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Archivo del Autor: Naren Herrero

Guru Pūrṇimā 2015 y la confianza

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Si se asoman por sus ventanas, verán que la Luna de julio se está llenando y, por tanto, otra vez llega ese momento de júbilo para los devotos y discípulos espirituales de todo el mundo: Guru Pūrṇimā (Guru Púrnima), el día en que se honra al preceptor espiritual. Los que tienen un guru celebran con agradecimiento este día porque han experimentado que tener un maestro es una gran fortuna y un acelerador para el propio camino. Los que (aún) no tienen un guru, también lo celebran porque de alguna forma se nutren de las enseñanzas de los maestros y han entendido (o vislumbrado) que sin un guía el camino es imposible (y en caso de ser posible, es mucho más largo y doloroso).

La ancestral relación guru-śiṣya (maestro-discípulo) es una relación difícil de explicar y de entender para quien no la ha vivenciado, pues el maestro genuino se convierte en padre, madre y amigo, a la vez que supera esos conceptos y se convierte en la relación más importante y duradera de todas, ya que es vital en el (re)conocimiento de nuestra propia esencia divina y además puede mantenerse durante diferentes vidas (si uno acepta la existencia de la reencarnación).

Sea cual sea la historia particular de cada caso, lo cierto es que no puede haber relación maestro-discípulo sin confianza. En sánscrito hay una palabra para definir esta cualidad y es śraddhā (shraddhá), que según el contexto también puede traducirse como “fe”. El año pasado, por estas fechas, escribí un post sobre la importancia de obedecer al guru y en él hablé de la importancia de “tener fe inquebrantable en las palabras del guru”.

Un gran ejemplo de esa entrega al guru es Sri Dharma Mittra que, deseaba tanto tener uno, que a los 25 años vendió todo lo que tenía y dejó su Brasil natal con un billete solo de ida a New York, porque recibió una carta de su hermano diciendo que allí había encontrado un maestro (llamado Swami Kailashananda Saraswati). Dharma Mittra hizo servicio desinteresado por dos años hasta que el maestro aceptó iniciarlo y entonces se incorporó al ashram de Manhattan donde estuvo, en total, diez años sirviendo, para luego empezar a enseñar por su cuenta. En esos diez años se explica que Dharma alcanzó el auto-conocimiento siguiendo al pie de la letra lo que decía su maestro.

Y, para ello, uno de los secretos, según él mismo cuenta, es obedecer e imitar en todo al guru, tanto física, mental como espiritualmente. En sus años de renunciante Dharma le admitió a su guru que le imitaba en todo y éste le dijo: “That’s it! This is the trick!” (“¡Eso es! ¡Ese es el truco!”).

Como una de las tantas muestras de esa confianza total de Dharmaji hacia su guru, alcanza con contar una anécdota del curso de formación de profesores de yoga al que tuve la suerte de asistir en el Dharma Yoga Center en 2014.

En una sesión de preguntas, un estudiante preguntó: “¿Por qué al hacer japa (recitación) con una mālā (rosario hindú) no se debe usar el dedo índice para tocar las cuentas?”. A lo que Dharma contestó: “No lo sé, así me lo enseñó mi maestro”.

Obviamente que él lo sabe, porque hasta yo lo sé y porque lleva más de 50 años en el mundo del yoga e incluso en el mismo manual del curso de formación, y que él ha supervisado, se explican esos datos, pero el camino que enseña Dharma no es el del conocimiento intelectual sino el de la entrega, la fe y la confianza en el maestro para obtener la experiencia directa y personal.

Probablemente, cuando Dharmaji aprendió de su maestro a utilizar una mālā no sabía porque no se usaba el índice, pero eso no le detuvo para seguir sin dudas su enseñanza. Obedecer al guru cultiva la humildad del estudiante, y qué mayor muestra de humildad y respeto al propio maestro que un yogui legendario diga todavía “no lo sé”.

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Sri Dharma Mittra en dedicación plena (Foto: Fabio Filippi)

Siguiendo con Sri Dharma y la confianza, doy otro ejemplo que me toca de cerca: hay mantras que canta Dharmaji en los que yo, como estudiante de sánscrito, puedo ver “errores” de pronunciación. Es terrible para un estudiante ver errores en su maestro porque eso puede minar la confianza. En realidad, Dharma canta los mantras de la misma forma como los aprendió de su maestro, de forma puramente oral (lo cual podría explicar irregularidades de pronunciación), y además él nunca se preocupó por la correcta escritura del mantra o por juzgar si estaban bien o mal. Yo, en cambio, con mente académica, me puse a analizar si la pronunciación era correcta o no y durante nueves días de curso no pude cantar ni un mantra sin juzgarlo.

Entonces me di cuenta de que me estaba perdiendo una experiencia más profunda, porque la mente se queda enredada en el mero análisis intelectual. El último día del curso practiqué la entrega y repetí tal cual, sin pensar, los mantras dichos por el maestro, intentando imitar el sonido y no juzgar. El resultado fue paz mental.

Esta anécdota no es nada comparada con el hecho de que mi maestro, Swami Premananda, haya sido condenado a prisión, en 1994, por violación y homicidio. Mantener la confianza en el guru sabiendo eso es una buena prueba, lo puedo asegurar (para los interesados, la info y detalles sobre el “caso legal” de Premananda pueden leerse aquí).

Sri Swami Premananda

Hablando de Swami, en las celebraciones de Guru Pūrṇimā 2005 dio unos consejos que me gustaron mucho y que me parecen válidos también este año. Dijo Swami:

“Guru Púrnima es un día para recordar a los santos, los sabios espirituales, los avatares y los maestros espirituales que nos guían en el sendero espiritual y que han nacido en esta Tierra desde el tiempo en que el mundo fue creado. Este día llega una vez cada 365 días. En este día, pensemos en esas grandes almas y en nuestras mentes cantemos: ‘Gurur Brahma, Gurur Vishnur, Gururdevo Maheshvarah’ y pensemos en lo Supremo, que es el Guru de los Gurus.

Luego piensa en el Maestro espiritual que has aceptado como tu guru y repite su nombre nueve veces. Esto equivaldrá a recibir la gracia de tu guru por todo el año.

Durante la mañana, ayuna, y rompe tu ayuno por la tarde, comiendo algo de comida vegetariana.

Durante Guru Púrnima practica algunas sadhanas espirituales, tales como permanecer en silencio, escuchar satsangs, cantar cantos devocionales y participar de abhishekam o meditación. En este día especial y sagrado, piensa profundamente en tu guru, lee alguna de sus enseñanzas y desde ese momento en adelante sigue una de estas enseñanzas durante el resto de tu vida.

Este día llega tan sólo una vez al año. Aunque puede que tengas mucho trabajo y muchos deberes en este día, no te olvides de su grandeza. Si aprecias que éste es el único gran día en el que puedes recibir la gracia de tu guru perfectamente, entonces definitivamente te serán dados los beneficios de la gracia del guru durante los 365 días del año.

Además, el aceptar a un maestro espiritual como tu guru puede ser tu deseo, pero si ese guru, también, te acepta a ti, ello será tu gran buena fortuna. Guru Púrnima es el día para hacernos recordar de esa fortuna”.

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Así que, afortunados amigos, les deseo un dichoso Guru Pūrṇimā, que este año 2015 cae el Viernes 31 de Julio.

Para quienes estén en Barcelona o alrededores, habrá un par de celebraciones públicas el Sábado 1º de Agosto:

– A las 11h el Centro Sri Premananda de Barcelona hará una pāda pūjā a los pies simbólicos del maestro.

– A las 18h, la asociación Advaitavidya festeja, en Llerona, el día del guru en consonancia con el cumpleaños de Swami Satyānanda Saraswatī. Detalles aquí.

¡Jai Guru Om!

Lo que me pide el cuerpo…

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Cada vez que como patatas fritas me vienen fuertes deseos de beber Coca-Cola. No es un acto reflexivo, sino que es algo que, dicho en lenguaje popular, “me pide el cuerpo”. Aunque hace tiempo que dejé la famosa bebida cola, años de fiel consumo crearon en mi cuerpo esa “necesidad” que todavía repica en mi interior, tanto física como mentalmente. Si bien la sabiduría popular tiene buena prensa, en este caso la mayoría estará de acuerdo en que darle Coca-Cola al cuerpo no es, en general, el consejo ideal, ya que más que un pedido fisiológico natural es un reflejo condicionado por hábitos del pasado.

Un ejemplo menos extremo y muy común es el de las mujeres embarazadas que sienten antojo de chocolate y, según explican los médicos, se trata en realidad de necesidad de magnesio, un mineral presente en el cacao. Por tanto, en este caso el cuerpo sí pide algo que le haría bien pero los condicionantes hacen que ese pedido se exprese en la forma de un deseo sensorial que no es tan “sano”.

¿Cómo saber entonces cuándo “lo que pide el cuerpo” es realmente bueno para uno y cuándo es el reflejo de un hábito condicionado? Y yendo más allá del cuerpo, ¿cuándo saber si un pensamiento, una idea, una decisión, son puras y beneficiosas para uno o más bien el resultado de preconceptos, costumbres o, como dicen los yoguis, surcos mentales que solo refuerzan el ego individual?

pareja

Para intentar resolver el dilema me gustan las palabras del yogui Sri Andrei Ram-Om, que explica que hay una gran diferencia entre la “intuición” y la “intención” que, como indica la palabra, no surge naturalmente sino que tiene una motivación subyacente. La intención, que también se podría equivaler al instinto, viene siempre de la mente, del cuerpo o de los sentidos y está “polucionada” por la información previa, la fuerza del hábito y la satisfacción del interés personal. De hecho, toda idea o acción que surge de la intención lleva al ego.

La intuición, en cambio, no tiene relación con mente, cuerpo o sentidos y proviene de la comprensión y experiencia interna directa (“realización” en la jerga espiritual moderna). Su gran ventaja es que una idea/acción que surge de la intuición lleva a la “alineación con el universo”, es decir que respeta el orden cósmico y el bienestar colectivo (o sea, propio y ajeno). Entonces, dice Andrei Ram, está bien analizar, en el momento que tomamos una decisión, si se trata de una intuición real o de un reflejo que viene de la mente.

Yogui Sri Andrei Ram-Om

Obviamente, la mayoría de decisiones que cualquier hijo de vecino toma cada día están guiadas por la mente y su fuerte identificación con el cuerpo y los sentidos. Modificar esa tendencia lleva mucha práctica y mucho esfuerzo, pero como comienzo está bien ser conscientes de que ese desesperado deseo por un helado no es, necesariamente, una condición vital para la trascendencia espiritual.

A la vez, me parece pertinente decir que todas las personas podemos tener deseos, impresiones subconscientes o impulsos que, por banales que parezcan, pueden considerarse “necesidades verdaderas”, en el sentido de que es mejor cumplirlas para no tener la mente perpetuamente pensando en eso.

Siguiendo con los helados, si uno decide no comerlos porque es un pedido meramente corporal pero a nivel mental los está degustando en cada meditación, cada āsana y cada vez que se cepilla los dientes, entonces quizás es mejor pedir un cucurucho de tres bolas y satisfacer esa “intención” para bien. Obviamente, y como siempre dicen los maestros, hay que usar el discernimiento para saber identificar qué deseo es necesario y cuál no; cuándo es intuición y cuándo es instinto.

O como dice un popular dicho indio:

“El cuerpo es como un niño: hay que darle todo lo que necesita, pero no todo lo que pide”.

A este punto surge, con probabilidad, la pregunta de cómo hacer para diferenciar, sin error, entre intuición e intención. Para empezar, con un poco de sincero auto-análisis es fácil agudizar ese discernimiento porque todos tenemos dentro la llamada “voz de la conciencia” que nos guía de alguna forma. De la misma forma, la meditación y el silencio son grandes ayudas para aquietar y observar los reflejos condicionados y, como a muchos nos ha pasado, en meditación llegan, sin esfuerzo consciente alguno, ideas o soluciones que se podrían calificar de “intuitivas”.

De todos modos, las conductas y tendencias del cuerpo y la mente, alimentadas durante años, son fuertes y con frecuencia estamos tan identificados con ellas que las consideramos, erróneamente, necesidades reales o hasta intuiciones en toda regla. Por tanto, una gran ayuda y guía externa son las enseñanzas de los textos sagrados. La Bhagavad Gītā (XVI.23) dice:

yaḥ śāstra-vidhim utsṛjya
vartate kāma-kārataḥ
na sa siddhim avāpnoti
na sukhaṁ na parāṁ gatim

Es decir:

“Aquel que hace a un lado los preceptos de las Escrituras
y permanece actuando según sus deseos
no alcanza la perfección
ni la felicidad ni la meta suprema”.

Por tanto, en la tradición hindú es importante seguir las Escrituras, que son una autoridad fiable para todos los buscadores.

Asimismo, como explicaba Swami Satyānanda Saraswatī en un reciente seminario sobre la sabiduría de la Gītā, la primera fuente de consulta debe ser, si es posible, el guru, ya que la Escritura también necesita capacidad de interpretación y uno no siempre es capaz de interpretar como corresponde, un poco por ignorancia y otro poco porque las circunstancias de cada persona son diferentes. El ejemplo clásico es la enseñanza de ahiṁsā o no-violencia, que si bien es correcta y universal, probablemente no sería bien interpretada por un soldado en medio de la batalla.

En cualquier caso, el maestro genuino siempre se basa en la Escritura y si uno no tiene la suerte de tener un maestro personal, también puede pensar en los grandes sabios y plantear la pregunta: “¿Qué haría esa gran alma (rellenar con el sabio a elección) en esta situación?”. Después del guru y de la Escritura llega lo que Satyānanda llamó la pregunta del “último recurso”, es decir: “¿Qué dice mi mente?”. De la respuesta, dijo el Swami, no hay que fiarse mucho…

altar

Recapitulando, los caminos y ayudas para fomentar la intuición son, por ejemplo, el auto-análisis, la meditación, el silencio, la enseñanza del maestro y los textos sagrados.

A esto, Sri Andrei Ram agrega un detalle importante: “La práctica de la compasión es la que hace desarrollar la intuición, porque es ponerse en el lugar del otro” y así empezar a estar en armonía con el orden cósmico. Por tanto, con el surgimiento de la compasión hay desarrollo de la propia conciencia y, a partir de ahí, se desarrolla la intuición.

Dicho todo esto, y con el calor que hace en Barcelona, me voy a buscar mi helado de rigor, aunque “intuyo” que es más bien un arraigado hábito veraniego que una necesidad profunda de mi ser.

Tercer Encuentro de hindúes de España

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El fin de semana del 20 y 21 de Junio de 2015 se llevó a cabo el 3er Encuentro de Hindúes de España en el Templo Jhulelal, en Madrid. A diferencia de los dos Encuentros anteriores (2014 y 2013), en que hubo diferentes ponencias y mesas redondas sobre aspectos religiosos y culturales, esta reunión tuvo un carácter más técnico y estuvo destinada casi íntegramente a trabajar en la constitución de la Federación Hindú de España.

Para ello, miembros de diversas asociaciones religiosas hindúes españolas estuvieron presentes, trabajando con dedicación, codo a codo, para delinear los estatutos y la visión de esta inminente Federación. Entre ellos, el monje y maestro Swami Satyānanda Saraswatī, el sacerdote hindú Juan Carlos Ramchandani, el escritor y editor Álvaro Enterría, el Doctor en Filosofía y autor Javier Ruiz Calderón, el profesor Oscar Montero y el artista Hari Das.

Cartel conmemorativo del III Encuentro, obra de Hari Das

Desde hace años, y especialmente a través de la difundida práctica del haṭha yoga, la filosofía hindú y sus conceptos están cada vez más presentes en Occidente, incluyendo España, y por tanto hay cada vez más personas interesadas en la visión de mundo hindú. Este interés contrasta, muchas veces, con el poco conocimiento general que hay del hinduismo y su amplia filosofía y práctica (que es muchas veces mezclada indiferenciadamente con el budismo) como también con la escasa rigurosidad con que se tratan, en medios de comunicación y demás, los temas relacionados a la religión, la espiritualidad y la cultura hindú.

Por eso la Federación Hindú tiene entre sus objetivos principales:

  • La representación de las diferentes tradiciones religiosas hindúes ante la Administración Pública.
  • Reconocimiento del hinduismo como una realidad social “notorio arraigo” en España.
  • Legalización del matrimonio hindú.
  • Entrada en hospitales y prisiones como consejeros espirituales.
  • Profundizar y difundir el estudio y práctica del hinduismo en España.
  • Atender la vida religiosa de los hindúes dentro de los fines y límites contemplados por la ley.
  • Propiciar la relación con otras representaciones hindúes a nivel internacional.
  • Difundir el mensaje del Sanātana Dharma y realizar estudios sobre su cultura, lenguas, arte, historia y cualquier otra materia que contribuya a un mejor conocimiento de la realidad del hinduismo.
encuentro

Mesa de trabajo

Como decía, por su carácter multiforme, flexible y complejo el hinduismo o Sanātana Dharma está sujeto a muchas confusiones y malentendidos para quienes lo analizan desde una perspectiva lineal, cerrada y euro-centrista. Para adecuarse al contexto y facilitar la comprensión colectiva, la futura federación, en sus estatutos, delinea aquellas creencias que la mayoría de tradiciones religiosas profesan dentro de lo que llamamos hinduismo. A saber:

  • Creencia en un Ser Supremo, a la vez inmanente y trascendente. Este Ser es llamado y representado de distintas maneras por las distintas tradiciones y escuelas del hinduismo.
  • Creencia en el ātman, o alma, como sustrato eterno de todos los seres y en la eternidad de este ātman. Creencia en que el ser humano puede evolucionar a través de prácticas hasta su identificación con este ser.
  • Creencia en la ley de karma o principio de causa y efecto, como ley universal.
  • Creencia en la relación maestro-discípulo. Tradicionalmente las prácticas arriba mencionadas son aprendidas de un maestro (guru).
  • Creencia en la práctica de ahiṁsā o no violencia basada en el respeto y consideración hacia todas las criaturas.

Grupo de trabajo del Encuentro y la Federación Hindú de España.

En el III Encuentro se aprobaron los estatutos y la constitución de la Federación, que agrupa a las asociaciones religiosas legalmente inscritas en el Ministerio de Justicia. Si todo sigue su curso normal la Federación estará  legalmente constituida y formalizada este mismo año 2015 y entonces el próximo Encuentro hindú podrá ser abierto a mucho más público y enfocado a actividades menos burocráticas, para beneficio espiritual y deleite de los asistentes.

Hasta que llegue ese momento, deseo mucha suerte a la Federación para que se concrete su creación, por el bien de todos los seguidores e interesados en el Sanātana Dharma en España.

Ātmaṣaṭkam, un poema sobre la identidad

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En el camino espiritual, la pregunta definitiva es “¿quién soy yo?”. Sólo cuando una persona se plantea esta interrogación se puede decir que ha iniciado, de forma consciente, su búsqueda interior, que es también, curiosamente, la búsqueda del sentido universal. Grandes sabios de todos los tiempos, con Ramana Maharshi como ejemplo reciente, han simplificado su método espiritual a hacerse esa, en apariencia, ingenua pregunta.

En su libro Ganapati: Song of the Self, el filósofo y profesor John Grimes cuenta una anécdota personal muy pertinente, que aquí resumo:

“Una vez, hace muchos años, tuve un encuentro con un santo indio… Él me preguntó en su inglés básico: ‘Who you?’ (‘¿Quién tú?’). Yo empecé a contestar ‘Yo soy John Grimes’, pero antes de acabar dijo ‘Stop, family name, who you?’ (Basta, nombre de familia, ¿quién tu?). Como yo había vivido en la India y había estudiado el pensamiento indio comencé a responder con seguridad y osadía, “Soy el Ātman inmortal”, pero antes de acabar me volvió a cortar con un ‘Stop, book name, who you? (Basta, nombre de libro, ¿quién tu?).

Con el primer stop, él barrió la idea de que soy el cuerpo físico. Con el segundo stop barrió todo mi universo mental. ¿Qué quedaba? Con dos pequeñas palabras (¿quién tu?) había logrado comunicarme que yo no era ni mi cuerpo físico ni mi conocimiento mental. Como no sabía qué responder dije ‘No lo sé’. Rápidamente me respondió ‘Find out’ (Descubre). Yo dije ‘How?’ (¿Cómo?). El dijo ‘Not how, find out’ (No cómo, descubre). Otra vez pregunté ‘How?’ (¿Cómo?).

Él tenía un pañuelo en su mano y abrió los dedos dejando que el pañuelo cayera al suelo mientras decía ‘Let go’ (Suelta). Otra vez pregunté, ‘How let go?’ (¿Cómo soltar?). Él dijo, ‘Not how, let go’ (No cómo, suelta). Y entonces se giró y abandonó la habitación”

Todos tenemos unas nociones preconcebidas de quiénes somos y justamente eso se puede convertir en el gran obstáculo para saber quiénes somos en realidad. “Soltar” esas nociones, como dijo el santo, puede generar miedo o confusión y por eso es un procedimiento que se lleva a cabo a través del infalible tamiz del discernimiento, intentando separar lo real de lo irreal.

Teniendo en cuenta que la naturaleza y esencia divinas, tanto individual como universal, son inefables e imposibles de delimitar por la mente racional, el hinduismo utiliza un método de vía negativa en que, en lugar de intentar describir la realidad última, se opta por enumerar todo aquello que no lo es. Este análisis se resume en la famosa y antigua expresión sánscrita neti neti, que quiere decir “esto no, esto tampoco”, y que va eliminando de la lista todas las manifestaciones “psicofísicas” de la existencia hasta llegar al Ser.

Otra historia pertinente: la tradición cuenta que siendo todavía niño (algunas biografías dicen ocho años, otras quince) y habiendo perdido a su padre, Ādi Śaṅkarācārya (Shankaracharya), uno de los más grandes santos-filósofos de la India (788-820 d.C.), sintió un fuerte anhelo de hacerse renunciante y obteniendo el permiso de su madre partió en busca de un maestro. A las orillas del río Narmadā, en el sur de la India, el niño se encontró con un sabio llamado Govindapāda que le inquirió “¿Tú quién eres?” y entonces el joven buscador le respondió con unos versos hermosos sobre el Ātman (el Ser) imperecedero.

Este poema (o canción) se conoce como Ātma ṣaṭkam (“seis estrofas – shatkam – sobre el Ser”) o Nirvāṇa ṣaṭkam (“seis estrofas para la liberación”) y es un ejemplo paradigmático del método neti neti de negación.

Mis padres lo estuvieron recitando de forma diaria en un reciente retiro de meditación Prema Dhyanam y, además de cantarme el poema con entusiasmo por Skype, me pasaron los versos para que los tenga. Yo, a la vez, y para que cada uno lo valore y disfrute, comparto el texto sánscrito y una posible traducción al español hecha por mí en base a otras traducciones y a mi básico conocimiento de la lengua sánscrita (como siempre, hay pequeñas variantes en las versiones disponibles pero la esencia es la misma):

manobuddhyahaṅkāra cittāni nāhaṃ
na ca śrotrajihve na ca ghrāṇanetre
na ca vyoma bhūmir na tejo na vāyuḥ                         cidānandarūpaḥ śivo’ham śivo’ham

“No soy la mente, la inteligencia, el ego ni la memoria;
Tampoco soy el sentido del oído, del gusto, del olfato ni de la vista;
Ni soy espacio, tierra, fuego ni aire;                                                                                          Mi naturaleza es consciencia y dicha: yo soy el Absoluto, yo soy el Absoluto”

na ca prāṇasaṃjño na vai pañcavāyur
na vā saptadhātur na vā pañcakośaḥ
na vākpāṇipādo na copasthapāyu                                     cidānandarūpaḥ śivo’ham śivo’ham

“No soy el aliento de vida, ni la percepción, ni ciertamente los cinco aires vitales;
Ni soy los siete constituyentes materiales del cuerpo ni las cinco capas que cubren el Ser;
Ni soy el órgano del habla, del agarre, del movimiento, de la excreción o de la procreación;                                                                                                                                  Mi naturaleza es consciencia y dicha: yo soy el Absoluto, yo soy el Absoluto”

na me dveṣarāgau na me lobhamohau
mado naiva me naiva mātsaryabhāvaḥ
na dharmo na cārtho na kāmo na mokṣaḥ                         cidānandarūpaḥ śivo’ham śivo’ham

“En mí no hay apego ni rechazo, ni codicia ni engaño;
Y ciertamente no hay orgullo ni sentimientos de envidia;
No tengo deber, ni riquezas, ni deseo, ni liberación;                                                              Mi naturaleza es consciencia y dicha: yo soy el Absoluto, yo soy el Absoluto”

na puṇyaṃ na pāpaṃ na saukhyaṃ na duḥkhaṃ
na mantro na tīrthaṃ na vedā na yajñaḥ
ahaṃ bhojanaṃ naiva bhojyaṃ na bhuktaḥ                       cidānandarūpaḥ śivo’ham śivo’ham

“No tengo mérito ni pecado, ni felicidad ni aflicción;
No necesito mantras, ni lugares sagrados, ni Escrituras, ni sacrificios rituales;
No soy el experimentador, ni la experiencia ni lo experimentado;                                        Mi naturaleza es consciencia y dicha: yo soy el Absoluto, yo soy el Absoluto”

na me mṛtyuh śaṅkā na me jātibhedaḥ
pitā naiva me naiva mātā na janmaḥ
na bandhur na mitraṃ gururnaiva śiṣyaḥ 
                            cidānandarūpaḥ śivo’ham śivo’ham

“En mí no hay muerte ni miedo, ni distinción por estatus;
Ciertamente no tengo padre, ni madre, ni siquiera nacimiento;
Ni tengo parientes, ni amigos, ni maestro ni discípulo;                                                            Mi naturaleza es consciencia y dicha: yo soy el Absoluto, yo soy el Absoluto”

ahaṃ nirvikalpo nirākāra rūpo
vibhur vyāpya sarvatra sarvendriyāṇāṃ
na cāsangata naiva muktir na bandhaḥ                               cidānandarūpaḥ śivo’ham śivo’ham

“Yo soy sin forma y sin cualidades;
Estoy presente en todas partes, impregnando todos los sentidos;
Ciertamente no estoy separado, ni liberado ni atado;                                                          Mi naturaleza es consciencia y dicha: yo soy el Absoluto, yo soy el Absoluto”

Después de escuchar estos versos, y viendo la profundidad de su entendimiento, Govindapāda aceptó al joven como su discípulo y de esta forma cuajó un linaje fundamental para el reforzamiento del hinduismo en la India y para la difusión de las enseñanzas del Advaita Vedānta, la filosofía de la no-dualidad.

En la anécdota del inicio el santo le reprocha a John Grimes su mero “conocimiento libresco”, pues todos hemos leído que somos el Ser, pero una cosa bien distinta es experimentarlo y confirmarlo directamente. En este sentido, el método usado en el Ātma ṣaṭkam es totalmente práctico y un gran comienzo para empezar a experimentar esa realidad.

Si bien repetir mecánicamente śivo’ham śivo’ham no es garantía de experimentar nada, ya que si uno sólo percibe dualidad el mantra se convierte apenas en un eslogan bonito, también, explican los sabios, es importante cultivar ese estado interior (bhāva) de “yo soy el Absoluto” para que gradualmente vaya cobrando realidad en nuestro interior. La auto-indagación y el discernimiento son dos de las grandes herramientas que todos podemos usar para intentar vivenciar esa enseñanza.

Finalmente, comparto algunas versiones del poema, cantado o recitado, para integrarlo a través de la escucha.

Para los de tendencia pop tenemos la versión de Deva Premal, titulada Chidananda, y aunque no soy gran amante del estilo de esta artista esta versión me parece buena:

Otra voz femenina, pero india, con un estilo muy meditativo:

Por otro lado, esta versión de Isha Foundation que es menos sofisticada y más cruda pero muy potente:

Y para los más entusiastas, esta inspiradora versión que se repite una y otra vez durante 1 hora:

A ver si después de tanto escuchar que uno es pura “consciencia y dicha” se lo empieza a creer…

Hijo de Vecino llega al millón de visitas

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En el momento en que escribo estas líneas (1 de Julio 2015), este blog está llegando al millón de visitas. No es que este número sea importante en sí mismo pero al ser una cifra redonda y simbólica me pareció un buen momento para hacer un breve repaso. Este blog vio la luz en Mayo-Junio 2008, hace ahora siete años, y de las humildes 15 visitas por día ha pasado a tener un promedio de 700 visitas cada día. De forma un poco inesperada ese cúmulo de visitantes ha ido formando este millón al que Hijo de Vecino llega hoy.

Soy consciente de que en el actual mundo internético un millón no es nada para un periódico digital o para un vídeo viral de YouTube, y la verdad es que mi vida no ha cambiado esencialmente por tener más visitas (no gano más dinero ni tengo ofertas para promocionar champús), pero no puedo evitar sentir cierta sorpresa por un número que en origen era inimaginable para esta personal colección de crónicas, textos e investigaciones que publico cada semana.

Muchas personas me han dicho que el blog está muy posicionado en Google y que manejo de forma esmerada las estrategias de SEO, pero la realidad es que nunca me he preocupado por el aspecto más promocional del blog y mi único secreto ha sido publicar, cada semana y durante 7 años, material original en lengua española.

En internet uno puede encontrar casi todo y yo soy el primer usuario agradecido por eso. A la vez, es cierto que hay temas poco tratados y en los que la información se repite, de forma acrítica, como un “copia-pega”. Creo que uno de los motivos del “éxito” de este blog es proporcionar material original o, al menos, riguroso y contextualizado sobre temas tan tendientes al malentendido como la espiritualidad, el yoga y la India.

En estos siete años ha habido textos más leídos que otros, especialmente uno de mantras sánscritos para tatuajes, que todavía a día de hoy me implica correos casi diarios pidiendo traducciones de frases célebres, el nombre de mi perro y confirmaciones de palabras “para estar seguro de lo que me escribo en el cuerpo”. Asimismo, todo lo que escribo sobre Ganesha tiene siempre muchas visitas. Y luego hay textos que inesperadamente son muy populares como el de Śavāsana, que en menos de dos meses está entrando en el top ten.

Como aclaración hay que decir que un millón de visitas no implica un millón de “lectores”, pues hay personas que visitan el blog repetidas veces (incluso en un mismo día). En este sentido, quizás sea realista atribuirles unas 100.000 visitas a mi madre y a mi prima Virginia, fieles lectoras desde el origen (de todos modos 900.000 visitas sigue siendo un número para celebrar, ¿no?).

stats

En estos siete años, este blog ha sido el germen y motor de mis dos libros: el auto-editado Diario de viaje espiritual de un hijo de vecino, que a pesar de ese título tan largo y poco comercial se ha vendido en diferentes formatos desde 2010 y ahora sólo está disponible en .PDF. Y el reciente Kumbha Mela: la celebración espiritual más grande del mundo, publicado por Editorial Kairós en febrero 2015 y que ha tenido buena recepción en general.

Mi plan es seguir publicando cada semana, viajar a la India este año, escribir otro libro (o más) que tengo en mente y dejar que este “trabajo” me sirva para aprender más y me inspire para practicar más, que es lo único vital en el camino espiritual.

Agradezco a Swami Premananda, mi maestro espiritual, que me impulsó a escribir sobre mis experiencias en la India y, por consecuencia, a empezar este blog. Sin su guía, su ejemplo y su apoyo yo no estaría escribiendo esto y, aún más importante, no sé qué sería de mí en la vida.

Agradezco también a todas las personas que leen Hijo de Vecino y espero poder seguir cumpliendo con mi rol de difundir la tradición espiritual de la India lo mejor posible.

Y parafraseando a esos mensajes fraudulentos que salen en las páginas webs:

“No es broma, ¡Usted es el visitante nº 1.000.000!”.

Kumbha Mela de Náshik 2015

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De forma breve y simplificada se podría decir que la Kumbha Mela es la fiesta religiosa más masiva del hinduismo, celebrada con un ciclo de 12 años y en cuatro sitios diferentes. Estos cuatro sitios están determinados por el hecho de que, según la tradición, fue allí donde cayeron cuatro gotas de néctar de la inmortalidad (amta) como consecuencia de una batalla, que duró 12 días, entre los devas (seres celestiales) y los asuras (seres demoníacos). Los cuatro lugares son: Haridwar, Prayag (Allahabad), Ujjain y Náshik.

Por tanto, la Kumbha Mela se celebra de forma alternada en estos cuatro sitios de la India, a los que, por específicas combinaciones planetarias, regresa cada 12 años.

Si bien es normal escuchar que esta multitudinaria celebración ocurre “cada 12 años” es importante saber el matiz de que, al tratarse de una serie de festivales que se lleva a cabo alternadamente en cuatro puntos sagrados, cada 12 años regresa al mismo sitio, pero entre la Kumbha en un lugar y la Kumbha en otro pasan, como mucho, tres años.

La celebración a la que tuve la fortuna de asistir en 2013 y que inspiró mi libro Kumbha Mela: la celebración espiritual más grande del mundo es la de Prayag, la más grande y populosa de las cuatro. Le sigue en importancia la Kumbha de Haridwar, y con menor repercusión Ujjain y Náshik, siendo esta última, según algunas fuentes, la menos relevante.

Este rol “secundario” no quita, de ninguna manera, que la Kumbha Mela de Náshik (y la de Ujjain) sea un evento considerado sagrado al que asisten millones de personas (en la última edición de 2003 se habla de 6 millones en el día principal), aunque su fama no sea global y esté circunscrita al territorio indio. Ambas celebraciones son también conocidas como Sihastha Kumbha Mela ya que, para que sucedan, el planeta Júpiter debe estar en el signo de Leo, que se dice siṃha en sánscrito. Esta alineación astronómica compartida es el motivo de que las Mela de Náshik y Ujjain ocurran con solo un año de diferencia o incluso el mismo año, en este caso Náshik 2015 y Ujjain 2016.

Nashik_mapa

Ubicación de la ciudad de Náshik

Más allá de la Kumbha Mela, la sureña ciudad de Náshik, que se encuentra en el estado de Maharashtra, a unos 170 kilómetros al noreste de Mumbai (antes Bombay), tiene un destacado puesto entre los lugares sagrados de la India por derecho propio y por varias razones. Para empezar, allí pasa el apenas nacido Godāvarī (Godávari), uno de los siete ríos más sagrados de la India y el segundo más largo de la India después del Ganges, que cruza en dirección oeste-este toda la meseta del Decán para desembocar en el golfo de Bengala. Es normal que el Godāvarī sea llamado el “Ganges del sur”, aunque también es cierto que este título lo tienen también otros ríos del sur del país.

En cualquier caso, el río nace a unos 20-25 km de la ciudad de Náshik, en una montaña llamada Brahmāgiri que rodea el pequeño pueblo montañés de Tryambakeshwar (o Trimbakeshwar), que es importante porque allí se encuentra un templo (no muy grande) que alberga uno de los 12 jyotirliga (“lingas de luz”) de la India, siendo el liṅga el símbolo por excelencia del dios Śiva (Shiva), Señor de los Yoguis, entre otros roles.

Además de este reconocido templo, el pueblo de Tryambakeshwar alberga una piscina o estanque (kuṇḍa), conocido como Kuśavart, que simbólicamente representa el origen del río Godāvarī y que es reverenciado como un lugar sagrado para bañarse.

La piscina de Kuśavart en el medio del pequeño pueblo de Tryambakeshwar

La piscina de Kuśavart en el medio del pequeño pueblo de Tryambakeshwar

Siguiendo su curso, el Godāvarī llega al centro urbano de Náshik donde sus aguas son reconducidas y embalsadas en una serie de piscinas bajo el nombre general de Rām ghāṭ (o Godāvarī ghāṭ). Un ghāṭ es un acceso a un río, lago o estanque, con frecuencia cubierto de escalinatas o peldaños, mientras que la referencia al príncipe Rāma se debe a que la tradición cuenta que fue en el bosque de Pañcavaṭī, anexo a la ciudad, donde los regios y santos Sītā, Rāma y Lakṣmaṇa residieron durante la mayor parte de su forzado exilio de 14 años.

De hecho, la tradición dice que fue en Rāma kuṇḍ, actualmente la zona de baño más importante, donde Rāma realizó los ritos funerarios en honor a su padre. Asimismo, en estas orillas se bañaron repetidas veces las tres personalidades y eso hace más sagradas unas aguas que de por sí ya se consideran sacras.

Peregrinos bañándose en Rām ghāṭ, en el centro de la ciudad de Náshik.

Peregrinos bañándose en Rām ghāṭ, en el centro de la ciudad de Náshik.

A este respecto, no hay que olvidar que el rol de los ríos es muy relevante en la Kumbha Mela ya que la grandeza del festival se debe a dos componentes básicos: agua y mahātmas. Los millones de peregrinos llegan a Náshik para bañarse en las aguas sagradas, que durante las fechas astrológicamente propicias es uno de los gestos más piadosos y redentores a los que puede aspirar un hindú.

Hay tres jornadas principales de “baños regios” (śāhī snāna), en las que la auspiciosidad de los astros es acompañada de una pomposa procesión hacia el río por parte de las trece organizaciones ascéticas hindúes principales, que junto con las aguas sagradas son la gran atracción de la Mela. Esto es así porque decenas (o cientos) de miles de sādhus, yoguis, ācāryas, renunciantes y santos de la India se congregan de manera extraordinaria en este punto geográfico durante varias semanas, convirtiendo la populosa reunión en un foco de enseñanza espiritual y de devoción.

Como si no fuera suficiente, la Kumbha Mela de Náshik tiene una particularidad más y es que los tres días principales de baños rituales se realizan de forma simultánea en dos aéreas: Rām ghāṭ, en el centro urbano de la ciudad de Náshik para los ascetas vishnuítas y, 25 km al este, en la piscina de Kuśavart del pueblo de Tryambakeshvar, para los ascetas shivaítas.

Rām ghāṭ lleno de peregrinos y lleno también de templos en sus orillas.

Rām ghāṭ lleno de peregrinos y lleno también de templos en sus orillas.

Vista cenital de la piscina de Kuśavart, donde se bañan los ascetas shivaítas.

Vista cenital de la piscina de Kuśavart, donde se bañan los ascetas shivaítas.

La última Kumbha Mela de Náshik fue en 2003 y, doce años más tarde, tenemos la oportunidad de asistir a este evento. Si alguien está decidiendo dónde pasar sus vacaciones 2015 y quiere hacer una buena peregrinación, ya tiene un gran programa. La auspiciosidad del festival en sentido amplio (basada en los astros) dura más de un año, aunque a nivel más práctico empieza el 14 de Julio y acaba el 25 de septiembre de 2015. Hilando más fino, los tres días importantes de baño, en que además hay procesión de las organizaciones ascéticas, son:

  • Sábado 29 de Agosto de 2015 (1er śāhī snāna, luna llena del mes hindú de śrāvaṇa).
  • Domingo 13 de Septiembre de 2015 (2do śāhī snāna y día principal de baño. Es la luna nueva (amāvāsyā) del mes hindú de Bhādrapada).
  • Viernes 18 de Septiembre de 2015 (3er śāhī snāna, ṛṣipañcamī – rishi panchami -, día de adoración a los sabios espirituales).

Se dice que se esperan unos 10 millones de peregrinos, lo cual es poco en comparación a la Kumbha de Prayag o Haridwar, pero siguen siendo números descomunales para la lógica no-india. Quizás por esta “modesta” cifra o porque no es un evento tan difundido mundialmente, me resulta difícil conseguir imágenes de la Kumbha Mela de Náshik. Por fortuna tengo un libro que me prestó Carles, un compañero de sánscrito, que él mismo compró en la Mela de 2003.

El libro en cuestión está en inglés y es Nashik Kumbh Mela: A spiritual sojourn de Govind Swarup (India Book House, 2003). Se trata de imágenes no actualizadas, algunas quizás de la Kumbha Mela de 1991, y es probable que el panorama haya cambiado un poco en estos años, aunque siendo conscientes de eso el libro se convierte en una buena guía visual para introducirse a la distancia en esta versión del festival (de hecho, todas las imágenes de este post son de ese libro y se amplían al clicarlas).

Rām ghāṭ lleno de peregrinos.

Rām ghāṭ hormigueante de peregrinos.

Vuelvo a repetir que esto ocurre cada 12 años y que los que puedan aprovechen esta oportunidad de 2015. Si deses saber más detalles sobre Kumbha Mela en general y mi experiencia en particular, recomiendo sin ruborizarme mi propio libro.

Si lo que quieres, además, es una vivencia directa y quizás transformadora, ve reservando billetes.

Día Internacional del Yoga 2015

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El yoga se ha vuelto tan popular que el año pasado (2014) Narendra Modi, el actual Primer Ministro de la India, gestionó en la Asamblea de las Naciones Unidas la creación del Día Internacional del Yoga para el 21 de junio. La iniciativa de Modi tiene varios motivos: por un lado, es una persona tradicional e hindú, que al parecer practica yoga cada día, que quiere promover una disciplina milenaria que es parte del legado de la India.

Por otro lado, con la difusión del yoga por el mundo y los intentos de poner derechos de autor a nuevos estilos de yoga (especialmente en USA), el gobierno indio intenta dejar claro que el yoga y sus técnicas son creación india y si bien son patrimonio de la humanidad nadie debería tener el copyright (excepto, claro, el propio gobierno indio que parece tener la intención de patentar las posturas clásicas para que no lo hagan otros).

Partiendo de esta base existe un muy buen reportaje del canal de televisión Al Jazeera (sólo en inglés) que se titula Who owns yoga? (¿De quién es el yoga?) y que ahonda en el absurdo de querer ponerle derechos de autor a una disciplina-ciencia-arte-estilo de vida que no tiene dueño ni fecha de creación definida.

El Primer Ministro de la India, Narendra Modi, practicando yoga.

Volviendo al punto inicial, la creación del Día Internacional del Yoga ha sido bien recibida en general, aunque ha habido quejas de quienes creen que el yoga es una disciplina religiosa, por ejemplo la población musulmana de la India, que se niega a “saludar el Sol” o “cantar OM” pues los consideran elementos propios de la religión hindú. Como la India es constitucionalmente laica, y hay gran respeto por las minorías, el gobierno ha retirado los Sūrya Namaskāra del programa de actividades conmemorativas para el próximo domingo 21 de junio de 2015.

El debate de si el yoga es religioso o no ya viene de largo y no sólo en la India sino principalmente en Occidente donde hace un par de años unos padres de California (al parecer cristianos) se quejaron de que sus hijos recibieran “adoctrinamiento religioso” en clases de yoga y donde otra vez el tema de adorar al Sol con el nombre Sūrya generaba recelo. El citado reportaje de Al Jazeera también toca este tema y se muestra el curioso caso de mujeres cristianas estadounidenses practicando ejercicios de yoga pero recitando a la vez versículos de la Biblia, con lo cual ellas consideran que ya no es yoga, o al menos no pertenece a la religión hindú.

Está claro que uno puede practicar yoga sin ser hindú, sin ser de ninguna religión e incluso sin creer en Dios, y de todas formas obtendrá muchos de los beneficios básicos de la práctica: vigor, flexibilidad, calma mental, control de la respiración, concentración… A la vez, lo que en Occidente entendemos por “religión hindú” es un reduccionismo pues el hinduismo es un fenómeno religioso pero que también incluye una cultura, un estilo de vida, una organización social y familiar, y un conjunto de ideas espirituales milenarias que son anteriores a la noción de religión institucionalizada.

En cualquier caso, vivimos en un mundo moderno cada vez más laico y en donde la palabra religión tiene muy mala prensa, por lo que es normal que la mayoría de personas no quieran estar asociadas a esa idea. De hecho, y en el contexto de la polémica sobre cómo festejar el Día Internacional del Yoga, el reciente “ministro de yoga” del gobierno indio ha dicho que “el yoga no tiene nada que ver con la religión”.

Efectivamente, el yoga puede no tener nada que ver con religión aunque sin duda se trata de una práctica espiritual o, al menos, está totalmente ligado a una práctica espiritual. En muchos casos las posturas de yoga pueden ser similares a ejercicios de gimnasia en su forma externa, pero la gran diferencia está en la intención, en la actitud y, también, en el trasfondo filosófico que las sustenta y del cual surgieron.

Actualmente existe yoga aéreo, acro-yoga, yoga ecuestre, yoga sobre una tabla de surf, flamenco-yoga, yogilates, yoga & wine, yoga-danza, yoga cristiano, power yoga, yoga desnudo y podría seguir. Para los más ortodoxos esto es una perversión y, en parte por eso, el gobierno de la India trata de reivindicar el legado espiritual del yoga más tradicional con la implantación del Día Internacional del Yoga.

Practicantes de “paddle yoga”.

No me parece mal que haya un día así y es buena excusa para promover el yoga, aunque revisando los días de las Naciones Unidas uno encuentra que hay conmemoraciones de todo tipo (Día Mundial de la Radio; Día Internacional de los Vuelos Espaciales Tripulados; Día Mundial de la Propiedad Intelectual; Día Internacional del Jazz; Día Mundial de las Aves Migratorias; Día Mundial del Turismo; Día Mundial del Correo; Día Mundial de las Ciudades…) y que no se trata de un galardón tan trascendental.

En cualquier caso, la Asamblea General de las Naciones Unidas, el 11 de diciembre de 2014, también otorgó un día al yoga, “reconociendo que ofrece un enfoque holístico de la salud y el bienestar. Reconociendo también que difundir más ampliamente la información relativa a las ventajas que entraña practicar el yoga sería beneficioso para la salud de la población mundial”.

yoga

Por tanto, este domingo 21 de junio de 2015 se celebrará el primer Día Internacional del Yoga de la historia. La fecha elegida no es casual ya que se trata del solsticio de verano en el hemisferio norte (que es donde está la India y también la Asamblea General de las NU), el momento en que el Sol está en su posición más alta en el cielo y el día “más largo” del año en cuanto a luz solar.

Ya en la antigua cultura védica (la civilización india que se basa en la filosofía de los Vedas) el rol del Sol, Sūrya, era preponderante, ya que se lo consideraba el representante de Dios en el cielo y, para algunos, es la imagen más cercana de lo Divino que se puede concebir.

Al respecto, en el breve pero inspirador Śrī Īśopaniṣad (Īśa-upaniṣad) hay un bello mantra (XVI):

pūṣann ekarṣe yama sūrya prājāpatya
vyūha raśmīn samūha tejo
yat te rūpaṁ kalyāṇatamaṁ tat te paśyāmi
yo ‘sāv asau puruṣaḥ so ‘ham asmi

En la poética traducción del mallorquín Joan Mascaró, que me ha gustado, sería:

¡Oh Sol dador de vida, descendiente del Señor de la Creación, profeta solitario del cielo!
Derrama tu luz y aparta tu resplandor deslumbrante
para que yo pueda contemplar tu forma radiante:
este espíritu lejano que hay en ti es mi propio espíritu interior.

La cultura védica es, por tanto, solar y se trata de una tendencia que sigue hasta hoy, en que las personas pías que reciben el saṃskāra (sacramento) de la imposición del cordón sagrado (yajñopavīta) deben recitar sus mantras tres veces al día, en la salida, cenit y puesta del sol. Asimismo, el punto cardinal Este es más importante que el Norte, ya que es por donde surge la luz solar que simbólicamente representa el conocimiento del Ser.

Por tanto, la adoración al Sol a través de himnos, rituales, mantras y, quizás más moderno, āsanas (posturas físicas) es inherente a lo que llamamos hinduismo. De allí que Sūrya Namaskār sea el “calentamiento” tradicional en la mayoría de estilos derivados del Haṭha yoga.

Quitar Sūrya Namaskāra de una sesión de yoga es posible y de todos modos se puede tener una práctica muy completa. Lo que pasa es que si uno le quita los “saludos al Sol”, luego el canto de OM, después los nombres en sánscrito, no habla de espiritualidad ni ofrece los frutos de su práctica y finalmente se relaja con música pop de fondo, hay que hacer un esfuerzo para etiquetar eso como yoga, al menos en sentido tradicional.

Cada quien, si le interesa, puede tomar partido en este debate según sus preferencias personales, pero para dar más detalles comparto el vídeo oficial del gobierno indio sobre el “protocolo común de yoga”. El vídeo dura 45’, está subtitulado al español, y muestra muy bien la visión india tradicional de qué es y cómo debe ser practicado el yoga:

En España, la conmemoración oficial del Día Internacional del Yoga tendrá lugar en Madrid con un gran evento (apoyado por la Embajada de la India), y también habrá actos oficiales en Barcelona, Valladolid y Tenerife y también otras actividades no-oficiales en muchas otras ciudades.

Como es natural, todos estamos invitados a celebrar el Día Internacional del Yoga a nuestro modo, a la vez que, como se suele decir en estos casos, el verdadero día del yoga es cada día.

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