que ya por definición es extravagante, sobre todo para los hábitos occidentales, y se convierte en su seguidor, lo cual le trae muchas contradicciones y dudas. Luego de una serie de experiencias intensas, el joven sigue su ruta hacia el norte donde encuentra otro maestro, Swami Shyam, quien se convierte en su guía final.

Finalmente, el canadiense sigue hasta los Himalayas para regresar “a la fuente” que, en este caso, se hace coincidir con la fuente de los ríos, que nacen en las montañas. De hecho, la localidad que aparece en el final del film es Badrinath, un pequeño pueblo a más de 3000 metros de altura considerado como una de las cuatro moradas sagradas para el hinduismo y, por tanto, lugar de peregrinaje por excelencia.

Hay varios detalles de la historia que podría detenerme a analizar y ampliar, pero esa no era la idea para hoy. No descarto hacerlo en siguientes entregas. Para los interesados en la película, que yo sepa no puede verse en Internet, sino que hay que comprar una copia del DVD, lo cual se hace directamente en la página oficial del film. En mi caso, tengo una copia porque mi hermano pidió una a Canadá para mí, como regalo.

Quizás gracias a esa compra, el otro día recibí una solicitud de amistad en Facebook de Jean-Pierre Piché, el director del documental y, por esas cosas de las nuevas tecnologías, ahora somos amigos.

Para los que estén interesados en el film les dejo al menos el tráiler (en inglés):

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