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Archivo del Autor: Naren Herrero

Hijo de Vecino llega al millón de visitas

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En el momento en que escribo estas líneas (1 de Julio 2015), este blog está llegando al millón de visitas. No es que este número sea importante en sí mismo pero al ser una cifra redonda y simbólica me pareció un buen momento para hacer un breve repaso. Este blog vio la luz en Mayo-Junio 2008, hace ahora siete años, y de las humildes 15 visitas por día ha pasado a tener un promedio de 700 visitas cada día. De forma un poco inesperada ese cúmulo de visitantes ha ido formando este millón al que Hijo de Vecino llega hoy.

Soy consciente de que en el actual mundo internético un millón no es nada para un periódico digital o para un vídeo viral de YouTube, y la verdad es que mi vida no ha cambiado esencialmente por tener más visitas (no gano más dinero ni tengo ofertas para promocionar champús), pero no puedo evitar sentir cierta sorpresa por un número que en origen era inimaginable para esta personal colección de crónicas, textos e investigaciones que publico cada semana.

Muchas personas me han dicho que el blog está muy posicionado en Google y que manejo de forma esmerada las estrategias de SEO, pero la realidad es que nunca me he preocupado por el aspecto más promocional del blog y mi único secreto ha sido publicar, cada semana y durante 7 años, material original en lengua española.

En internet uno puede encontrar casi todo y yo soy el primer usuario agradecido por eso. A la vez, es cierto que hay temas poco tratados y en los que la información se repite, de forma acrítica, como un “copia-pega”. Creo que uno de los motivos del “éxito” de este blog es proporcionar material original o, al menos, riguroso y contextualizado sobre temas tan tendientes al malentendido como la espiritualidad, el yoga y la India.

En estos siete años ha habido textos más leídos que otros, especialmente uno de mantras sánscritos para tatuajes, que todavía a día de hoy me implica correos casi diarios pidiendo traducciones de frases célebres, el nombre de mi perro y confirmaciones de palabras “para estar seguro de lo que me escribo en el cuerpo”. Asimismo, todo lo que escribo sobre Ganesha tiene siempre muchas visitas. Y luego hay textos que inesperadamente son muy populares como el de Śavāsana, que en menos de dos meses está entrando en el top ten.

Como aclaración hay que decir que un millón de visitas no implica un millón de “lectores”, pues hay personas que visitan el blog repetidas veces (incluso en un mismo día). En este sentido, quizás sea realista atribuirles unas 100.000 visitas a mi madre y a mi prima Virginia, fieles lectoras desde el origen (de todos modos 900.000 visitas sigue siendo un número para celebrar, ¿no?).

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En estos siete años, este blog ha sido el germen y motor de mis dos libros: el auto-editado Diario de viaje espiritual de un hijo de vecino, que a pesar de ese título tan largo y poco comercial se ha vendido en diferentes formatos desde 2010 y ahora sólo está disponible en .PDF. Y el reciente Kumbha Mela: la celebración espiritual más grande del mundo, publicado por Editorial Kairós en febrero 2015 y que ha tenido buena recepción en general.

Mi plan es seguir publicando cada semana, viajar a la India este año, escribir otro libro (o más) que tengo en mente y dejar que este “trabajo” me sirva para aprender más y me inspire para practicar más, que es lo único vital en el camino espiritual.

Agradezco a Swami Premananda, mi maestro espiritual, que me impulsó a escribir sobre mis experiencias en la India y, por consecuencia, a empezar este blog. Sin su guía, su ejemplo y su apoyo yo no estaría escribiendo esto y, aún más importante, no sé qué sería de mí en la vida.

Agradezco también a todas las personas que leen Hijo de Vecino y espero poder seguir cumpliendo con mi rol de difundir la tradición espiritual de la India lo mejor posible.

Y parafraseando a esos mensajes fraudulentos que salen en las páginas webs:

“No es broma, ¡Usted es el visitante nº 1.000.000!”.

Kumbha Mela de Náshik 2015

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De forma breve y simplificada se podría decir que la Kumbha Mela es la fiesta religiosa más masiva del hinduismo, celebrada con un ciclo de 12 años y en cuatro sitios diferentes. Estos cuatro sitios están determinados por el hecho de que, según la tradición, fue allí donde cayeron cuatro gotas de néctar de la inmortalidad (amta) como consecuencia de una batalla, que duró 12 días, entre los devas (seres celestiales) y los asuras (seres demoníacos). Los cuatro lugares son: Haridwar, Prayag (Allahabad), Ujjain y Náshik.

Por tanto, la Kumbha Mela se celebra de forma alternada en estos cuatro sitios de la India, a los que, por específicas combinaciones planetarias, regresa cada 12 años.

Si bien es normal escuchar que esta multitudinaria celebración ocurre “cada 12 años” es importante saber el matiz de que, al tratarse de una serie de festivales que se lleva a cabo alternadamente en cuatro puntos sagrados, cada 12 años regresa al mismo sitio, pero entre la Kumbha en un lugar y la Kumbha en otro pasan, como mucho, tres años.

La celebración a la que tuve la fortuna de asistir en 2013 y que inspiró mi libro Kumbha Mela: la celebración espiritual más grande del mundo es la de Prayag, la más grande y populosa de las cuatro. Le sigue en importancia la Kumbha de Haridwar, y con menor repercusión Ujjain y Náshik, siendo esta última, según algunas fuentes, la menos relevante.

Este rol “secundario” no quita, de ninguna manera, que la Kumbha Mela de Náshik (y la de Ujjain) sea un evento considerado sagrado al que asisten millones de personas (en la última edición de 2003 se habla de 6 millones en el día principal), aunque su fama no sea global y esté circunscrita al territorio indio. Ambas celebraciones son también conocidas como Sihastha Kumbha Mela ya que, para que sucedan, el planeta Júpiter debe estar en el signo de Leo, que se dice siṃha en sánscrito. Esta alineación astronómica compartida es el motivo de que las Mela de Náshik y Ujjain ocurran con solo un año de diferencia o incluso el mismo año, en este caso Náshik 2015 y Ujjain 2016.

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Ubicación de la ciudad de Náshik

Más allá de la Kumbha Mela, la sureña ciudad de Náshik, que se encuentra en el estado de Maharashtra, a unos 170 kilómetros al noreste de Mumbai (antes Bombay), tiene un destacado puesto entre los lugares sagrados de la India por derecho propio y por varias razones. Para empezar, allí pasa el apenas nacido Godāvarī (Godávari), uno de los siete ríos más sagrados de la India y el segundo más largo de la India después del Ganges, que cruza en dirección oeste-este toda la meseta del Decán para desembocar en el golfo de Bengala. Es normal que el Godāvarī sea llamado el “Ganges del sur”, aunque también es cierto que este título lo tienen también otros ríos del sur del país.

En cualquier caso, el río nace a unos 20-25 km de la ciudad de Náshik, en una montaña llamada Brahmāgiri que rodea el pequeño pueblo montañés de Tryambakeshwar (o Trimbakeshwar), que es importante porque allí se encuentra un templo (no muy grande) que alberga uno de los 12 jyotirliga (“lingas de luz”) de la India, siendo el liṅga el símbolo por excelencia del dios Śiva (Shiva), Señor de los Yoguis, entre otros roles.

Además de este reconocido templo, el pueblo de Tryambakeshwar alberga una piscina o estanque (kuṇḍa), conocido como Kuśavart, que simbólicamente representa el origen del río Godāvarī y que es reverenciado como un lugar sagrado para bañarse.

La piscina de Kuśavart en el medio del pequeño pueblo de Tryambakeshwar

La piscina de Kuśavart en el medio del pequeño pueblo de Tryambakeshwar

Siguiendo su curso, el Godāvarī llega al centro urbano de Náshik donde sus aguas son reconducidas y embalsadas en una serie de piscinas bajo el nombre general de Rām ghāṭ (o Godāvarī ghāṭ). Un ghāṭ es un acceso a un río, lago o estanque, con frecuencia cubierto de escalinatas o peldaños, mientras que la referencia al príncipe Rāma se debe a que la tradición cuenta que fue en el bosque de Pañcavaṭī, anexo a la ciudad, donde los regios y santos Sītā, Rāma y Lakṣmaṇa residieron durante la mayor parte de su forzado exilio de 14 años.

De hecho, la tradición dice que fue en Rāma kuṇḍ, actualmente la zona de baño más importante, donde Rāma realizó los ritos funerarios en honor a su padre. Asimismo, en estas orillas se bañaron repetidas veces las tres personalidades y eso hace más sagradas unas aguas que de por sí ya se consideran sacras.

Peregrinos bañándose en Rām ghāṭ, en el centro de la ciudad de Náshik.

Peregrinos bañándose en Rām ghāṭ, en el centro de la ciudad de Náshik.

A este respecto, no hay que olvidar que el rol de los ríos es muy relevante en la Kumbha Mela ya que la grandeza del festival se debe a dos componentes básicos: agua y mahātmas. Los millones de peregrinos llegan a Náshik para bañarse en las aguas sagradas, que durante las fechas astrológicamente propicias es uno de los gestos más piadosos y redentores a los que puede aspirar un hindú.

Hay tres jornadas principales de “baños regios” (śāhī snāna), en las que la auspiciosidad de los astros es acompañada de una pomposa procesión hacia el río por parte de las trece organizaciones ascéticas hindúes principales, que junto con las aguas sagradas son la gran atracción de la Mela. Esto es así porque decenas (o cientos) de miles de sādhus, yoguis, ācāryas, renunciantes y santos de la India se congregan de manera extraordinaria en este punto geográfico durante varias semanas, convirtiendo la populosa reunión en un foco de enseñanza espiritual y de devoción.

Como si no fuera suficiente, la Kumbha Mela de Náshik tiene una particularidad más y es que los tres días principales de baños rituales se realizan de forma simultánea en dos aéreas: Rām ghāṭ, en el centro urbano de la ciudad de Náshik para los ascetas vishnuítas y, 25 km al este, en la piscina de Kuśavart del pueblo de Tryambakeshvar, para los ascetas shivaítas.

Rām ghāṭ lleno de peregrinos y lleno también de templos en sus orillas.

Rām ghāṭ lleno de peregrinos y lleno también de templos en sus orillas.

Vista cenital de la piscina de Kuśavart, donde se bañan los ascetas shivaítas.

Vista cenital de la piscina de Kuśavart, donde se bañan los ascetas shivaítas.

La última Kumbha Mela de Náshik fue en 2003 y, doce años más tarde, tenemos la oportunidad de asistir a este evento. Si alguien está decidiendo dónde pasar sus vacaciones 2015 y quiere hacer una buena peregrinación, ya tiene un gran programa. La auspiciosidad del festival en sentido amplio (basada en los astros) dura más de un año, aunque a nivel más práctico empieza el 14 de Julio y acaba el 25 de septiembre de 2015. Hilando más fino, los tres días importantes de baño, en que además hay procesión de las organizaciones ascéticas, son:

  • Sábado 29 de Agosto de 2015 (1er śāhī snāna, luna llena del mes hindú de śrāvaṇa).
  • Domingo 13 de Septiembre de 2015 (2do śāhī snāna y día principal de baño. Es la luna nueva (amāvāsyā) del mes hindú de Bhādrapada).
  • Viernes 18 de Septiembre de 2015 (3er śāhī snāna, ṛṣipañcamī – rishi panchami -, día de adoración a los sabios espirituales).

Se dice que se esperan unos 10 millones de peregrinos, lo cual es poco en comparación a la Kumbha de Prayag o Haridwar, pero siguen siendo números descomunales para la lógica no-india. Quizás por esta “modesta” cifra o porque no es un evento tan difundido mundialmente, me resulta difícil conseguir imágenes de la Kumbha Mela de Náshik. Por fortuna tengo un libro que me prestó Carles, un compañero de sánscrito, que él mismo compró en la Mela de 2003.

El libro en cuestión está en inglés y es Nashik Kumbh Mela: A spiritual sojourn de Govind Swarup (India Book House, 2003). Se trata de imágenes no actualizadas, algunas quizás de la Kumbha Mela de 1991, y es probable que el panorama haya cambiado un poco en estos años, aunque siendo conscientes de eso el libro se convierte en una buena guía visual para introducirse a la distancia en esta versión del festival (de hecho, todas las imágenes de este post son de ese libro y se amplían al clicarlas).

Rām ghāṭ lleno de peregrinos.

Rām ghāṭ hormigueante de peregrinos.

Vuelvo a repetir que esto ocurre cada 12 años y que los que puedan aprovechen esta oportunidad de 2015. Si deses saber más detalles sobre Kumbha Mela en general y mi experiencia en particular, recomiendo sin ruborizarme mi propio libro.

Si lo que quieres, además, es una vivencia directa y quizás transformadora, ve reservando billetes.

Día Internacional del Yoga 2015

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El yoga se ha vuelto tan popular que el año pasado (2014) Narendra Modi, el actual Primer Ministro de la India, gestionó en la Asamblea de las Naciones Unidas la creación del Día Internacional del Yoga para el 21 de junio. La iniciativa de Modi tiene varios motivos: por un lado, es una persona tradicional e hindú, que al parecer practica yoga cada día, que quiere promover una disciplina milenaria que es parte del legado de la India.

Por otro lado, con la difusión del yoga por el mundo y los intentos de poner derechos de autor a nuevos estilos de yoga (especialmente en USA), el gobierno indio intenta dejar claro que el yoga y sus técnicas son creación india y si bien son patrimonio de la humanidad nadie debería tener el copyright (excepto, claro, el propio gobierno indio que parece tener la intención de patentar las posturas clásicas para que no lo hagan otros).

Partiendo de esta base existe un muy buen reportaje del canal de televisión Al Jazeera (sólo en inglés) que se titula Who owns yoga? (¿De quién es el yoga?) y que ahonda en el absurdo de querer ponerle derechos de autor a una disciplina-ciencia-arte-estilo de vida que no tiene dueño ni fecha de creación definida.

El Primer Ministro de la India, Narendra Modi, practicando yoga.

Volviendo al punto inicial, la creación del Día Internacional del Yoga ha sido bien recibida en general, aunque ha habido quejas de quienes creen que el yoga es una disciplina religiosa, por ejemplo la población musulmana de la India, que se niega a “saludar el Sol” o “cantar OM” pues los consideran elementos propios de la religión hindú. Como la India es constitucionalmente laica, y hay gran respeto por las minorías, el gobierno ha retirado los Sūrya Namaskāra del programa de actividades conmemorativas para el próximo domingo 21 de junio de 2015.

El debate de si el yoga es religioso o no ya viene de largo y no sólo en la India sino principalmente en Occidente donde hace un par de años unos padres de California (al parecer cristianos) se quejaron de que sus hijos recibieran “adoctrinamiento religioso” en clases de yoga y donde otra vez el tema de adorar al Sol con el nombre Sūrya generaba recelo. El citado reportaje de Al Jazeera también toca este tema y se muestra el curioso caso de mujeres cristianas estadounidenses practicando ejercicios de yoga pero recitando a la vez versículos de la Biblia, con lo cual ellas consideran que ya no es yoga, o al menos no pertenece a la religión hindú.

Está claro que uno puede practicar yoga sin ser hindú, sin ser de ninguna religión e incluso sin creer en Dios, y de todas formas obtendrá muchos de los beneficios básicos de la práctica: vigor, flexibilidad, calma mental, control de la respiración, concentración… A la vez, lo que en Occidente entendemos por “religión hindú” es un reduccionismo pues el hinduismo es un fenómeno religioso pero que también incluye una cultura, un estilo de vida, una organización social y familiar, y un conjunto de ideas espirituales milenarias que son anteriores a la noción de religión institucionalizada.

En cualquier caso, vivimos en un mundo moderno cada vez más laico y en donde la palabra religión tiene muy mala prensa, por lo que es normal que la mayoría de personas no quieran estar asociadas a esa idea. De hecho, y en el contexto de la polémica sobre cómo festejar el Día Internacional del Yoga, el reciente “ministro de yoga” del gobierno indio ha dicho que “el yoga no tiene nada que ver con la religión”.

Efectivamente, el yoga puede no tener nada que ver con religión aunque sin duda se trata de una práctica espiritual o, al menos, está totalmente ligado a una práctica espiritual. En muchos casos las posturas de yoga pueden ser similares a ejercicios de gimnasia en su forma externa, pero la gran diferencia está en la intención, en la actitud y, también, en el trasfondo filosófico que las sustenta y del cual surgieron.

Actualmente existe yoga aéreo, acro-yoga, yoga ecuestre, yoga sobre una tabla de surf, flamenco-yoga, yogilates, yoga & wine, yoga-danza, yoga cristiano, power yoga, yoga desnudo y podría seguir. Para los más ortodoxos esto es una perversión y, en parte por eso, el gobierno de la India trata de reivindicar el legado espiritual del yoga más tradicional con la implantación del Día Internacional del Yoga.

Practicantes de “paddle yoga”.

No me parece mal que haya un día así y es buena excusa para promover el yoga, aunque revisando los días de las Naciones Unidas uno encuentra que hay conmemoraciones de todo tipo (Día Mundial de la Radio; Día Internacional de los Vuelos Espaciales Tripulados; Día Mundial de la Propiedad Intelectual; Día Internacional del Jazz; Día Mundial de las Aves Migratorias; Día Mundial del Turismo; Día Mundial del Correo; Día Mundial de las Ciudades…) y que no se trata de un galardón tan trascendental.

En cualquier caso, la Asamblea General de las Naciones Unidas, el 11 de diciembre de 2014, también otorgó un día al yoga, “reconociendo que ofrece un enfoque holístico de la salud y el bienestar. Reconociendo también que difundir más ampliamente la información relativa a las ventajas que entraña practicar el yoga sería beneficioso para la salud de la población mundial”.

yoga

Por tanto, este domingo 21 de junio de 2015 se celebrará el primer Día Internacional del Yoga de la historia. La fecha elegida no es casual ya que se trata del solsticio de verano en el hemisferio norte (que es donde está la India y también la Asamblea General de las NU), el momento en que el Sol está en su posición más alta en el cielo y el día “más largo” del año en cuanto a luz solar.

Ya en la antigua cultura védica (la civilización india que se basa en la filosofía de los Vedas) el rol del Sol, Sūrya, era preponderante, ya que se lo consideraba el representante de Dios en el cielo y, para algunos, es la imagen más cercana de lo Divino que se puede concebir.

Al respecto, en el breve pero inspirador Śrī Īśopaniṣad (Īśa-upaniṣad) hay un bello mantra (XVI):

pūṣann ekarṣe yama sūrya prājāpatya
vyūha raśmīn samūha tejo
yat te rūpaṁ kalyāṇatamaṁ tat te paśyāmi
yo ‘sāv asau puruṣaḥ so ‘ham asmi

En la poética traducción del mallorquín Joan Mascaró, que me ha gustado, sería:

¡Oh Sol dador de vida, descendiente del Señor de la Creación, profeta solitario del cielo!
Derrama tu luz y aparta tu resplandor deslumbrante
para que yo pueda contemplar tu forma radiante:
este espíritu lejano que hay en ti es mi propio espíritu interior.

La cultura védica es, por tanto, solar y se trata de una tendencia que sigue hasta hoy, en que las personas pías que reciben el saṃskāra (sacramento) de la imposición del cordón sagrado (yajñopavīta) deben recitar sus mantras tres veces al día, en la salida, cenit y puesta del sol. Asimismo, el punto cardinal Este es más importante que el Norte, ya que es por donde surge la luz solar que simbólicamente representa el conocimiento del Ser.

Por tanto, la adoración al Sol a través de himnos, rituales, mantras y, quizás más moderno, āsanas (posturas físicas) es inherente a lo que llamamos hinduismo. De allí que Sūrya Namaskār sea el “calentamiento” tradicional en la mayoría de estilos derivados del Haṭha yoga.

Quitar Sūrya Namaskāra de una sesión de yoga es posible y de todos modos se puede tener una práctica muy completa. Lo que pasa es que si uno le quita los “saludos al Sol”, luego el canto de OM, después los nombres en sánscrito, no habla de espiritualidad ni ofrece los frutos de su práctica y finalmente se relaja con música pop de fondo, hay que hacer un esfuerzo para etiquetar eso como yoga, al menos en sentido tradicional.

Cada quien, si le interesa, puede tomar partido en este debate según sus preferencias personales, pero para dar más detalles comparto el vídeo oficial del gobierno indio sobre el “protocolo común de yoga”. El vídeo dura 45’, está subtitulado al español, y muestra muy bien la visión india tradicional de qué es y cómo debe ser practicado el yoga:

En España, la conmemoración oficial del Día Internacional del Yoga tendrá lugar en Madrid con un gran evento (apoyado por la Embajada de la India), y también habrá actos oficiales en Barcelona, Valladolid y Tenerife y también otras actividades no-oficiales en muchas otras ciudades.

Como es natural, todos estamos invitados a celebrar el Día Internacional del Yoga a nuestro modo, a la vez que, como se suele decir en estos casos, el verdadero día del yoga es cada día.

‘Kumbha Mela’ en Madrid y las aguas sagradas

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Llegué a Madrid y fui recibido por un copiosa lluvia; un recibimiento muy similar al que me dio la Kumbha Mela de Prayag en 2013, donde se me inundó hasta la tienda de campaña. Nada que reprochar, ya que la energía purificadora del agua es universal, por lo que la lluvia madrileña fue entendida como un “baño ritual” antes de la presentación del libro Kumbha Mela: la celebración espiritual más grande del mundo.

El evento tuvo lugar en la Librería De Viaje, un enclave bien conocido por los espíritus viajeros, y todo fue bien, más allá de los infaltables problemas técnicos que me suelen ocupar varios minutos y a los que cada vez acepto con más serenidad. Tuvimos una buena asistencia, alrededor de 40 o 50 personas en el momento de mayor apogeo y muchas de ellas mostraron interés por el tema, sobre todo en las preguntas finales.

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Con su habitual carisma, Agustín Pániker, Director de Editorial Kairós, hizo una atractiva y breve introducción sobre la India y sus sitios sagrados, para luego darle paso al escritor y editor Álvaro Enterría, que ahondó en el rol de los lugares sagrados (tīrthas) y las cada vez más populosas peregrinaciones que se hacen a ellos. En esta línea, Álvaro habló sobre diferentes grupos de tīrthas, como por ejemplo las sāpta puri, las “siete ciudades sagradas” de la India, y también hizo hincapié en los siete ríos sagrados de la India.

A este respecto, y como persona que vive en la India hace varias décadas, Álvaro hizo bien en explicarnos por qué el baño es, para un hindú, un acto que trasciende lo higiénico y que más bien se convierte en una acción purificadora, desde el punto de vista externo, sí, pero también interno y mental.

Y en este contexto Álvaro recitó el famoso mantra de los siete ríos sagrados que millones de hindúes cantan diariamente para santificar el agua en que se bañan, en muchos casos hasta en la propia ducha. El mantra dice:

gaṅge ca yamune caiva godāvari sarasvati
narmade sindho kāveri jalesmin sannidhin kuru

Es decir:

“Oh Gangá, Yamuna, Godávari y Sarásvati
Narmadá, Sindhu, Kaveri, haceos presentes en estas aguas”.

El tema de las aguas sagradas, sobre todo en forma de ríos, es fundamental en el contexto del festival de Kumbha Mela y entonces como cierre a la presentación, después de mi parte haciendo un resumen de la celebración, me pareció muy pertinente rociar a los presentes con algo del agua que todavía me queda del sangam de Prayag; un agua recogida en el justo punto donde se reúnen tres de los ríos sagrados que aparecen en el mantra arriba citado (Gangá, Yamuna y Sarásvati).

La mayoría del público estuvo agradecida por las gotas de agua (pido otra vez perdón a la señora que rocié sin darme cuenta de que no quería ser salpicada) y fue una manera muy redonda de cerrar un evento rodeado de amenazas de lluvia, mantras a los ríos, imágenes de baños purificatorios y devoción.

Para mí fue un placer compartir presentación con Agustín y Álvaro y doy las gracias a De Viaje por la hospitalidad y al público asistente por su interés.

presentacion

Junto a Álvaro Enterría y Agustín Pániker en el final de la presentación.

Hasta la próxima presentación, que no sé cuándo será, el libro sigue su camino fuera de España, y ya puede comprarse en México y también está con rumbo a Perú, donde llegará pronto.

¡Om Shanti!

Una técnica de meditación en 48 días

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La semana pasada cité unas palabras de Swami Premananda sobre cómo vivimos esclavos de nuestros propios pensamientos, la mayoría de ellos negativos o inútiles. A diferencia del paradigma moderno que fomenta la híper-información y la multitarea como estandartes, en espiritualidad la base es siempre reducir los pensamientos y aquietar la mente para así experimentar el espacio de dichoso silencio que todos llevamos dentro. Esta tarea, tan necesaria y a veces tan dificultosa, puede llevarse a cabo, como explica Premananda, a través de la meditación.

A sabiendas de que uno se pone excusas para no meditar (todos nos ponemos las mismas excusas, en realidad), Swami da un simple consejo inicial:

“Puedes practicar meditación a cualquier edad. No necesitas vivir en una comodidad especial ni esperar ninguna circunstancia en particular. No necesitas hacer tu práctica a ninguna hora específica. Puedes meditar en cualquier momento. Siempre puedes hacerlo. En una etapa inicial, es suficiente meditar de cinco a quince minutos”.

Por supuesto, uno está “tan ocupado” que no tiene ni cinco minutos libres para meditar y se conforma pensando que empezará la semana que viene o, aún más ingenuo, cuando “las cosas se acomoden”. Obviamente aquí se aplica el popular y sabio consejo de los cerditos:

“No dejes para mañana lo que puedes hacer oinc”.

cerdito

Swami Premananda nos da más consejos:

“Antes de empezar tu meditación, elige un lugar que esté silencioso mientras dure la meditación. Primero siéntate en una posición confortable (también en una silla), pensado y orando por un minuto a tu deidad favorita”.

Y yo agrego que si no tienes una deidad favorita simplemente puedes concentrarte en alguna cualidad o valor universal que te inspire (amor, compasión, paz, verdad…) o en algún elemento natural (una luz, una flor, la lluvia, el espacio, las olas del mar…) que evoque en ti sentimientos positivos, devoción o reverencia.

Luego, Swami explica la técnica de meditación que hoy nos compete:

“Cierra los ojos y repite de forma continua ‘AUM… AUM’ internamente (AUM y OM son sinónimos). Mientras repitas esto, puede que la mente corra hacia otros pensamientos. No te pongas tenso ni pienses que tu meditación está resultando perturbada. Deja que la mente siga su camino; automáticamente entonces regresará. Sigue repitiendo ‘AUM… AUM’ en tu interior sin interrupción”.

Hay muchísimas técnicas de meditación, aunque grosso modo se pueden dividir en dos tipos: “con semilla” (sabīja) y “sin semilla” (nirbīja). La meditación “con semilla” es aquella en que se utiliza un objeto para mantener la concentración. Ese “objeto” puede ser, por ejemplo, la propia respiración, la visualización de una imagen, la atención en una parte del cuerpo, la repetición de un mantra…

La meditación “sin semilla”, que en general se considera más difícil, es aquella en que no hay un objeto donde fijar la atención y, por tanto, se deja a la mente moverse a su gusto, ya que forzarla puede ser peor, aunque la clave está en no involucrarse con sus vaivenes y simplemente observarlos, desde la quietud interior.

En la técnica que propone Swami hay, según entiendo, un poco de cada tipo de meditación. Por un lado, hay una “semilla” que es la repetición del mantra AUM/OM de forma interna, es decir mentalmente. A la vez, el hecho de dejar que la mente corra donde quiera, “como un caballo salvaje que, antes de ser domado, debe cansarse”, es típico de la meditación “sin semilla”. Es decir que, si bien hay un objeto de concentración (la sílaba AUM) no se intenta traer a la mente una y otra vez a ese objeto, sino que se la deja “en libertad”. Así, dice Swami, la mente volverá sola.

Sobre esta técnica Swami agrega, esperanzador:

“Practica esto cada día por la mañana y por la noche. Si haces esto continuamente durante 48 días, se convertirá en un hábito. Al pasar de estos 48 días, tu mente se volverá calma y feliz. La tensión disminuirá y luego la ira que hay dentro de ti también se marchará. Los pensamientos se formarán de manera correcta. Haciendo esto puedes eliminar pensamientos innecesarios de tu mente y puedes alcanzar un buen estado espiritual”.

El número 48 puede poseer algún simbolismo aunque en este caso también sirve para darle a la mente una meta y, en realidad, si uno tiene la disciplina y la práctica constante durante ese tiempo, entonces es probable que sea capaz de seguir adelante con la meditación después de esas siete semanas.

Y esa regularidad es el primer gran objetivo para que la meditación dé sus beneficios.

(Para leer el texto completo de Swami Premananda, clicar aquí).

La práctica de tener buenos pensamientos

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En la revista Prema Ananda Vahini de Febrero 2015 aparece un discurso de Swami Premananda sobre cómo funciona nuestra mente y cómo uno, muchas veces sin saberlo, está bajo el dominio de sus pensamientos. Uno se cree que pensar mucho es sinónimo de inteligencia y pocas veces se pone a analizar el real contenido de esos pensamientos que, usando terminología psicoanalítica, se presentan en “asociación libre” llevando nuestra atención de un punto a otro, con frecuencia sin rumbo. Por eso se dice que quien domina su mente es más poderoso que un rey y, sobre todo, más valiente.

Sin más, veamos qué dice Swami al respecto:

“¿Qué es esencial para nosotros de modo que podamos vivir como buenas personas con buenos pensamientos? En nuestras mentes humanas hay muchos pensamientos que corren continuamente como olas. ¿Los hemos invitado nosotros o han venido por sí mismos? Pensemos en esto por un momento.

A nuestras mentes llegan, también, pensamientos no deseados. Llegan por sí solos. Aunque no nos gusta tenerlos, aun así surgen. No penséis que llegan porque sí: se forman a causa de nuestras circunstancias de vida, de eventos cotidianos y del estilo de vida que hemos llevado desde nuestra juventud. Nuestros pensamientos dependen de nuestro pasado y de nuestro presente. Hablamos sin recordar lo que ha sido dicho antes; juzgamos si es verdadero o falso lo que dicen los demás. Todo eso se refleja en nuestros pensamientos.

Con los años hemos acumulado todo tipo de pensamientos. Cuando leemos periódicos y libros, o miramos TV o películas, sus contenidos se vuelven parte de nuestro conocimiento, aunque no recordemos lo que hemos visto o mirado. El mundo moderno también nos influencia de forma poderosa. Cuando no estamos pensando, algo de esto automáticamente aparecerá en nuestra mente. Mientras que algunos de estos pensamientos pueden ser útiles para nosotros, la mayoría son inútiles. No obstante, según nuestro estado mental, puede que los aceptemos.

Cuando algo atrae nuestra mente, nuestra mente siempre lo desea, incluso si sabemos que no es bueno para nosotros. Con el tiempo la mente empieza a pensar que eso nunca es erróneo y que es siempre acertado. Sin embargo, eso no hace que algo incorrecto sea correcto. Cuando no encontramos una salida a esto sentimos que nos han orientado mal. Nuestros pensamientos nos esclavizan porque creemos que son correctos. Pero si alguien nos dijera esto, nuestras mentes no lo aceptarían. Sin embargo, así es cómo se forjan nuestras vidas”.

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Un ejemplo de “pensamientos que esclavizan”, como dice Swami, es una historia que tengo ganas de contar hace varios meses y creo que ha llegado el momento:

Un hombre decide hacerse monje y pide ingresar en un austero monasterio de reclusión, que se encuentra en lo alto de una montaña y en que los religiosos están todo el día en total silencio. Se dedican a la oración, la contemplación y, por supuesto, a sostener el monasterio con sus propias manos en largas jornadas de trabajo desinteresado y abnegación, pero nada de hablar. Excepto cada cinco años, en que cada residente puede dirigirse al monje superior y decir únicamente dos palabras.

El recién ingresado, que es aún joven, empieza su vida monástica con entusiasmo y anhelo por profundizar en su interior. De todos modos, la vida de renunciante puede ser dura y, como es normal, la mente está siempre entre altibajos. Después de cinco años de práctica y voluntad, el monje se dirige al líder para emitir sus dos palabras. Y dice: ‘Cama dura’.

Así pasan otros cinco años, en que el monje sigue con su práctica, su trabajo en el huerto y la memorización de textos sagrados, y cumplido el ciclo entra al despacho del líder para compartir sus dos palabras. Y dice: ‘Comida mala’.

Cuando pasa otro quinquenio, el monje ya no es aquel joven entusiasta sino una persona más taciturna y, claro está, menos joven. En su turno ante el líder espiritual del monasterio abre su corazón para emitir las dos palabras de rigor. Y dice: ‘Baño sucio’.

Con gran esfuerzo, nuestro monje continúa sirviendo en el monasterio, intentando aquietar su mente y encontrar un elevado estado espiritual. Al pasar otros cinco años, ya con pelos blancos en la hirsuta barba y con callos en los talones de tanto ir descalzo, se presenta una vez más ante el líder para la cita oral. Con gesto entre desafiante y resignado, el monje pronuncia entonces sus dos palabras. Y dice: ‘¡Me voy!’.

El líder levanta la mirada de las hojas de palma donde apuntaba las escuetas palabras de sus hermanos, y rompiendo el tenso silencio que se había generado, responde con vehemencia: ‘¡Menos mal! Porque hace veinte años que lo único que haces es quejarte’.

Una posible moraleja de la historia es obvia: veinte años (que también podría ser ‘toda la vida’) dedicándote a una actividad que se supone te hará feliz y estar en paz y por culpa de los malos pensamientos, tan metidos en nuestra vida diaria, ese tiempo y ese esfuerzo quedan en nada. Evidentemente la historia es divertida y es fácil ver fallas en la actitud del monje, pero la gran pregunta es ¿no será ese monje un reflejo de nuestro actuar cotidiano? ¿No estamos todos a merced de los vaivenes de nuestra mente?

En la enseñanza de Swami antes citada, hay un párrafo más:

“Todo surge de la mente. En la mente existen almacenados incidentes que tuvieron lugar a lo largo de toda tu vida desde la infancia. Haz algo para eliminarlos completamente. ¿Cómo puedes eliminar estos recuerdos? Medita. Al meditar, te purificas”.

meditacion

Ahora que sabemos el secreto para limpiar nuestra mente de malos pensamientos, todo es más fácil. Sólo nos queda empezar a practicar. ¿Qué no sabes cómo hacerlo? No hay problema, hay muchas formas de meditar y la semana próxima compartiré una técnica de meditación explicada por Swami Premananda.

Hasta entonces puedes aprovechar para observar tu mente y ver qué tipos de pensamientos llegan. Eso ya es un gran paso.

Presentación de ‘Kumbha Mela’ en Madrid

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Después del éxito de la presentación del libro en Barcelona, ya tenemos fecha y lugar para presentar Kumbha Mela: la celebración espiritual más grande del mundo (Kairós, 2015) en Madrid. El evento será el Jueves 11 de Junio de 2015 a las 20:30h en la Librería De viaje (Serrano 41).

Estoy muy contento de hacer esta presentación, no tanto por difundir el libro y hacer un viaje a la capital, sino porque compartiré el evento con dos escritores y editores que admiro: Agustín Pániker y Álvaro Enterría.

Agustín es director de Editorial Kairós, además de reconocido autor de libros de temática índica y profuso conferenciante. Será él, con su carisma y conocimiento, quien nos introducirá en el tema del gran festival.

Especial ilusión me hace la presencia de Álvaro, que llega directamente desde la sagrada ciudad de Varanasi en la India, pues su contribución al proyecto del libro fue muy grande. Él me apoyó desde el inicio a investigar el tema y a viajar a Allahabad y, además, me fue respondiendo infinidad de preguntas durante el proceso de escritura del libro. A la vez, tuvo la generosidad de corregir, al menos dos veces, el manuscrito completo de la obra, añadiendo importantes sugerencias. Finalmente, Álvaro escribió el excelente prólogo de Kumbha Mela, aportando calidad y experiencia personal a un libro que, así, tomó su forma final.

En la presentación de Madrid, Álvaro hablará sobre los lugares de peregrinación (tīrthas), sobre el baño purificatorio (snāna) y sobre su propia vivencia como peregrino en varias Kumbha Melas.

Por supuesto, habrá proyección de imágenes para ilustrar las charlas (incluyendo el espectacular booktráiler) y también la posibilidad de hacer preguntas. Al igual que en Barcelona, habrá una sorpresa final para los asistentes. Debajo comparto el cartel promocional (se amplía al clicar):

presentación_flyer_Madrid

La fecha de la presentación no es casual, ya que se hace en el marco de la 74º Feria del Libro de Madrid, que va del 29 de mayo al 14 de junio de 2015. Por eso, el Sábado 13 de Junio estaré, a las 12h, en el Parque del Retiro firmando ejemplares de mi libro en la caseta de Editorial Kairós (caseta 175). También estará Agustín firmando sus conocidos libros.

A quienes estén cerca de Madrid por esas fechas, los espero con ganas. Para quienes estén lejos (o no puedan aguantar estas semanas de espera), comparto otra vez el vídeo del resumen de la presentación de Barcelona, con la presencia de Swami Satyānanda Saraswatī:

Muchas gracias.

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